Suscríbete

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

Activos

La riqueza de Alicante (II)

LA RIQUEZA DE ALICANTE (II)

LA RIQUEZA DE ALICANTE (II)

El pasado 11 de abril iniciaba mi andadura en esta Tribuna con la primera parte de este artículo. En él enunciaba los tres factores que para mí, en una virtuosa combinación, hacen de nuestra tierra alicantina un lugar único desde el punto de vista de su tejido productivo (bienes y servicios) y empresarial. Estos son la enorme capacidad emprendedora de los alicantinos, una increíble especialización sectorial por comarcas y una gran apertura a los mercados exteriores.

Aunque todas ellas conforman para mí un «todo», de cara a explicarles cada una de ellas me van a permitir analizarlas de manera individual para su mayor comprensión.

Hoy les voy a hablar del factor «apertura a los mercados exteriores» y lo voy a hacer de una manera particular. El motivo es que para mí el peso del mercado exterior para la provincia de Alicante no es sólo el volumen de exportaciones que la provincia vende cada año a destinos fuera de nuestro país sino que también incluyo el enorme peso específico que tiene tanto el turismo internacional que recibimos como las viviendas compradas por extranjeros que quieren tener una segunda residencia aquí o incluso venirse a vivir definitivamente a nuestra provincia.

Todos estos ingresos, que no computan en Contabilidad Nacional como exportaciones, ya que los bienes y servicios se compran o consumen en España, deberíamos sumarlos para conocer realmente el impacto que tiene para la provincia de Alicante el mercado exterior tanto en bienes como en servicios.

A la hora de desglosar ambos datos tenemos por un lado un dato empírico a través de los informes de la Cámara de Comercio de Alicante donde se señala que en la provincia, el sector servicios supone el 76% del Valor Añadido Bruto (VAB), 2 puntos por encima de la media nacional mientras que en el ámbito industrial el VAB se sitúa en el 14,3% frente a la media nacional del 17,6%.

Este mayor peso % del sector servicios en la provincia viene derivado del mayor peso de las actividades turísticas, inmobiliarias y comerciales comparadas con el resto de las provincias de España.

Alicante viene ocupando en los últimos años una posición nacional «media» en exportaciones entorno a la posición 18, si bien en 2018 se alcanzó el récord histórico de exportaciones con 5.226 millones de euros. Estoy convencido de que uno de los elementos importantes por los que no estamos en posiciones superiores está en que Alicante no cuenta con fábricas de coches ni por lo tanto de la importante industria auxiliar de componentes, de la que España es muy fuerte. Para que se hagan una idea España es el segundo fabricante europeo de coches después de Alemania y es el noveno fabricante mundial. El peso del sector automoción en el PIB español se sitúa en el 10%. Lo considero el elemento esencial por el que provincias como Zaragoza, Valladolid o Pontevedra tienen más peso industrial que Alicante.

Sin embargo, desde el otro punto de vista que comentaba anteriormente nos encontramos con elementos sorprendentes que probablemente la mayoría de los lectores no conozcan. ¿Quieren conocer algunos?

El turismo es a día de hoy el principal sector por contribución al PIB español con un peso específico del 15%, ascendiendo a unos 190.000 millones de euros en 2018. Y ahí desde luego nuestra provincia tiene mucho que decir.

De los 14,1 millones de turistas que la provincia recibió en 2018, 6,1 millones fueron extranjeros. ¿Se hacen una idea de lo que supone esa cifra? Pues, como siempre, depende del enfoque con el que se mire, porque ese año España fue el segundo país del mundo en recepción de turistas extranjeros (sólo superado por Francia) con 81,9 millones de turistas internacionales. El 7,5% del total vino a nuestra provincia. Puede parecer un % bajo, pero ¿y si les dijera que ese mismo año países enteros como Suecia, Argentina o Brasil recibieron entorno a 6,5 millones de turistas internacionales, que me dirían?

La provincia de Alicante recibió en 2018 el 95% de los turistas extranjeros que recibe un país tan icónico como destino como Brasil, ahí queda eso. Olé por los empresarios y profesionales que consiguen hacerlo realidad con su trabajo, inversión y asunción de riesgos en toda la provincia.

Otro elemento clave para mí es la composición de esos 6,1 millones de turistas internacionales, ya que están repartidos casi al 50% entre turistas extranjeros que vienen a alojamientos turísticos reglados (2,9 millones de extranjeros, el 47,5% vienen a hoteles, campings, apartamentos turísticos, etc.) y los que vienen a una segunda residencia, 3,2 millones de extranjeros, el 52,5%.

Ambos grupos son claves para conseguir la realidad turística de Alicante y, además, considero que son compatibles y complementarios, debiendo poner el foco en regular la oferta «ilegal», que es donde a día de hoy tenemos que mejorar, ya que es la que no genera impuestos, empleo ni actividad económica.

Esta dicotomía tiene más importancia aún derivada de la velocidad a la que cambian las costumbres y los gustos de los consumidores en el mundo. Cada tipo de cliente desea un «mix» de productos y/o servicios y esta diversidad de oferta lo que nos aporta es que el consumidor extranjero no tenga que ir a otro destino porque tiene en nuestra provincia todo lo que puede necesitar.

Les daré dos datos que pienso que son para estar orgullosos. La provincia de Alicante tiene 325.000 segundas residencias, ¿y saben cuál es la ciudad número uno de nuestro país? Ni Madrid, ni Valencia , ni Palma ni Barcelona, es Torrevieja, ¡con 62.500!

Pero es que, si profundizamos un poco más, vemos que, de los 3,7 millones de segundas residencias que tiene España, la provincia que ocupa el primer lugar muy por encima de los demás es Alicante con el 8,9%, siendo Valencia la segunda con el 6,1% y Málaga con el 4,6%. De las diez primeras ciudades de España, cinco son alicantinas: Torrevieja, Alicante, Orihuela, Benidorm y Santa Pola. Juntas suman 168.000, el 50% de las de la provincia.

Por lo tanto, podemos concluir que Alicante posee el mayor número de segundas residencias de España y que supone, por la parte de turismo internacional, 3,2 millones anuales. Los beneficios de esta realidad son enormes y contribuyen de manera importante a la riqueza de la provincia.

Por el lado del turismo internacional reglado, que supone los otros 2,9 millones de extranjeros, tenemos una enorme y variada oferta turística con 360 hoteles con casi 70.000 plazas, 52 campings con 31.000 plazas y 45.500 apartamentos turísticos con 216.000 plazas que configuran una oferta global de 320.000 plazas de turismo reglado. Como ejemplo, como no hablar de Benidorm, cuarta ciudad de toda España en pernoctaciones en 2018 (11,5 millones) y segunda en pernoctaciones de turistas nacionales.

Esta gran oferta y diversidad, unida a nuestras condiciones climatológicas, playas, oferta cultural y gastronómica, infraestructuras y servicios hacen que Alicante sea la perla del turismo del levante español y, por lo tanto, la apertura a mercados internacionales y la enorme atracción que tenemos hacia las personas extranjeras constituyen, sin duda, un factor clave en la riqueza de nuestra querida provincia.

Lo último en INF+

Compartir el artículo

stats