No será el día de grandes acuerdos

El Consell rechaza las «líneas rojas» de la oposición, pero dice que la oferta de nuevos encuentros será «reiterativa»

Según las predicciones meteorológicas, este miércoles anochecerá a las 17:39 en València y lo hará, según las previsiones políticas, sin reflejo alguno de los «grandes acuerdos» sobre la agenda valenciana. Los pronósticos atmosféricos suelen acertar más que los de la política, dada siempre a sobresaltos y giros argumentales, pero, pese a las llamadas al diálogo y la mano tendida, es más probable la irrupción de un temporal sobre el Mediterráneo que un papel que recoja la creación de un «lobby» en Madrid firmado por PP, PSPV, Compromís y Vox. Al menos hoy, algo que no impedirá ofrecimientos futuros. «Esto no va de ir de dignos, sino de intentarlo», señalan en Presidencia.

Los grandes acuerdos a los que convocó el presidente de la Generalitat, Carlos Mazón, y que su predecesor y líder del principal partido de la oposición, Ximo Puig, le planteó en la sesión de investidura tendrán que esperar. Todos muestran intención, pero por A o por B no se culminan. Y este miércoles no será distinto vistas (y oídas) las declaraciones y condiciones que han ido abonando la previa. Para empezar porque uno de los dos grupos de la oposición, con 15 de los 99 escaños del parlamento valenciano, Compromís, no acudirá al encuentro.

Su síndic, Joan Baldoví, contestó ayer por carta a la misiva que recibió la semana anterior del jefe del Consell excusando no solo su ausencia personal sino la de su grupo, que no enviará ningún representante a la cita en el Palau. «[Este miércoles] seguiremos con nuestro trabajo en el Parlamento valenciano, que debería ser el centro de la vida política y el escenario de acuerdo entre los grupos», esgrimió el portavoz valencianista en las Cortes.

Para Baldoví, las reuniones de este miércoles no son «una sesión de trabajo serio y sistemático para buscar acuerdos» sino «una escenificación para blanquear las acciones del Consell y de la mayoría que le da apoyo que va en contra del espíritu de diálogo y acuerdo». De hecho, consideró que no se puede llegar a acuerdos si no se rectifica la «deriva del Consell y la mayoría parlamentaria que lo sustenta».

La de Compromís no será la única ausencia respecto al plan inicial previsto por el dirigente del PPCV. Tampoco acudirá Puig, a quien Mazón convidó personalmente, aunque en su lugar irán la síndica Rebeca Torró y el síndic adjunto, Arcadi España. «No vamos a hacer valoración de por qué no vienen, nos gustaría que vinieran, el presidente de la Generalitat tendió la mano a los grupos y sería importante que estuvieran», replicó ayer la portavoz del Consell, Ruth Merino.

No es solo por el quién sino por el cómo se ha ido barruntando la relación entre socialistas y populares en las últimas semanas por la que el acuerdo parece lejano. Los del puño y la rosa situaron como «línea roja» la actitud «antidemocrática» de Vox. El lunes, Puig pidió por carta a Mazón una condena a sus socios por los ataques a las sedes del PSPV y los insultos recibidos, algo que consideran que debe llegar «no solo de palabra».

Los socialistas también solicitaron hablar de otros asuntos que vayan más allá de la «competencia estatal» como la defensa de la cultura, el valenciano o la lucha contra la violencia machista, además de la citada «convivencia». «No ponemos líneas rojas para hablar», contestó ayer Merino, quien añadió que tampoco habrá «acuerdos previos» sorteando las condiciones de los del puño y la rosa que complican el marco para estos pactos.

El cierre del círculo es todavía más difícil si se tiene en cuenta que Vox, socio de gobierno, rechazó la semana pasada en las Cortes la condonación de la deuda autonómica, no forma parte de la Plataforma per un Finançament Just y se ha mostrado contrario a recuperar el Derecho Civil Valenciano. Pese a todo, Merino dijo que el Consell es «un único gobierno» que tiene «unidad de acción».

No obstante, fuentes próximas a Mazón aseguran que lo seguirá intentando. «Esto no va de ir de dignos, sino de intentarlo», aseguran fuentes de Presidencia, que anuncian que el jefe del Consell insistirá y que el ofrecimiento de estos encuentros será «reiterativo». Este miércoles no será, quién sabe cómo irá a la próxima.