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Sin más poder para el PSPV en el nuevo Gobierno de Pedro Sánchez

Ximo Puig no saca partido a su posición como principal barón territorial a favor de la investidura y los socialistas valencianos solo aguantan

Pedro Duque se mantiene como ministro de Ciencia. álex domínguez

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha renovado el 35% de los ministros que corresponden a la cuota socialista en el Gobierno de coalición con Unidas Podemos. Pero de esta renovación, con cambios en un ministerio de cada tres, la «cuota valenciana», la traslación del poder del PSPV en Madrid, se ha quedado inamovible. Los dos ministros que se mantenían en el Ejecutivo desde que se disolvieron las Cortes el pasado verano, José Luis Ábalos y Pedro Duque, siguen dentro del Gobierno de coalición aunque con responsabilidades algo diferentes. Por aquello de que nació y vivió su jueventud en València, aunque es cuota andaluza, se puede incorporar a la lista de dirigentes de la Comunidad a Luis Planas, que conserva la cartera de Agricultura. Pero salvo sorpresas que ayer no se esperaban en los dos ministerios que todavía quedan vacantes, ahí se termina el presunto «poder valenciano» en la Moncloa. Una pujanza que resiste de manera muy justa.

Si tenemos en cuenta el apoyo que el presidente de la Generalitat, Ximo Puig, ha prestado a Pedro Sánchez en los últimos tiempos,con defensas públicas en la forma de proceder de presidente del Gobierno en asuntos como la financiación autonómica o la negociación con ERC, poco rédito ha obtenido el jefe del Consell en el nuevo reparto ministerial. Bien es cierto que el gobierno que ahora nace es de coalición y comparte poder con otro partido como Podemos, liderado por Pablo Iglesias. Pero también es una realidad que la suma de socios ha elevado las carteras hasta la veintena de departamentos. Como también son varios los ministros con perfil técnico y no político, los rostros nuevos que no pertenecen al PSOE, donde hasta ahora tampoco se ve a más valencianos. Y en esa renovada foto de las escalinatas de la Moncloa no se ve a más «peones» de Ximo Puig, avalado por ser el principal dirigente socialista territorial, aparentemente con más poder y más capacidad de influencia que otros «barones» del partido del puño y la rosa.

De hecho, a medida que se conocía el nombre de los ministros, Ximo Puig hizo una primera valoración «muy positiva» de que se nombren ministros valencianos en el nuevo Gobierno de España porque «tanto José Luis Ábalos como Pedro Duque son perfectos conocedores de cuál es la realidad valenciana». Sin embargo, la «muestra de satisfacción» quedó ahí, ya que Puig prefirió seguir hablando de que «lo más importante» es que se ha desbloqueado la formación de Gobierno.

Agenda Urbana y Ciencia

El primero de los dos ministros valencianos, a los que Pedro Sánchez ha renovado su confianza, es José Luis Ábalos, nacido en Torrent, reconocido «sanchista», que coordinó la presentación de la moción de censura que el líder socialista ganó en 2018 y que estas últimas semanas ha negociado en primera persona los apoyos a la investidura de Pedro Sánchez. Ábalos conserva su cargo, en gran medida, en recompensa a su labor como «fontanero» dentro del aparato del PSOE, y lo hace con responsabilidades similares a las que ya tenía, que ahora pasan a englobarse en el Ministerio de Transporte, Movilidad y Agenda Urbana, nueva denominación del histórico término de Fomento, que desaparece. Lo que no se evapora será la responsabilidad de José Luis Ábalos con un asunto trascendental para la Comunidad Valenciana como es el Corredor Mediterráneo, con aspectos vitales para el desarrollo de la economía alicantina como es el tren de la costa, la conexión entre el aeropuerto del Altet y la ciudad de Alicante o el soterramiento ferroviario en la capital de la provincia.

El segundo de los ministros que sobrevive al pacto de coalición, con menos competencias con las que asumió el cargo en junio de 2018, Pedro Duque, nacido en Madrid pero vinculado familiarmente y por residencia a Xàbia. El astronauta, ingeniero aeronáutico y político, «alicantino de adopción» por lazos familiares y diputado por esta provincia, se pone de nuevo al frente de la Ciencia, aunque deja por el camino el área de Universidades, que pasa a depender de Unidas Podemos y gestionará el sociólogo Manuel Castells. Dejado a un lado el gran enfado de la Conferencia de Rectores de Universidades Españolas (CRUE), que integra a 76 universidades públicas y privadas españolas y que se ha opuesto a partición de Ciencia y Universidades en dos ministerios, lo que ha calificado como «una mala noticia», Pedro Duque afronta de nuevo el reto de encargarse de la I+D+i, uno de los campos peor parados durante la crisis que, diez años después, sigue sin recuperarse.

La falta de presupuesto mermó en gran medida la capacidad de acción de Duque, novato en lides políticas y muy avezado en el mundo científico. Sin embargo ahora tiene por delante la posibilidad de emprender las reformas necesarias en la ciencia, un sector al que España lleva dedicando la misma cantidad desde hace más de 10 años: el 1,2 % del Producto Interior Bruto (PIB). Una cantidad lejos del 2,07 % de la media de la Unión Europea y de países como Alemania, Suecia o Austria que apuestan por la industria, la innovación y el valor añadido frente a los salarios bajos, con porcentajes superiores al 3 %. Y con ese panorama, Pedro Duque también seguirá vinculado a la provincia de Alicante, con proyectos destacado a nivel internacional como el futuro centro de envejecimiento o los adelantos en materia de inteligencia artificial. Un miembro del «aparato» socialista, Jose Luis Ábalos, para gestionar una de la áreas más inversoras del Gobierno, que no dejará de oír peticiones de más infraestructuras para Alicante, y un científico, Pedro Duque, que se pone al frente de una de las áreas con más perspectiva de futuro con la que Pedro Sánchez pretende recuperar el prestigio de la «emigrada» ciencia española. Pero el PSPV no gana.

Un ministro sensible con la financiación y continuidad en Turismo

Una de las incorporaciones al Ejecutivo de Pedro Sánchez es José Luis Escrivá, responsable de la cartera de Seguridad Social, Inclusión y Migraciones y hasta ahora presidente de la Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal (Airef), un cargo al que llegó elegido por el popular Cristóbal Montoro. Tanto con el PP como con el PSOE, como responsable de este organismo, Escrivá se mantuvo firme a la hora reivindicar una finaciación autonómica justa para la Comunidad. En Turismo, gran pilar económico de la provincia, continuará la ministra Reyes Maroto.

La cuota de Podemos en el Consejo de Ministros se queda sin presencia de la Comunidad Valenciana

Pablo Iglesias se decanta por otras federaciones territoriales y deja sin representantes a los valencianos

Ni los cuatro diputados que Unidas Podemos consiguió por las tres provincias de la Comunidad Valenciana en las pasadas elcciones del 10 de noviembre (uno por Alicante y Castellón y dos por Valencia), ni que sea una de la federaciones territoriales más potentes de la coalición en toda España, ni que sus representantes ya tengan algo de experiencia de Gobierno al formar parte del Botànic II desde hace unos meses ha servido para que la formación que lidera Pablo Iglesias se haya decantado por alguno de sus representantes para ocupar uno de los ministerios asignados por el pacto de Gobierno establecido con el Partido Socialista.

De los cinco comp0nentes de Unidas Podemos que tendrán «cartera» en La Moncloa, dejando a un lado al propio Pablo Iglesias (vicepresidente de Derechos Sociales y Agenda 2030), entran en el Ejecutivo la portavoz parlamentaria Irene Montero (ministra de Igualdad) y el coordinador federal de Izquierda Unida, Alberto García (ministro de Consumo). Las otras dos incorporaciones llevan marcada una clara vinculación a las confluencias gallega y catalana de Podemos, como son la abogada ferrolense Yolanda Díaz, militante de Esquerda Unida y del Partido Comunista de Galicia, que se encargará de Trabajo, y el reputado sociólogo Manuel Castells, que accede al Gobierno como «cuota» de los catalanes de En Comú Podem y ejerecerá de ministro de Universidades, un departamento creado exprofesso para este sociólogo nacido hace 77 años en Albacete, doctor honoris causa por 18 universidades europeas y que en los últimos años ha expresado sin tapujos sus críticas a la forma en que se abordaba desde las instituciones del Estado el conflicto político catalán.

Mientras, desde la Comunidad, la formación de Rubén Martínez Dalmau (ligado políticamente a Pablo Iglesias y que fue diputado en el Congreso unos meses) tan solo ha aparecido, hasta ahora, en la lista de altos cargos la periodista alicantina María Teresa Perez, ex diputada de Unidas Podemos, que será la directora general del Instituto de la Juventud.

La carta del Consell para el nuevo Ejecutivo: financiación autonómica y 10% de inversiones

Mónica Oltra aprovecha la reunión del gobierno en Alicante para reclamar a Pedro Sánchez que cumpla

La portavoz del Consell, Mónica Oltra, mostró ayer en Alicante su deseo de que el Gobierno PSOE-Unidas Podemos cumpla con los pactos de investidura, al margen del ámbito partidista de cada acuerdo, como el que sellaron socialistas y Compromís. Hasta entonces, celebró que España salga de la situación de interinidad y arranque «un Gobierno con plenas funciones y poder». Oltra elevó la presión contra Pedro Sánchez para que aborde la agenda valenciana mediante una «reforma estructural profunda», centrada en el cambio del modelo de financiación autonómica y el compromiso de presentar un borrador en los primeros ocho meses de legislatura. El sistema actual está «caducado desde 2014 y no solo para la Comunidad Valenciana, también para los territorios del arco mediterráneo como Murcia, Baleares o Andalucía». Otra exigencia al nuevo Gobierno de España, vinculada a la anterior, es la regularización de la deuda acumulada de la Comunidad, «fruto de un sistema injusto reconocido por ministros de todos los colores políticos, de Cristóbal Montoro hasta María Jesús Montero».

Como tercera reivindicación apuntó las inversiones en infraestructuras en los Presupuestos Generales del Estado de 2020, al igual que los proyectos del año pasado que no salieron adelante, acordes al Estatuto de Autonomía. La vicepresidenta del Gobierno valenciano y coportavoz de Compromís defendió ayer que el diálogo del nuevo Gobierno con las comunidades autónomas «no tiene por qué ser excluyente», garantizando que el contacto con la Comunidad Valenciana es «permanente». Respecto a las conversaciones entre el presidente Pedro Sánchez y el presidente de la Generalitat catalana, Quim Torra, Oltra se limitó a apuntar que «el diálogo siempre es positivo». También aseguró que el Consell «siempre» reivindica el contacto con el Gobierno, algo que ya es un hecho tras la creación de la comisión bilateral permanente desde hace unos meses, por primera vez entre ambas administraciones. «La bilateralidad está garantizada», recalcó con el objetivo de «defender los intereses de los valencianos». Sobre el nombramiento de ministros, tras la confirmación de que continúan tanto José Luis Ábalos como Pedro Duque, abogó porque tengan una «fuerte presencia» en el Gobierno de España y llamó a que «se materialice esta presencia valenciana y el ejercicio de valencianía de las personas que ocupen carteras ministeriales».

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