El agua en los embalses del Segura baja a niveles críticos en el otoño más seco en 50 años

La Confederación Hidrográfica aplica restricciones para el regadío, con recorte del suministro del 25 % del caudal

Los agricultores temen medidas drásticas en primavera si persiste la sequía

Estado en el que se encuentra en La Pedrera de Orihuela, que alcanza ya niveles críticos.

Estado en el que se encuentra en La Pedrera de Orihuela, que alcanza ya niveles críticos. / Tony Sevilla

J. A. Martínez

J. A. Martínez

Embalses en números rojos en la cuenca del Segura. La falta de lluvias continúa esquilmando las reservas hídricas en la provincia de Alicante, mientras parece atravesar momentos de recuperación en otras cuencas españolas. Es la quinta semana consecutiva que la reserva hídrica crece en España, aunque esta semana ha sido a un ritmo inferior a las anteriores. Entre ellas, las del Tajo, que al menos garantizan poder seguir recibiendo aportaciones del trasvase Tajo-Segura. El último balance del Ministerio de Transición Ecológica sitúa a los pantanos del Segura por debajo del veinte por ciento, una situación que les coloca ante el fantasma de medidas más severas. Por el momento ya están vigentes las restricciones al regadío, pero en el caso de persistir la situación se podrían plantear medidas más extremas. Aunque por el momento desde la Confederación Hidrográfica del Segura se insiste en que de momento el consumo para el abastecimiento humano está garantizado y sin restricciones.

El descenso en una semana apenas ha sido de un poco más de medio hectómetro cúbico en una semana, pero ha colocado el estado de las reservas por debajo de la barrera del veinte por ciento: un 19,82 %, con 226 hectómetros cúbicos. Se trata del nivel más bajo en diez años, ya que a lo largo de la última década la media se situaba en torno a un 33,83 % en esta misma semana. El pantano de La Pedrera en Orihuela se encuentra al 21,54 % con 53 hectómetros cúbicos almacenados. La situación es un poco más óptima en los pantanos de la cuenca del Júcar, que están al 46,10 por ciento con 1.312 hectómetros cúbicos. En la cuenca del Tajo, de la que proceden los recursos del trasvase al Seguro los pantanos de Entrepeñas y Buendía suman 527 hectómetros cúbicos de reservas, un volumen que por el momento asegura que se mantenga el nivel 3 del trasvase con aportaciones de veinte hectómetros cúbicos. Por debajo de los 400, se tendría que cerrar el trasvase.

"La situación comienza a ser preocupante en la cuenca del Segura, aunque la del Júcar está algo mejor", aseguró a este diario el director del Laboratorio de Climatología de la Universidad de Alicante Jorge Olcina que incidió en que las previsiones de lluvias son bastante malas y no hay perspectivas de que se vayan a producir precipitaciones a lo largo de los próximos días. "Si la situación sigue así con poca lluvia en los próximos dos meses, y la predicción estacional lo señala, serán necesarias restricciones en agricultura a partir de enero", matizó. Según Olcina, estamos ante uno de los otoños más secos de los últimos 50 años. La Agencia Española de Meteorología (Aemet) alertó de que "las primeras consecuencias de un periodo de dos meses con precipitaciones tan escasas es la gran sequedad del suelo", que en el caso del Mediterráneo la humedad del suelo estaba por debajo de diez por ciento.

Primeras medidas

Tras más de dos situaciones en situación de alerta por sequía, la Confederación Hidrográfica del Segura ya ha empezado a aplicar las primeras restricciones al regadío en un 25 %. Una medida que se aprobó la semana por la comisión de desembalse y que supone el recorte de un 20 por ciento de los recursos al regadío tradicionales de la huerta del Segura anteriores a 1933; y de un 30 % para los no tradicionales (posteriores a esa fecha). La medida se aprobó por unanimidad, a pesar de que un mes antes ya se había planteado la posibilidad de restricciones al riego, aunque en aquella ocasión la propuesta era de un recorte de un 15 por ciento. Los votos unidos de la Comunidad Valenciana y Murcia, junto con los regantes tumbaron la propuesta de recortes. Esta vez no ha habido votos en contra. "Hemos apoyado por responsabilidad", aseguró a este diario Lucas Jiménez, presidente del Sindicato Central de Regantes del Tajo-Segura (Scrats), "ya que con estos recortes nos garantizamos que podamos disponer de recursos hasta la primavera".

Fuentes de la confederación indicaron que la cuenca del Segura estaba incluida en el decreto de sequía que fue aprobado en mayo por el Consejo de Ministros para la cuenca de Guadalquivir. Bastaría un pronunciamiento de la junta para que el decreto de sequía se activara automáticamente en esta cuenca y las consiguientes restricciones. Aunque todo dependerá de cuál sea la evolución de la situación meteorológica y de que llegue la ansiada lluvia. Las precipitaciones de septiembre apenas tuvieron incidencia en la reserva hídrica y serían necesarios varios días de lluvia para que se notara el efecto. Si esto sigue así la situación en primavera puede ser complicada, es una situación revisable en función de cómo evolucione. En una reunión mantenida con la Comunidad General de Regantes de Riegos de Levante Margen Izquierda del Segura, la CHS ha aconsejado máxima prudencia en los consumos de agua que debe empezar por una programación de plantaciones acorde los recursos disponibles y a la situación de la cuenca, debiendo esperar a ver la evolución en los próximos meses de las lluvias de otoño.

Desde el Scrats, Jiménez incidió en que "es una pequeña reducción para evitar que en mayo nos encontremos con medidas más drásticas". A su juicio, el recorte ahora aprobado no es preocupante, aunque la situación no está afectando por igual a todas las comunidades de regantes, ya que hay situaciones muy diferentes entre unas y otras. "Depende de los flujos, los que se nutran de agua del río, lo van a notar más de los que se nutren de otros recursos, como el agua desalada, el del trasvase; o el sistema de riego que tengan instalado o si tenían algo almacenado. A juicio de Jiménez, aún estamos lejos de que se tengan que activar los pozos de sequía, una medida que sería la última en adoptar y que implicaría una situación muy grave. Sin embargo, consideró que la situación se ve compensada por el hecho de que el agua en el Tajo va subiendo, algo que no ocurría el año pasado, que estaba en mucho peor estado. "Si hay unos meses en los que pueda llover son precisamente éstos", subrayó, por lo que confió en que la cabecera del Segura pueda ir recuperándose.

La Aemet ha alertado de que el suelo está extremadamente seco en la franaja Mediterránea por la falta de lluvia.

La Aemet ha alertado de que el suelo está extremadamente seco en la franaja Mediterránea por la falta de lluvia. / ANTONIO AMORÓS

"La situación es gravísima", aseguró a este diario el presidente de la Asociación Jóvenes Agricultores de Alicante (Asaja) José Vicente Andreu, que recalcó que si estos recortes se hubieran realizado en su día hoy estaríamos hablando de menos recortes. A su juicio, debería aplicarse cuanto antes el decreto de sequía y poner en funcionamiento al cien por cien las desaladoras. Para Andreu, los recortes que ha venido aplicando el Ministerio de Transición Ecológica han hecho perder a la provincia más de veinte hectómetros cúbicos a lo largo de estos meses. Por primera vez, este mes de noviembre el Gobierno ha autorizado el envío de los 20 hectómetros cúbicos que correspondían en el trasvase Tajo-Segura, aunque si las reservas empiezan a descender en el Tajo se podría volver a los recortes.

Por su parte, el presidente de la Junta Central de Usuarios del Júcar-Vinalopó, Ángel Urbina, aseguró que desde su comunidad se veía con preocupación la situación en el Segura, aunque aseguró que el 20 por ciento que se corta hoy evitará que se tenga que aplicar un 50 o un 60 por ciento. De todas maneras aseguró que hasta en tres ocasiones desde 1985 se ha tenido que interrumpir el regadío en esta provincia debido a la escasez de agua. Mañana varías asociaciones y fundaciones de Alicante, celebrarán su Día de la Paz, en el que será nombrado padrino de la paz 2023/2024 Ángel Urbina por su trabajo en defensa del regadío de la provincia en un acto que tendrá lugar en el Colegio Oficial de Médicos a las 18.45 horas.

Por otro lado, el presidente de la Confederación Hidrográfica del Segura (CHS), Mario Urrea, junto al Comisario de Aguas, Francisco Javier García, y el director técnico, Carlos Marco, han mantenido este miércoles una reunión de trabajo con la Comunidad General de Regantes de Riegos de Levante Margen Izquierda del Segura, encabezada por su presidente Roque Luis Bru Bonet. El encuentro ha servido a los regantes para presentar formalmente a los nuevos cargos de esta Comunidad. La Junta de Gobierno del Scrats ha propuesto a falta de cómo concluya el próximo mes de diciembre el proceso electoral a Bru como próximo vicepresidente del sindicato.