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El futuro está en las cañas

Parados de la comarca levantan una bioconstrucción con técnicas que hace 6.000 años usaban en Irak

El futuro está en las cañas

El futuro está en las cañas

Hace más de 6.000 años los Madan, población del Irak meridional, encontró en los juncos gigantes de los ríos Tigris y Éufrates el elemento perfecto para edificar sus casas. Actualmente, en todo el Levante las cañas que crecen en los ríos se tratan como «material en desuso». Pero ahora, los parados de la Asociación Marina Verde, con ámbito en la Marina Baixa, han encontrado en ellas una posible salida profesional.

Desde hace meses edifican en la Vila Joiosa una construcción muy particular con 6.000 cañas. Lo hacen asesorados por un grupo de aparejadores de Valencia especializado en estas estructuras orgánicas. Los técnicos se desplazan a la comarca al inicio de cada fase y los asociados continúan solos hasta completarla. Así, se especializan en las claves de la bioconstrucción para ofrecerse en un futuro como mano de obra del sector, al tiempo que contribuyen a izar la pérgola de 50 metros que les servirá de cobijo mientras trabajan en los huertos ecológicos de la parcela.

Según el portavoz de Marina Verde, Jacinto Costa, «la intención es que particulares puedan contratar a la asociación o a sus asociados para edificar este tipo de estructuras y funcionar al tiempo como un centro de formación en bioconstrucción». De esta forma, la asociación se moverá en dos ámbitos: la construcción «biodegradable» y la agricultura ecológica. El proyecto cuenta, además, con el apoyo de la Concejalía de Agricultura de La Vila (cuya titular visitó el lugar), con la Comunidad de Regantes (que les ha ofrecido tierras en desuso para que las puedan explotar de forma agrícola) y hasta les está donando material para su proyecto la empresa chocolatera Valor (afincada en La Vila y una de las pocas que cotiza en bolsa de toda la provincia de Alicante). También, según explican, son cada vez más los particulares que tienen tierras en semiabandono y que ceden su uso a cambio de parte de la producción.

Cestas ecológicas

En cuanto a su actividad agrícola, según informó Costa, esperan poder poner en circulación sus «cestas ecológicas» antes del próximo verano. Éstas se venderán entre los asociados y con ellas «el consumidor pagará un precio justo al agricultor y éste a su vez contribuirá al desarrollo de la Economía».

De momento, mientras preparan el campo y ya cultivan algunas tierras (cedidas a tal fin por sus propietarios), están iniciando una campaña para captar más socios, pudiendo ser éstos «productores» o sólo «consumidores». De momento, asociarse es gratis.

Por otra parte, la asociación se ha puesto en contacto con otras impulsores de proyectos destinados a «la creación de empleo desde una perspectiva ecológicamente sostenible» para constituir esta primavera una plataforma provincial de asociaciones «verdes» y tener así mayor repercusión mediática y social.

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