Suscríbete BLACK WEEK

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

Nuevo simbolismo español

La albaceteña Ana Martínez Castillo se consagra con el duro pero bello De lo terrible, un canto a lo que trascenderá de nosotros

Ana Martínez Castillo

Ana Martínez Castillo

En el colegio quise ser Rubén Darío, con el tiempo en el instituto, ya cambié a Rimbaud, Verlaine ó Baudelaire. Con quince, dieciséis y diecisiete años estaba fascinado por los simbolistas, el modernismo y acabé siendo un gótico de manual. Siempre me ha gustado lo oscuro, lo que hay más allá de lo real, lo mágico, el misterio. A lo largo de la historia mucha es la tradición, tanto oral como escrita, que trata temas que superan lo real y entran en los senderos de lo onírico. Muchos somos los que seguimos esta estela, intentamos ver el otro lado.

De lo terrible de Ana Martínez Castillo es un poemario que nos habla de lo que hay más allá. Cuando lo abrimos para empezar su lectura lo primero que sorprende es que comienza al revés. Los cuarenta poemas en los que está contado el libro van en descenso, como una cuenta atrás hacia la muerte. Los seres humanos cargamos años, pero realmente los descontamos. La propia vida es una carrera contra la desaparición. «Apenas la vida nos fatiga, pero nos hace más hermosos la muerte, infranqueables, como piedras en los límites». Estos versos son toda una declaración de intenciones de la autora. De lo terrible es un canto a la sombra de la vida. Como un esperar el fin constantemente. «Y seremos entonces el perro, la arena, el surco o el abismo, la belleza terrible que nos derrumba». Ana se refugia en la melancolía, en lo decadente, para mostrarnos una belleza de lo oscuro. La gente no suele ver eso, el miedo les apodera, no saben apreciar los grises en las sombras. En el poema veintitrés se confiesa: «Nadie sabe que fui misterio, piedra redonda, transformación, ridícula muerte secreta». Ana nos hace partícipes de su transformación como si se tratara de la crisálida que rompe y surge una mariposa que se posa en lo que muere. 

En la trasera del libro ya nos lo indican: En De lo terrible, Ana Martínez Castillo «regresa a una poesía de corte visionario que hace de la metáfora dios verdadero. Una poesía marcada por la búsqueda de la belleza y sus bifurcaciones en lo ominoso, porque todo ángel es puro y aterrador al mismo tiempo. En los versos que componen De lo terrible, la autora reafirma sus convicciones estéticas, el descenso a la parte trágica de la vida, la certeza de la muerte y lo sublime como refugio». Y se preguntará el lector ¿Existe belleza en la decadencia? Ana nos muestra salones de vals de flores marchitas, palacios donde han sido ocupados por la maleza. Con De lo terrible acudimos a la constatación de que la decadencia también tiene un reverso bello, un trasfondo donde el dolor forma parte de la vida y como un rio desemboca en el mar (la muerte).

De lo terrible de Ana Martínez Castillo, editado de forma preciosa por la editorial albaceteña Chamán ediciones es un canto a lo que trascenderá de nosotros. Ana sigue la tradición del simbolismo, de lo onírico y del surrealismo. Reconocemos ecos de De profundis de Wilde, pero también de Poe, Leopoldo María Panero o Yolanda Castaño. Ana se consagra con un poemario duro pero bello. De lo terrible marcará un estilo en los años venideros. Escritora, editora de InLimbo, Ana nos deja huella. Seguiremos su estela, que seguro que dará algo de luz entre tanta pandémica oscuridad. 

Para continuar leyendo, suscríbete al acceso de contenidos web

¿Ya eres suscriptor? Inicia sesión aquí

Y para los que quieren más, nuestras otras opciones de suscripción

Compartir el artículo

stats