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El aeropuerto cumple 21 años sin conexión ferroviaria y el proyecto guardado en un cajón

La UE establece que los aeródromos deben tener enlace con tren cuando superan los 6 millones de pasajeros, cifra que alcanzó en el año 2000

El tren que conecta Alicante con Elche, OrIhuela y Murcia pasa a dos kilómetros de la terminal.  | RAFA ARJONES

El tren que conecta Alicante con Elche, OrIhuela y Murcia pasa a dos kilómetros de la terminal. | RAFA ARJONES

El aeropuerto siempre puede esperar y ya han pasado 21 años desde que un agosto de 2000 la terminal alcanzó los 6 millones de pasajeros -cifra salvo por la pandemia que se ha ido superando todos los años- a partir de la cual la propia Comisión Europea establece que los aeropuertos deben contar con un enlace ferroviario con su entorno. Ni el Consell, centrado en la ampliación de la exitosa red del TRAM hacia el norte, ni mucho menos el Ministerio de Transportes, que tiene el proyecto en el cajón desde hace 10 años, tienen prevista, a medio plazo, acometer la conexión del aeropuerto de Alicante-Elche por ferrocarril con las dos localidades que le dan su nombre, y eso que el tren de cercanías con Murcia pasa desde su inauguración a unos dos kilómetros de la pedanía ilicitana de Torrellano. Agosto vuelve a pasar en blanco justo, además, cuando se cumplen 18 años en que arrancó a funcionar la primera línea del TRAM que unía Porta del Mar en la playa del Postiguet con El Campello. En total, desde aquel 15 de agosto de 2003 se han transportado 120 millones de pasajeros pero no se ha planificado nunca la extensión hacia el sur, algo que tampoco está previsto a medio plazo, ya que la Generalitat se va a centrar en la prolongación del tranvía hacia el hospital de Sant Joan, Mutxamel y el hospital de San Vicente.

El aeropuerto va recuperando pasajeros tras los peores meses de la pandemia. | RAFA ARJONES

El Gobierno central solo incluyó una partida de 10 millones de euros en los presupuestos de este año para empezar a trabajar en la futura conexión ferroviaria del aeropuerto con Alicante y con la estación de alta velocidad en Elche, pero, teniendo en cuenta que el coste final del proyecto es de 85 millones de euros, el enlace, salvo giro político de 180 grados, no será una realidad hasta dentro de diez años, pues es complicado que la emergencia económica que sufre España por el covid permita disponer de fondos suficientes a medio plazo, pese a que esta misma semana, España haya recibido una primera partida de 9.000 millones de euros del programa de ayudas de la Comisión Europea.

El Consell centra la expansión de la red del tranvía hacia el norte. | RAFA ARJONES

Primeros pasos

La línea ferroviaria Alicante-Murcia discurre por las inmediaciones del aeropuerto de Alicante-Elche, pero la parada más cercana (Torrellano), se encuentra a unos dos kilómetros de la terminal, por lo que no proporciona un servicio adecuado al aeropuerto que, sin embargo, tiene desde hace diez años el espacio reservado para una parada subterránea. El Ministerio de Fomento, hoy Transportes, aprobó en noviembre de 2019 el expediente de información del «Estudio informativo del ramal de conexión entre la línea actual Alicante-Murcia y la variante de acceso al aeropuerto de Alicante-Elche». Finalmente, el aeropuerto quedaría conectado con la estación del AVE de Alicante y con Elche a través de un ramal de 1,2 kilómetros que partirá de la actual línea de cercanías a la altura de la zona de las Casas de Bonmatí, en el entorno de la Institución Ferial Alicantina. Dos años después, la pandemia del covid lo ha solapado todo, el proyecto sigue sin licitarse y en un limbo económico porque en los propios presupuestos del Gobierno figura en una partida global para toda la Comunidad Valenciana.

Conectar el aeropuerto con el tren es clave para retirar las vía de la primera línea del mar. | RAFA ARJONES

El Plan de Cercanías de la Comunidad Valenciana, presentado en diciembre de 2017, contempló la ejecución de la fase 1 de la denominada variante de Torrellano, un tramo de unos siete kilómetros que conecta la línea ferroviaria existente con el aeropuerto. El presupuesto estimado total de esta fase 1, es de unos 85 millones de euros, por lo que por el parón que ha sufrido la ejecución de infraestructuras por la falta de liquidez del Ejecutivo y las restricciones del covid, la conexión del aeropuerto con Alicante y Elche, entendiendo como esta el enlace con la estación del AVE ilicitana, no será una realidad hasta dentro de unos diez años. La variante de Torrellano, tramo de conexión de la línea existente Alicante-Murcia con el aeropuerto de Alicante-Elche tiene una longitud de unos cinco kilómetros. Para materializar esta primera fase es necesaria la realización de un nuevo ramal ferroviario que enlace la línea existente Alicante-Murcia con la citada fase I de la variante de Torrellano. Este ramal se desarrolla en superficie, tiene una longitud aproximada de un kilómetro.

En cualquier caso, la variante definida eliminará la necesidad de efectuar la inversión de marcha a la altura del apeadero de San Gabriel y permitirá levantar las vías que discurren por la fachada marítima.

El aeropuerto lleva esperando esta infraestructura desde hace 21 años, cuando en agosto del año 2000 superó la barrera de los seis millones de pasajeros al año, cifra a partir de la cual la UE considera que los aeródromos deben tener conexión con el ferrocarril. Y es una larga reivindicación de los empresarios y agentes sociales.

Apeadero de San Gabriel

Uno de los escollos de cara al proyecto de enlazar el tren con el aeropuerto es la retirada de las vías que pasan por la costa a la altura del barrio de San Gabriel. Tras conocer los planes de Fomento de postergar esta retirada a una segunda fase de la variante, precisamente la que ahora se estudia el Ayuntamiento de Alicante alegó en contra. El concejal de Urbanismo, Adrián Santos, presentó una serie de alegaciones al proyecto «Estudio Informativo del Ramal de Conexión entre la línea actual Alicante-Murcia y la variante de acceso al aeropuerto de Alicante» entre las que se solicitó que la retirada de las vías de la primera línea de costa se realice en la primera fase de las obras y no en la segunda. El Ayuntamiento entiende que llevar a una segunda actuación sin fecha la eliminación de las vías del ferrocarril de la franja costera sur «es contraria a la estrategia de desarrollo de la ciudad».

La primitiva variante ferroviaria de Torrellano, hoy descartada, consistía en la construcción de una plataforma en doble vía electrificada en ancho internacional para conectar las estaciones del ferrocarril de Alicante y Elche con el aeropuerto donde habría una terminal para lanzaderas ferroviarias. Esta infraestructura se ubicaba debajo del aparcamiento público, en el que Aena con acceso directo con la terminal de pasajeros.

En cuanto a la otra posibilidad, la extensión del TRAM hacia el aeropuerto, el tema no está ahora mismo ni en fase de estudio. El conseller de Política Territorial, Obras Públicas y Movilidad, Arcadi España, presentó en julio las principales líneas de actuación del Plan de Ampliación de la red del TRAM, en el que se incluyen las propuestas en ejecución, así como los nuevos trazados previstos de cara a los próximos años, en función a las necesidades de movilidad de la ciudad de Alicante y las comarcas de l’Alacantí, la Marina Alta y la Marina Baixa.

Con una inversión superior a los 160 millones de euros, la Generalitat prevé construir en los próximos años unos 15 kilómetros de nuevos tramos y líneas, que se sumarán a la actual red tranviaria para vertebrar la ciudad de Alicante, su área metropolitana y las comarcas donde ya opera el TRAM.

Una de las principales actuaciones es la creación de una nueva conexión de la actual red del TRAM con Sant Joan y su hospital y la continuación hasta Mutxamel, desde las actuales Líneas 1 y 3 que enlazan Luceros con Benidorm y El Campello, respectivamente. El presupuesto inicial es de unos 40 millones de euros.

Sobre la prolongación desde Luceros hasta la estación de Adif, la futura estación Alacant Intermodal, el proyecto definitivo de FGV se encuentra en proceso de redacción. Este proceso se está realizando de forma conjunta con Adif, el Ayuntamiento de Alicante y Avant y contará con una inversión de alrededor de 35 millones de euros.

Otra de las actuaciones previstas permitirá prolongar la actual Línea 2, que parte desde Luceros a Sant Vicent del Raspeig, hasta el hospital de esta localidad, dando servicio, a su vez, a los vecinos de todo el municipio. Asimismo, desde la nueva estación de Alacant Intermodal, una vez finalizada la obra, está previsto conectar por el sur oeste de la ciudad de Alicante con los barrios de La Florida, Ciudad de Asís y San Fernando-Princesa Mercedes.

Por otro lado, este plan contempla la creación de una nueva línea 6 (Alacant Intermodal – Hospital de Sant Vicent) para la futura estación intermodal con el trazado sur de la Gran Vía, a través del Polígono de San Blas.


Seis cientos millones para hacer una nueva terminal

El entonces Ministerio de Fomento gastó más de 600 millones de euros en 2010 para, prácticamente, construir un nuevo aeropuerto y 12.000 millones de euros en conectar Alicante y Valencia con el AVE, pero fue incapaz de estirar completar la inversión con los doce kilómetros que separan la estación-término del aeropuerto. Error grave, no ya solo por la condición de puerta de entrada y salida de millones de turistas, sino también porque en la terminal trabajan cerca de tres mil personas que deben utilizar el poco eficiente transporte público o el coche particular para acceder a las instalaciones. El caso es que el aeropuerto tiene construida desde 2011 la estación pero nunca se ha conectado con Alicante y Elche.

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