Estudio médico

El VIH causa envejecimiento precoz por sí solo, al margen de los retrovirales

Un estudio del Hospital del Mar de Barcelona descubre un marcador que aclara que el origen del problema es la propia infección

Laboratorio del IrsiCaixa, que investiga el VIH.

Laboratorio del IrsiCaixa, que investiga el VIH. / ALEJANDRO GARCÍA / EFE

Beatriz Pérez

La propia infección de VIH –y no solamente los tratamientos antirretrovirales provoca el envejecimiento precoz de esos pacientes. Este se asocia a desórdenes neurocognitivos, afectaciones a la salud cardiovascular y a enfermedades que afectan al hígado y a los huesos. "El envejecimiento prematuro tiene bastante que ver con el VIH. Ya lo sabíamos. Pero buscábamos vías que explicaran por qué estas personas envejecen de forma más acelerada y más rápida", explica a El Periódico de Catalunya, del grupo Prensa Ibérica, Robert Güerri, jefe de Sección de Enfermedades Infecciosas del Hospital del Mar (Barcelona). Este centro sanitario ha logrado validar un biomarcador que deja claro que el origen de este envejecimiento precoz se debe a la misma infección, independientemente del tratamiento para pararla. El estudio se ha publicado en la revista 'Journal of Microbiology, Immunology and Infection'.

Los resultados de este análisis permiten disponer de una buena herramienta para monitorizar la evolución de los pacientes, su estado inflamatorio y el efecto que tienen los fármacos que se les administran en su sistema inmunitario. Para ello, los investigadores han analizado los niveles de las moléculas de microRNA. El equipo ha detectado cómo una en concreto presentaba niveles mucho más elevados de lo que es habitual. Se trata de miR-21-5p, que está relacionada con la inflamación y con el estrés oxidativo, el cual deriva en un envejecimiento acelerado.

Ralentización

"Ahora sabemos que las personas que tengan unos niveles más altos de miR-21-5p tendrán un envejecimiento más acelerado. Tenemos que ver qué inflamaciones produce y dónde para ralentizar el proceso", señala el doctor Güerri, quien reconoce no obstante que el envejecimiento precoz en personas con VIH "probablemente tenga una causa múltiple", si bien este nuevo biomarcador demuestra que la propia infección 'per se' ya produce un daño que persiste aunque los antirretrovirales lo traten. "El daño en el sistema inmunitario no se revierte por el tratamiento. Y este trabajo demuestra que hay efectos que persisten aunque el virus esté controlado", añade.

Cada vez más las personas con VIH han ido viendo cómo aumenta su esperanza de vida hasta prácticamente equipararse con la del resto de la población, si bien esta sigue siendo "entre cinco y siete años menor". Según Güerri, esto podría ser también debido a los tratamientos antirretrovirales de personas que se infectaron en los 90, cuando los fármacos eran mucho más tóxicos. "Habrá que ver en los próximos años, pero los antirretrovirales que tenemos ahora son muy potentes, eficaces y seguros. La investigación está más enfocada ahora en que se administren cada dos meses que en desarrollar nuevos", cuenta Güerri. Actualmente las personas con VIH toman cada día una pastilla, si bien ya se comercializa un tratamiento inyectable intramuscular que consiste en un pinchazo cada dos meses.