¿Ladrillos hechos de plástico? Sí, existen y no solo tienen las mismas propiedades constructivas que los convencionales, sino que incluso son mejores aislantes térmicos. Una entidad argentina y una empresa estadounidense están fabricando este material, que permite ahorrar la mitad de ladrillos en relación con los habituales. Ya se están construyendo viviendas con estos bloques.

El Centro Experimental de la Vivienda Económica (CEVE), un centro de investigación con sede en la ciudad de Córdoba (Argentina), es el lugar donde se desarrolla esta innovación, junto a muchas otras relacionadas con la reutilización de materiales plásticos. El equipo de la arquitecta y directora del CEVE, Rosa Gaggino, diseñó ladrillos compuestos por botellas descartables PET trituradas en un molino especial, que luego se incorporan a una mezcla de cemento.

“El proceso de fabricación es sencillo, similar a los bloques de hormigón, pero en este caso se reemplaza la arena con plásticos triturados hasta dejarlos de un tamaño de tres milímetros”, indicó Gaggino al diario La Nación para luego agregar que la idea de crear estos ladrillos, patentados en 2006, había surgido 24 años atrás en el instituto con el fin de colaborar en reducir la contaminación ambiental.

Ladrillos hechos de plástico Ceve

Entre sus principales ventajas, Gaggino contó que “son más aislantes térmicos que los ladrillos comunes de tierra cocida, ya que con una pared de 15 centímetros de espesor se obtienen los mismos resultados que con una pared de 30 centímetros hecha con ladrillos comunes”.

Además indicó que se le hicieron todos los ensayos en laboratorio, de resistencia a la compresión, la flexión, al fuego, a la intemperie, a la humedad y a las heladas, “todos con resultados satisfactorios, por lo que se pudo obtener el certificado de aptitud térmica de este componente”.

Gaggino hizo hincapié en que un ladrillo de PET se hace con 20 botellas descartables, lo que resalta la importancia ambiental del proyecto. Se completan con cemento portland como ligante, “más un aditivo químico que mejora la adherencia de las partículas plásticas”, añadió.

Paredes hechas con los ladrillos de plástico Ceve

Desde el CEVE se transfieren tecnologías constructivas y de gestión y se capacitan a gobiernos locales y provinciales, organismos públicos y privados, cooperativas y organizaciones de la sociedad civil en la implementación de sus tecnologías. Gracias a estas transferencias y 50 capacitaciones, se han construido viviendas en las ciudades de Junín, Buenos Aires, Mendoza y Altagracia.

Otro fabricante en Estados Unidos

Pero estos ladrillos argentinos no son los únicos en el planeta hechos con plástico. Una empresa estadounidense, Byblock, fabrica también bloques de este material, caracterizados por su facilidad de elaboración.

El fabricante ha creado máquinas modulares de fácil transporte que llevan a cabo todo el proceso de trituración y compactado. Esto implica que pueden instalarse en prácticamente cualquier lugar, desde empresas hasta edificios gubernamentales, para producir los ladrillos in situ.

Una de las razones para esta versatilidad es que los plásticos empleados no requieren limpieza ni clasificación.

De este modo, cada tonelada de plástico procedente de residuos sirve para generar una tonelada de ladrillos de plástico.

El fabricante de los ladrillos ByBlock ha llegado a un acuerdo para aplicar su tecnología en el área metropolitana de Boise, en Idaho. Así, el acuerdo procesará hasta 72 toneladas de plástico procedentes de vertederos locales para producir estos bloques reciclados.

Muro hecho con los bloques de Byblock en una calle de Idaho (EEUU) Byblock

Pero el plástico está demostrando ser una materia prima de importancia insospechada en el sector de la construcción. Cada día se conocen nuevas aplicaciones. En algunos casos se trata de prototipos experimentales como Trashpresso. Esta planta de reciclaje móvil es capaz de procesar botellas de plástico y convertirlas en baldosas para viviendas y edificios. La máquina recurre a la energía solar para llevar a cabo todo el proceso.

Otro ejemplo es la utilización de plásticos, aunque no para edificios, sino en el asfaltado de carreteras. Bajo el nombre de MR6, una empresa escocesa ha lanzado una mezcla asfáltica que reduce en un 10% el betún empleado en la fabricación de asfalto convencional.

Por último, ya existen empresas que están utilizando el plástico de los vasos de café desechables para fabricar paredes aislantes o mamparas de separación.

Todos estos casos, desde las losas a los ladrillos de plástico, tienen el denominador común de la economía circular. Es decir, la búsqueda del residuo cero en la fabricación y el consumo para alcanzar una economía más sostenible.

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Contacto de la sección de Medio Ambiente: crisisclimatica@prensaiberica.es