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Juan Manuel López Arquitecto y coautor del libro «Cigarreras, pese a todo»

«El proyecto de Las Cigarreras no se tenía que haber hecho sin escuchar a la ciudadanía»

La Sede Universitaria «Ciudad de Alicante» acogió este lunes una mesa redonda en la que se habló mucho de la estrategia de desarrollo urbano sostenible de Las Cigarreras, cofinanciada por Europa y que ha sido un «test» para la participación ciudadana.

Juan Manuel López, en la Sede de la UA en Alicante. | RAFA ARJONES

La Sede Universitaria «Ciudad de Alicante» acogió este lunes una mesa redonda sobre Las Cigarreras, en la que participó Juan Manuel López, coautor del libro «Cigarreras, pese a todo». El arquitecto habló del proceso participativo que ha rodeado a un proceso que -asegura- no ha cumplido con las expectativas.

Cigarreras, pese a todo...

El libro recoge el proceso tanto de participación de la estrategia Edusi de Las Cigarreras, encuentro y reflexión. Fueron unos meses intensos porque se hizo mucho por visibilizar la importancia del futuro del centro cultural de Las Cigarreras y su entorno urbano. También incide en la movilización de la ciudadanía. Se ha notado una sensibilidad sobre el futuro del centro y de su entorno urbano, una cuestión importante y compartida por la ciudad.

¿Cómo valora el proceso de participación abierto por el Ayuntamiento de Alicante y al que obligaba Europa, como cofinanciadora del proyecto de desarrollo?

Es un proceso que no ha sabido aunar ni tampoco visibilizar o compartir los horizontes comunes. El proceso ha tenido oportunidades porque el proyecto, que viene de Europa, es realmente interesante para la ciudad. El concurso impulsado por el Ayuntamiento, eso sí, puede ser muy criticable. Desde nuestro punto de vista hubiera sido revisable. Hacía falta convocar a los expertos para ofrecer soluciones para saber cómo definir el proyecto, pero lo interesante ha sido explorar la posibilidad de un proceso de participación capaz de ir consolidando, definiendo las propuestas desde la ciudadanía. Se trata de una estrategia de desarrollo urbano, un plan estratégico para la ciudad, pero la percepción es que se ha abandonado esa visión estratégica. O sea, que han dejado de lado todas aquellas cosas que de alguna forma exceden a la propuesta simple o mera definición formal del proyecto básico, el entorno de la fábrica, y, por tanto, se han dejado de lado muchos de los debates que desde la ciudadanía nos están reclamando.

¿No cree que el Ayuntamiento haya escuchado a la gente como tocaba en este proceso?

Ese proceso de reconstrucción no puede hacerse si no es atendiendo a todos estos saberes que podríamos llamar ‘populares’ u ‘ordinarios’. Se debe atender a una ciudadanía que en última instancia se ha mostrado muchas veces experta en cuestiones próximas a la ecología, a la economía. Y en un caso como este, aún más. No se tenía que haber hecho este proceso sin escuchar a la ciudadanía o percibiendo a la ciudadanía como esa gente que de vez en cuando opina sobre una situación, sino entender que esa misma ciudadanía podía haber nutrido de saberes y miradas para acompañar un proceso de transformación del futuro. Eso podía haber sido realmente un proyecto muy ilusionante. Hablamos de unos barrios que viven en condiciones de precariedad, de falta de dotaciones públicas, en un contexto de incertidumbre económica muy grave para su gente.

Por lo que dice, ¿piensa que la Edusi de Las Cigarreras es un proyecto ambicioso y fallido?

Más allá de los conceptos de éxito y fracaso, lo interesante precisamente es reconocer que estos planes estratégicos no solo requieren de una acción propositiva, sino que requieren de una de una evaluación posterior crítica.

¿Cree que, al menos, se ha aprendido la lección para proyectos futuros similares?

Se han movilizado personas que a lo mejor antes no estaban en contacto con las instituciones o no tenían los medios como para llevar a cabo su trabajo. Creo que la propia ciudadanía ha interpretado cómo funcionan estas cosas, ha tomado voz aunque sea, digamos, en oposición al propio proceso de la Administración. Si este nuevo proyecto se planteara el año que viene y no hace seis años seguramente se haría con mayor seriedad. Este proyecto ha tenido que hacernos aprender.

Pese a todo el proceso, el alcalde se descolgó hace unos días con la propuesta de que Las Cigarreras acogiesen una sede del Hermitage. ¿Cómo lo ve?

Esa propuesta no encaja en lo que yo he percibido entre los vecinos del barrio, no creo que es lo que necesite ese entorno. A mí me entristece que un político, como un alcalde, piense que se pueden anunciar ideas así de un día para otro a través de un mensaje en Facebook.

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