Las Fuerzas de Seguridad han identificado a más de un centenar de menores de edad en el interior de locales de ocio del Casco Antiguo de Alicante, a los que habían accedido falseando la edad en una foto manipulada de su Documento Nacional de Identidad (DNI) que portaban en sus teléfonos móviles, según informó la Comisaría Provincial de Alicante. En uno de estos pubs fueron identificados hasta 63 menores de edad, cuando en el interior del establecimiento se encontraban hasta 130 personas. Prácticamente la mitad del aforo. Una cifra que ha sorprendido a las autoridades, sobre todo por el hecho de que se había alterado el DNI para falsear la edad.

Los datos forman parte del dispositivo conjunto entre la Policía Nacional, la Local y la Autonómica, que durante el fin de semana han efectuado en zonas de ocio de la ciudad. Los agentes realizaron inspecciones en cinco locales, donde fueron identificadas una total de 400 personas. En total se levantaron 36 actas de propuesta de sanción por consumo de sustancias estupefacientes, desobediencias y por irregularidades graves en los propios establecimientos por exceder el aforo permitido y tolerar el consumo de alcohol y tabaco a menores de edad. Fuentes de la concejalía de Seguridad precisaron que se ha iniciado un expediente sancionador por una infracción de carácter grave a los responsables del citado local.

El dispositivo estaba orientado a la prevención de hurtos, robos con violencia, peleas, consumo de sustancias estupefacientes y psicotrópicas, así como el control de establecimientos de ocio y su personal de seguridad, con el objetivo de "seguir manteniendo la ciudad de Alicante como entorno seguro para el disfrute del ocio nocturno", se recalcó desde la Comisaría.

Uno de los aspectos que más ha llamado la atención a las Fuerzas de Seguridad es la cantidad de jóvenes menores de edad que se localizaron en el interior de locales de ocio, y que para acceder habían falseado la edad en su DNI. Una identificación que llevaban a modo de fotografía en sus teléfonos móviles y lo mostraban a los controladores de acceso a estos locales. Una medida que los responsables policiales consideran insuficientes, ya que estiman que se debería exigir el acceso al local con el documento original.

Imagen de archivo de un control en un pub del casco antiguo de Alicante. Hector Fuentes

En este sentido, también para los padres o responsables legales de estos menores, se recuerda que la Ley 4/2015 de protección de Seguridad Ciudadana establece las obligaciones del titular del DNI y las sanciones por su incumplimiento. La negativa a identificarse a requerimiento de la autoridad o sus agentes, así como la alegación de datos falsos o inexactos en los procesos de identificación constituyen una infracción de carácter grave, sancionada con multas que oscilan entre los 601 y los 30.000 euros.

Medidas preventivas

El dispositivo tiene como objetivo el seguir implementando medidas de prevención y coordinación entre los distintos cuerpos policiales de Alicante, con labores de seguridad ciudadana, con especial incidencia en zonas y horarios de ocio. Los distintos efectivos de los tres cuerpos policiales, tanto a pie como en vehículo, a través de los dispositivos estáticos de control en vías principales de la ciudad, inspecciones en locales de ocio, tanto al propio establecimiento como al personal encargado en labores de control de aforo y seguridad, para dar respuesta inmediata y coordinada a las llamadas efectuadas por los ciudadanos a la Policía Nacional a través de la Sala del 091.

El dispositivo se ha saldado con la identificación de un total de 400 personas, levantándose más de 30 actas de propuesta de sanción por infracción de la Ley de Protección de la Seguridad Ciudadana, por consumo y tenencia de sustancias estupefacientes y desobediencia. Los agentes inspeccionaron un total de cinco locales de ocio en los que se realizaron diversas sanciones por el incumplimiento grave de la normativa por exceder el aforo y tolerar el consumo de alcohol y tabaco a menores de edad.

En estos controles se ha incidido especialmente en el control del consumo de sustancias estupefacientes y psicotrópicas tanto para prevenir comportamientos delictivos violentos derivados de las alteraciones psíquicas que los consumidores puedan experimentar con la ingesta de estas drogas, así como evitar la aparición de posibles víctimas que hayan abusado de estas sustancias o incluso del alcohol.