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«Alicante Central» entrará en vigor antes de finalizar la peatonalización del Centro Tradicional

El concejal de Movilidad apunta que las 156 cámaras blancas ya instaladas permitirán implantar antes la zona de bajas emisiones

El edil González y Barcala, con uno de los ganadores de los premios de la Semana de la Movilidad. | INFORMACIÓN

«Alicante Central», la Zona de Bajas Emisiones (ZBE) de la capital alicantina, estará en marcha antes de que se finalice la peatonalización de todo el Centro Tradicional, que arrancará en breve con la retirada del tráfico del eje de la avenida Constitución y la calle Bailén. Así lo confirmó este lunes el concejal de Movilidad, José Ramón González, tras el acto de entrega de los premios de la Semana de la Movilidad de Alicante. «La zona de bajas emisiones estará antes que toda la peatonalización, que abarca desde la Rambla, Alfonso el Sabio y Gadea. Eso sí, en Alicante tendremos una ventaja respecto a otras ciudades, porque tenemos 156 cámaras (blancas) ya instaladas», explicó el edil, en alusión a los artilugios del proyecto «Alicante se Mueve», que están colocados desde mediados de este año.

La Zona de Bajas Emisiones que el bipartito proyecta en Alicante, en cumplimiento de la Ley de Cambio Climático y Transición Energética para los municipios de más de 50.000 habitantes, contempla dos anillos de restricciones al tráfico. El interior, que será el primero en ponerse en marcha, estará ligado al centro urbano y de servicios, incluyendo el Centro Tradicional y afectando a unas 56 hectáreas, mientras que el segundo, el exterior, se desarrollará por la Gran Vía, la arteria principal de distribución de tráfico de la ciudad, y todo el frente litoral, ocupando una superficie de unas 750 hectáreas. Tanto en el primer anillo como en el segundo, la limitación se realizará de «manera progresiva», estableciéndose un «calendario de restricciones vinculado a elementos contaminantes».

El bipartito trabaja en que al anillo interior sólo puedan entrar, además de los residentes y los camiones de reparto, los vehículos con etiqueta ECO y Cero (eléctricos e híbridos). Por su parte, las exigencias para acceder al anillo más periférico serán menores, con la previsión de que afecte a los vehículos sin etiqueta, es decir, a los modelos de gasolina anteriores al año 2000 y a los diésel previos a 2006. En ambos casos, tanto en el anillo interior como el exterior de la ciudad de Alicante, las restricciones a la circulación irán acompañadas de intervenciones de peatonalización y actuaciones de calmado del tráfico, como «ejes vertebradores» de toda la zona de bajas emisiones, además de la conversión a vehículos eléctricos de la flota municipal y de los autobuses de transporte urbano.

El edil anunció que la adjudicación de las obras del primer tramo de peatonalización se prevé llevar a mesa de contratación en breve. Esta actuación, que liberará de tráfico un eje entre Alfonso el Sabio y la Explanada, arrancará en el Portal de Elche para no afectar al comercio en Navidad, según confirmó el edil este lunes a preguntas de los medios.

Por su parte, el alcalde de Alicante, Luis Barcala, lamentó la incertidumbre con los fondos europeos que debe repartir del Gobierno central. «Ningún ayuntamiento sabe qué debe incluir en sus presupuestos porque no sabemos qué cuantía nos va a llegar de esos fondos europeos. Llevamos mucho retraso en el reparto. En movilidad se habla de 1.000 millones del total de 70.000 millones», señaló el regidor, por lo que deslizó que el bipartito no prevé incluir las cuentas para el próximo año -que siguen gestándose entre los socios- proyectos que estén pendientes de fondos europeos.

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