Suscríbete Información

Información

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

Informe de transparencia climática

El G20 rompe sus promesas climáticas y contamina hoy más que hace un año

Los países más ricos del globo han aumentado casi un 30% su inversión de combustibles fósiles | Un informe alerta del retroceso de las mejoras conseguidas tras la pandemia de covid-19

Contaminación en Nueva Delhi en una imagen de archivo. Reuters

Hace ya una década que los países más ricos del mundo prometieron reducir el uso de combustibles fósiles y disminuir sus emisiones de gases de efecto invernadero. El año pasado, reunidas en Glasgow, las economías más pudientes (y contaminantes) del planeta reafirmaron su promesa sobre cortar el grifo al petróleo, el carbón y el gas y se comprometieron, una vez más, a aumentar sus políticas climáticas. Doce meses más tarde, a tan solo unas semanas de la cumbre del clima de Sharm el-Sheikh, un nuevo informe desvela que los países del G20 no solo han incumplido sus promesas sino que, además, en el último año han aumentado sus emisiones y han repuntado su compra de combustibles fósiles.

El informe anual sobre transparencia climática ('Climate transparency report') constata que gran parte de los avances conseguidos en 2020, tras la llegada de la pandemia de Covid-19, se han perdido en tan solo un año. Las emisiones de dióxido de carbono, por ejemplo, bajaron cinco puntos con la llegada del coronavirus y han repuntado cerca de un 6% en 2021. El informe también alerta de un nuevo aumento en los subsidios para el gas, carbón y petróleo. Incluso antes de la irrupción de la crisis geopolítica con Rusia y la consiguiente crisis energética, los países del G20 aumentaron casi un 30% su inversión en combustibles fósiles.

"El G20 es responsable de las tres cuartas partes de las emisiones mundiales. El gas y el carbón pueden ser las opciones de energía más caras, con mayores emisiones y menos seguras, pero aun así son las que están recibiendo los niveles más altos de apoyo gubernamental", denuncia Bill Hare, director ejecutivo de Climate Analytics, una de las organizaciones que lidera el informe de transparencia climática presentado este jueves.

Repunte de las emisiones

A principios de 2020, la explosión de la crisis sanitaria del 2020 paralizó el mundo entero y, como efecto colateral, produjo una caída de las emisiones. Entonces fueron muchos los que mirando estos datos esperaron que la tendencia se mantuviera en los años siguientes. Pero según apunta el recién publicado análisis, tan solo un año después del estallido de la Covid-19 prácticamente todos los países aumentaron sus emisiones y vuelven a situar la tendencia al alza. "El repunte de las emisiones muestra que las medidas de recuperación de la pandemia para los miembros del G20 no cambiaron las tendencias de las emisiones", alerta Sebastian Wegner, coordinador del informe de transparencia climática y miembro de la Berlin Governance Platform.

El sector de la energía, por ejemplo, logró reducir sus emisiones un 2,8% en 2020 y un año más tarde las aumentó un 7,1%. Brasil, Turquía y Rusia han sido los países con el mayor repunte per capita en las emisiones de dióxido de carbono relacionadas con la generación de energía. En cuanto a las emisiones relacionadas con los edificios se estima que cayeron un 2,1% en pandemia y se incrementaron un 4,4% un año después. El sector del transporte logró reducir su huella un 11,5% y ahora, aunque no ha vuelto a los niveles prepandémicos, ha repuntado un 7,7%.

En algunos países se calcula los vehículos emiten más ahora que antes de la Covid-19. China, por ejemplo, en 2019 logró reducir un 5% sus emisiones relacionadas con el transporte y en 2021 tuvo un repunte del 12% en este sector. En Turquía pasó exactamente lo mismo. Tras reducir un 7% sus emisiones, subieron un 12%.

Inversiones contaminantes

El informe también alerta de un nuevo aumento de las inversiones en combustibles fósiles. En 2020, la inversión en gas, carbón y petróleo de los países G20 cayó hasta los 147.000 millones de dólares. Un año más tarde, en 2021, esta cifra subió casi un 30% y se situó en los 190.000 billones de dólares, según datos de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE). Todo apunta a que en 2022 este número será aún más alto. En gran parte, por la crisis energética y la (desesperada) búsqueda de fuentes de energía para el invierno.

China, Indonesia y Reino Unido han sido los países que más han aumentado su inversión en combustibles fósiles en los últimos dos años. Entre los años 2019 y 2020, se estima que más del 60% de la financiación pública en temas de energía ha ido a parar hacia estas industrias altamente contaminantes y responsables de las emisiones de gases efecto invernadero que han impulsado el calentamiento global y la crisis climática que actualmente devora el planeta.

"Los subsidios a los combustibles fósiles están aumentando nuevamente en lugar de disminuir. Se necesitan más inversiones para transformar los sistemas energéticos hacia energías renovables en lugar de prolongar la dependencia de los combustibles fósiles", añade Ipek Gençsü del Overseas Development Institute.

La única nota positiva que aporta el informe tiene que ver con el aumento de las energías renovables. Entre 2016 y 2021, la presencia de estas energías aumentó un 67% en Reino Unido, un 48% en Japón y un 40% en México. Los países que menos han incrementado su uso han sido Rusia, con un incremento del 16%, e Italia, con un 14%. 

Lo último en INF+

Compartir el artículo

stats