Guerra en Ucrania

"EE UU está pagando la guerra de Ucrania y la UE costeará la paz"

El director del Real Instituto Elcano de España, Charles Powell, dice que cuando finalice la guerra la Unión Europea sea quien lidere la reconstrucción económica del país

Charles Powell, ayer con el Club de Encuentro Manuel Broseta, en València.

Charles Powell, ayer con el Club de Encuentro Manuel Broseta, en València. / FERNANDO BUSTAMENTE

Violeta Peraita

Violeta Peraita

"Estados Unidos (EE UU) está pagando la guerra de Ucrania y la Unión Europea (UE) pagará la paz". A grandes rasgos, este es el escenario que habrá una vez finalice el conflicto bélico tal como desengrana el director del Real Instituto Elcano de España, Charles Powell. El historiador dio una conferencia en el Club de Encuentro Manuel Broseta de València y señala que EE UU "lleva el peso del esfuerzo militar y cuando cesen las hostilidades de la guerra, nosotros (la UE) seremos los responsables de la reconstrucción económica". Eso sí, matiza, debería ser un proceso que se hiciera "con el inicio de negociaciones para incluir a Ucrania en la UE" (que no en la OTAN, "pues eso sí que nos haría entrar a todos en otra guerra con Rusia").

Y ¿por qué debería financiar esa reconstrucción en paralelo a un proceso de adhesión de Ucrania a la UE? Según Powell, por dos motivos: "para controlar los millones de euros que tendremos que invertir y hacerlo en un proceso de adhesión, como lo hemos hecho antes, y también porque es la única manera de influir en el proceso de reforma política y normativa de Ucrania para que el país cumpla con los requisitos para integrarse en la unión". Todo esto todavía no está encima de la mesa porque el conflicto bélico continúa pero "lo estará muy pronto" e interesará a países miembros de la UE, entre ellos España. "Aunque es difícil pensar en la reconstrucción cuando todavía se está en guerra, ya hay estudios internacionales que apuntan hacia esa dirección".

Un 40 % de Ucrania, devastada

El experto asegura que se ha destruido un 40 % del país y cuando se inicie la reconstrucción, las empresas españolas (también las valencianas) podrán aportar sus servicios, especialmente en infraestructuras y comunicaciones. "Viviendas, edificios, ferrocarriles o aeropuertos". España ha invertido el 0,8% del PIB en ayuda humanitaria y militar a Ucrania, algo que el país que gobierna Zelenski podría tener en cuenta en un futuro proceso de adjudicación de proyectos de reconstrucción. "Ha sido un acto de solidaridad, pero también Ucrania toma nota, algo que se podría ver a la hora de otorgar trabajos".

Migración y retorno

Tras la salida de millones de personas (especialmente mujeres y niños) de Ucrania por la guerra tras la invasión de Rusia, hay aproximadamente 9 millones de refugiados en Europa. España acoge, tal como señala Powell, 170.000 personas, 40.000 niños escolarizados. "España ocupa la cuarta posición en el ranking de países acogedores, algo que es a priori sorprendente por la distancia geográfica entre uno y otro país".

En general, señala, la población migrada de Ucrania volverá a su país para reunirse con sus maridos, hermanos y padres. "Quizás algunos se quieran venir pero creo que en su mayoría retornará cuando todo vaya volviendo a la normalidad y más teniendo en cuenta que la mayoría de refugiados están en el país vecino, Polonia", razona Powell.

Según explica Powell, España ha tenido una respuesta "muy robusta" frente al conflicto entre Ucrania y Rusia. También la población. "Ha habido mucha claridad moral en esta guerra. La gente entendía bien quien era el agresor, lo que ha facilitado al país actuar con contundencia enviando armas letales al escenario bélico", apunta el director del Instituto Elcano. De hecho, según explica, en una de las encuestas de la organización, se preguntaba a los españoles qué era una amenaza a la seguridad nacional y Rusia ha subido en tan solo un año de preocupar un 5 % a un 55 %. "Es un cambio histórico en la percepción de una amenaza. La población española ha sido muy sensible ante el conflicto".

Contraofensiva, fin de la guerra y consecuencias geopolíticas

Con todo, y más de un año después, la guerra de Ucrania tras la invasión de Putin y las tropas rusas continúa. Muchos muertos y ciudades completamente destrozadas después, las balas siguen cayendo. En la actualidad del desarrollo de la guerra, Ucrania se prepara para una contraofensiva que ha anunciado con antelación. "Es desconcertante porque los rusos tienen tiempo de sobra para prepararse". En este sentido, "algunas voces sugieren ya retrasar este movimiento, el ministro checo ha recomendado a Ucrania paciencia, que se aseguren tener todos los recursos y se lo tomen con tranquilidad".

En este contexto, cabe la pregunta: ¿Cuál es el objetivo de esta contraofensiva? "En un escenario favorable lograría separar a fuerzas rusas y partirlas en dos. Las tropas de rusas de Crimea quedarían aisladas del Donbás para dificultar los objetivos rusos y forzar, quizá, a pensar en un acuerdo de paz". Con todo, Powell no apuesta por una negociación que finalice en un acuerdo de paz, sino en una estabilización de la situación, un impasse, una situación de bloqueo de la guerra.

Hay un acontecimiento que puede modificar este escenario, según el historiador, que es que en las elecciones de noviembre de 2024 de Estados Unidos las gane Trump. "Podría decidir que ya no quiere sufragar el gasto de la guerra de Ucrania, lo que situaría al país en una situación débil y obligaría a una salida negociada. Un desenlace posible sería reconocer Crimea como rusa y el Donbás plenamente ucraniano", razona.

El "trilema" europeo

¿Dónde queda la Unión Europea? Según el especialista, la UE tiene un "trilema". El primero, concretar su relación con EE UU"Cada vez somos más dependientes, más dependientes que nunca de EE UU y esto es malo para ambas partes, malo para los americanos que quieren una UE fuerte y pésimo para nosotros porque si no somos creíbles acabaremos siendo irrelevantes". La guerra de Ucrania, dice Powell, ha decelerado el camino hacia la autonomía estratégica de la UE.

En segundo lugar, la relación de la UE y China. "No sabemos cómo reaccionar al auge de China. La UE definimos a China como socio con el cambio climático, como competidor en mercados y como rival sistémico. Son tres cosas muy difíciles de compaginar simultáneamente y seguimos en este dilema". China "compra el 9 % de nuestras exportaciones y es el origen del 20 % de las importaciones europeos" y, además, añade el director del Instituto Elcano, "tiene casi todas las tierras raras, litio y magnesio". "No podemos hacer la transición verde si nos desacoplamos de China. No podemos desacoplarnos, pero hemos de reducir el riesgo, pero ¿cómo?". Esa es la gran pregunta, dice Powell.

El tercer reto se refiere, según Powell, a la UE y el "sur global", "los países emergentes". "Hay muchos países que no quieren tomar partido en conflictos como el de Ucrania y Rusia porque no creen en el orden mundial con estas reglas y la UE no tiene una estrategia frente a estos países emergentes". El peligro es no estar en estos países, según el profesor: "Debemos estar en estas regiones porque son importantes y en América Latina son parte de nuestro mundo occidental". ¿Cómo crear alianzas? "Estas sociedades quieren inversiones y aliviar su deuda además de acuerdos de libre comercio. Por eso, tenemos que desarrollar nuevos instrumentos. Predicar menos y escuchar más", concluye el experto.