En 2021 la Comunidad Valenciana fue una de las más permisivas de cara a la noche de fin de año: únicamente fue obligatorio el uso de mascarilla y presentar el pasaporte covid.

Sin embargo, la incertidumbre ante posibles restricciones por el repunte de casos de covid, la cancelación de eventos públicos como la celebración del Ayuntamiento de Alicante y la necesidad de reservar con antelación propició que las casas rurales reinasen un año más sobre las tradicionales fiestas de Nochevieja.

Una situación que parece haberse equilibrado para la última noche de este 2022, las discotecas recuperan terreno perdido mientras que las fiestas en viviendas -aunque siguen siendo muy populares- aún no han colgado el cartel de completo.

En la conocida plataforma Airbnb -una de las más utilizadas para este tipo de reservas- todavía se ofertan más de 500 viviendas o casas rurales para grupos, disponibles el fin de semana de Nochevieja.

La misma búsqueda para el fin de año 2023-2024 arroja en torno a 800 resultados libres, por lo que la cifra de alojamientos no disponibles para este año es del 37,5%.

Casas y viviendas unifamiliares disponibles en la provincia de Alicante para Nochevieja en una conocida app. INFORMACIÓN

Una situación que dista mucho de la que se dio el pasado año, cuando en la primera semana de diciembre era prácticamente "misión imposible" encontrar un alojamiento de estas características.

Las fiestas privadas en viviendas de alquiler suponen una opción que, para este año, oscila entre los 90 y o 1.100 euros por noche y cuyo precio medio en la provincia es de 402 euros diarios. Sin embargo, también es una opción muy controvertida por las molestias que puede ocasionar este tipo de uso a los vecinos.

Fiestas "ilegales"

De hecho, en gran parte de los anuncios publicados en internet se especifica que "no están permitidas las fiestas ni hacer ruido entre las 00:00 y las 8:00h". Una recomendación a la que -aseguran los vecinos- los propietarios hacen caso omiso.

Para Antonio, vecino de una de las partidas rurales de Alicante, "es entendible que los jóvenes quieran divertirse, pero no puede ser a costa de otros". El hombre, que vive en una pequeña casa de dos dormitorios y un huerto con su mujer y su perro, sufre cada año el alquiler turístico de las dos viviendas colindantes: "En verano hacen fiestas en la piscina, y en invierno, en la barbacoa".

Además, Antonio asegura que "la gente que alquila sabe que no va a volver, así que no les importa si molestan o si está prohibido hacer ruido o tirar cohetes, que hacen mucho daño a los animales" por lo que pide "más responsabilidad a los dueños, que no se hagan los locos".

Varias personas brindan en una cena de Nochevieja. Jose Navarro

En el lado contrario de la balanza, los jóvenes que suelen alquilar este tipo de alojamientos se quejan de la falta de opciones de ocio. David es estudiante de Administración y Dirección de Empresas y, desde hace unos años, suele alquilar una vivienda de El Campello con sus compañeros de la universidad: "Las discotecas son una estafa, pagas como mínimo 50 euros, y solo te incluye un par de copas" por lo que, "si estás 5 o 6 horas de fiesta, te acabas gastando el doble, más la cena".

En cuanto a las molestias que pueden ocasionar a los vecinos, David asegura que "nosotros no hacemos los locos, pero obviamente ponemos música, nos reímos y hacemos ruido, es verdad que puede molestar" aunque considera que "es solo una noche al año, la gente también tiene que ser comprensiva, como cuando son Hogueras o Moros y Cristianos y tienes una barraca debajo de casa".

Las discotecas quieren volver a reinar

Tras dos años de predominio de los alojamientos de alquiler, las discotecas pretenden recuperar el tiempo perdido y volver a copar el ocio nocturno en fin de año.

Para ello, multitud de salas de Alicante llevan semanas anunciando sus celebraciones de Nochevieja, con entradas que se sitúan en torno a los 50€ de media, con varias consumiciones incluidas, y que superan los 60€ en el caso de espacios reservados para grupos de en torno a cinco personas.

Un control de Policía y Guardia Civil, la pasada Nochevieja. INFORMACIÓN

En Alroa, la Asociación de Locales de Restauración y Ocio de Alicante, afrontan la campaña con "mucho optimismo" y con la esperanza de "recuperar las sensaciones de tiempos pasados". Sin embargo, su presidente, Javier Galdeano, advierte de que "no se ha recuperado la normalidad al 100%" ya que las conocidas como cachimbas o "shishas" siguen estando prohibidas en los locales, debido al covid, y suponían una importante fuente de ingresos.

A pesar de ello, las expectativas de la asociación son muy positivas ya que "la gente está loca por salir", algo que se está notando en las reservas, lo que les invita a pensar que puede llegar "el año de la recuperación, pero de la recuperación de verdad".