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Catedrático de historia de la ciencia, en el área de enfermería comunitaria y medicina preventiva.

Josep Bernabeu Mestre: «No podemos pensar que la vacuna resuelve la crisis sanitaria, vendrán más pandemias»

El catedrático Bernabeu, de la Universidad de Alicante, ha publicado un ensayo sobre la perspectiva histórica de la dimensión social de las epidemias en la lucha contra la covid-19, y advierte de que vendrán muchas más.

El catedrático de la Universidad de Alicante Josep Bernabeu. | JOSE NAVARRO

En su análisis sobre el efecto de las condiciones sociales en el desarrollo de enfermedades infecciosas, el catedrático Josep Bernabeu enfatiza que la pandemia del SARS-CoV-2 pone de actualidad los problemas de salud pública y la urgencia de resolverlos para dejar de estar expuestos a sucesivos virus.

¿Qué factores sociales asocia en concreto al impacto el covid?

Lo explica un concepto que reivindica la comunidad científica para la covid-19, la sindemia, que se refiere a la coincidencia en el espacio temporal de problemas y patologías que incrementan los efectos de la propia covid. Y otra reflexión también importante, de un microbiólogo francés, sobre que un microbio no explica una epidemia, que el virus no es suficiente. Se tienen que dar otras circunstancias que tienen que ver con enfermedades en tránsito o en movimiento, y guarda relación con el incremento de la movilidad en la globalización, y con problemas medioambientales que explican la emergencia de enfermedades como ésta. Tiene que ver con el incremento de las desigualdades y la inequidad, y explica el impacto de las consecuencias de la diversificación económica.

¿Quiere decir que el terreno está abonado para el virus?

La coincidencia de factores importa. Detrás está la realidad de haberse encontrado con una población donde el envejecimiento se ha incrementado, que se caracteriza en vivir mas años pero también con mayor carga de enfermedad. El impacto sanitario en términos de sobremortalidad, mayor de la esperada, se ha producido por esa sinergia entre la pandemia de coronavirus y otros aspectos como el sobrepeso que conlleva la diabetes, la hipertensión y un conjunto de problemas de salud como factor agravante que explican el exceso de mortalidad. Si no se aborda la situación desde esta perspectiva, la cosa no funcionará.

¿No le ve remedio a medio plazo si no atendemos otras enfermedades?

Nos enfrentamos a un problema consecuencia, no de una circunstancia biológica, como es el virus, sino de una crisis social en el sentido más amplio del término. Hay que resolver las causas que están detrás de la aparición de esas patologías y reducir otras pandemias como la obesidad, sobrepeso y enfermedades crónicas que nos ponen en un nivel de vulnerabilidad importante. Y avanzar en la corrección de las desigualdades. Cuando tengamos datos comprobaremos que el impacto de morbilidad y mortalidad no es igual en todos los sectores sociales

¿Nada seguirá igual?

Evidentemente hay que repensar la forma de vivir, de comportamos, el ocio, la movilidad y sin ir más lejos, la actividad del turismo. Hacer una mayor apuesta por el turismo de calidad diferenciado, con una oferta propia como por ejemplo gastronómica, que permita jugar en otros escenarios. La apuesta por la calidad da muchas posibilidades, pero con menos impacto de movilidad y de personas. Nos va a cambiar completamente, no podemos pensar que con la vacuna lo resolvemos y volvemos a la situación anterior.

¿Qué más habría que replantearse?

Por ejemplo aquel esfuerzo que predominaba por adecuar la arquitectura sanitaria frente a la enfermedad infecciosa, con habitaciones soleadas y ventiladas. Y recuperar la cultura de la prevención, que la hemos descuidado. Creíamos que teníamos la batalla infecciosa ganada y hemos descuidado los hábitos higiénicos que permiten la prevención de la barrera profiláctica. Resolver las deficiencias del sistema sanitario, reforzar la salud pública y la vigilancia epidemiológica, y ser efectivos en el control de casos, no deslumbrarnos con lo más inmediato, el esfuerzo en las vacunas.

¿Qué prevé sobre este virus?

Lo razonable, como en otras pandemias y epidemias, es que vaya a menos conforme vamos ganando inmunidad de rebaño, pero el gran problema es la situación de dos velocidades. Países que vamos bien aunque podíamos ir mejor, y los menos desarrollados en los que no se está actuando de forma adecuada y el virus sigue campando a sus anchas. La capacidad de mutar sigue ahí, porque la inmunidad debía ser planetaria en un mundo global.

¿Aventura más pandemias?

Si no somos capaces de corregir las causas que hay detrás, vendrán más. Venimos de una sucesión interminable de enfermedades emergentes que han ido pasando de los animales a la especie humana. Hay que evitar situaciones de riesgo, el hacinamiento de personas y animales en condiciones de insalubridad extrema son el cóctel perfecto. Muchas enfermedades se pueden concretar por el incremento de la temperatura. El simple calentamiento hace que determinados vectores como los mosquitos que transmiten infecciones sean activos en lugares que no lo eran. Y otros problemas como las megalópolis y la pobreza son caldo de cultivo. La pobreza y la malnutrición merman la capacidad de resistencia frente a las infecciones y favorecen las condiciones para la propagación.

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