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Bimba no se comparte

Una jueza de Benidorm rechaza la petición de otorgar cautelarmente la custodia compartida de un perro - La magistrada dice que la petición se ampara en una normativa que aún no existe

Imagen de archivo de un bichón maltés, un perro de la misma raza que el del litigio. | INFORMACIÓN

Imagen de archivo de un bichón maltés, un perro de la misma raza que el del litigio. | INFORMACIÓN

Demanda desestimada. Una jueza de Benidorm ha rechazado la petición de aplicar cautelarmente la custodia compartida de un perro que solicitaba un hombre frente a su expareja, después de que ella se negara a seguir dejando que se lo llevara a su casa. El auto no se pronuncia sobre el fondo del asunto y en él la magistrada entiende que no es el momento procesal para resolver sobre la petición. Es algo que correspondería al momento de la sentencia.

La perra es un bichón maltés blanco llamado Bimba que el demandante compró con su expareja. El hombre planteaba que fue él quien compró a la mascota y se hacía cargo de los gastos derivados de su cuidado. La decisión no es firme y contra ella cabe recurso ante la Audiencia Provincial. El abogado Francisco González, que representa al demandante, ya ha anunciado que apelará.

El letrado había reclamado al juzgado que adoptara estas medidas cautelares antes de tener que dictarse la sentencia, pero la magistrada ha desestimado la petición. Según el auto, no la considera justificada en esta fase del proceso, aunque deja la puerta abierta a que se dicte algún tipo de resolución sobre el perro cuando se resuelva el procedimiento principal.

La pareja rompió la relación en diciembre de 2019 y logró un régimen de custodia compartida para la hija que tienen en común. La mujer tenía otra hija de una relación anterior. Sin ningún tipo de resolución judicial, pactó de palabra el mismo régimen para la perra. De esta manera, la mascota estaría con el progenitor al que le tocara también tener esos días a la niña. Durante el primer año, el acuerdo funcionó, pero con el tiempo la relación se fue deteriorando. Hasta que el pasado mes de febrero, la mujer le dijo que no se iba a llevar a la perra alegando que ésta era de la otra hija. Motivo por el que el hombre acudió a los tribunales. Sostiene el demandante que esta situación le está causando un grave daño moral al privarle de las compañía de Bimba «pues tal es el amor que profesa a la perra. Por no hablar de que la hija menor no entiende por qué Bimba ya no está con ella en los días en los que convive con su padre».

Antecedentes

No era el primer pleito de custodia compartida de una mascota que se dirimía en los tribunales. Un juzgado de Valladolid otorgó en mayo de 2019 la custodia compartida para el perro Cachas de una pareja separada, a raíz de que ella fuera trasladada a Alicante por motivos laborales. También en estos días, se está tramitando en el Congreso una reforma del Código Civil, para que los animales sean reconocidos como seres vivos, dotados de sensibilidad y no como cosas y que permitiría a los tribunales poder adoptar resoluciones sobre su custodias en los procesos de divorcio.

De hecho, la demanda se amparaba precisamente en esta reforma. «Entiende esta juzgadora que dado que la demanda se ampara en una normativa que aún no se encuentra en vigor, concurre una duda más que razonable» sobre la pertinencia de la reclamación, aduce la magistrada en la resolución.

De todos modos no es una resolución definitiva. La juez entiende que no es pertinente la reclamación en esta fase del litigio y que se dictará una resolución sobre el fondo del asunto en el momento de la sentencia final sobre el proceso de divorcio. Aduce la magistrada que «un eventual retraso de la Justicia, no puede llevarnos a anticipar una resolución sin celebrar el juicio pertinente». Y en este caso concreto, entiende que no va a haber retrasos en cerrarse una sentencia que será firme.

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