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Calp da alas al turismo ornitológico

La riqueza de aves es enorme y se han avistado 311 especies distintas. El Ayuntamiento ha lanzado cuatro rutas para echarle el ojo a tanto pájaro

Bandadas de flamencos en les Salines de Calp

Bandadas de flamencos en les Salines de Calp

Mucho pájaro en Calp. Y todos buenos. Bueno, las gaviotas patiamarillas están un poco desbocadas. Se han apoderado del Penyal d’Ifac y han desplazado a la gaviota autóctona de Audouin. La patiamarilla grazna que mete miedo. De todo tiene que haber en el cielo. Está claro. Y entre tanta ave alguna tenía que salir un pelín más gamberra.

Sea como fuere, Calp es un paraíso para la ornitología. El banco de la biodiversidad de la Generalitat Valenciana desvela que en este municipio se han avistado nada menos que 311 especies de aves. Algunas son aves de paso. Les Salines, laguna que los romanos transformaron en unas salinas (se extrajo sal hasta 1988), explican el poderío ornitológico de este municipio. Las especies migratorias se refugian en este lago interior que por el cinturón de tierra que lo separa del mar (la restinga) está ahora rodeado de bloques de apartamentos.

En les Salines, se han catalogado 173 especies de aves, tanto nidificantes como migratorias. Destacan los esbeltos flamencos, que, a partir de mayo, llegan al medio millar. Es cuando hacen escala en Calp en su migración desde la Camarga francesa a Garra Ezzemoul, en Argelia. Pero durante todo el año hay una población estable de un centenar de ejemplares. Los puestos de observación permiten cumplir la regla primordial del avistamiento ornitológico: no molestar a las aves.

Esa riqueza que llega del cielo da alas a un nuevo y sosegado turismo, el ornitológico. El ayuntamiento ha lanzado ahora un vídeo promocional para promover las cuatro rutas creadas para disfrutar de los pájaros. La primera, claro está, es la de les Salines. Se le da la vuelta a pie a la laguna. Es un paseo de 2,3 kilómetros (todo llano) y se tarda 45 minutos. No obstante, el tiempo en estos itinerarios es lo de menos. Pasa volando. También es sencilla la ruta del Paseo Ecológico, a los pies del Penyal d’Ifac. En sus 700 metros, las gaviotas aparecen a diestro y siniestro. El recorrido del Morro de Toix, de 1,4 kilómetros, permite ver Calp a vista de pájaro. Mientras, la ruta de la Serra d’Oltà, de 3,6 kilómetros, ya descubre las montañas en las que reinan las aves rapaces.

La ornitología es más que aguzar la vista. Hay que caminar con los oídos bien abiertos y prestar atención a los estridentes graznidos y los dulces trinos.

Pedreguer también rechaza los parques eólicos

Pedreguer también ha dicho «no» a que se instalen parques eólicos en las cimas de la Marina Alta. Su rechazo llega tras los expresados ya por los plenos de Benissa, Teulada y Gata de Gorgos. La empresa que pretende levantar aerogeneradores de 90 metros de alto en las sierras de la comarca, Alfanar Energía España, S. L., que tiene su sede en Riyadh (Arabia Saudí), ha tropezado con un frente al que cada vez se suman más ayuntamientos. El pleno de Pedreguer subrayó que la llegada de la energía eólica a la comarca no puede ser a costa de alterar valiosos espacios naturales y de crear amenazas (las aspas de esos enormes molinos) en corredores naturales de aves.

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