El Ayuntamiento de Orihuela agiliza la tramitación del plan parcial del Sector B-1a «Mil Palmeras», que contempla la urbanización de 159.000 metros cuadrados con capacidad para acoger 954 nuevas viviendas más en una de las pocas zonas sin desarrollar del litoral oriolano. El plan está ubicado entre el residencial Campoamor, al norte, y la parte oriolana de la urbanización Mil Palmeras, al sur, y la N-332. Está delimitado por la rambla de Barranco Rubio y la de Cañada Hermosa, y tiene su origen en una delimitación de suelo urbano 1988, antes de que se aprobara el Plan General vigente.  

El concejal de Urbanismo, José Aix, ha firmado un decreto el pasado 15 de noviembre, que luego ratificó el secretario del Ayuntamiento el día 28, por el que se acuerda la participación pública durante 45 días de la versión preliminar del proyecto de urbanización, aunque aún no se ha publicado en la sede electrónica de la administración local, con el fin de que cualquier persona pueda presentar propuestas o rellene los cuestionarios insertados en el proceso. 

Ya el pleno de julio de 2013 aprobó provisionalmente el expediente, remitiéndolo en septiembre de ese mismo año al Servicio Territorial de Urbanismo para su aprobación definitiva. Sin embargo, Conselleria detectó una falta de análisis de los efectos sobre el medio ambiente, por lo que el agente urbanizador remitió un nuevo documento en 2019. Ya en agosto de 2020, la Dirección General de Medio Natural remite su evaluación ambiental. A finales de ese mismo año la constructora envía al Ayuntamiento una versión preliminar para que salga a exposición pública. 

Ha sido en septiembre de este año cuando el promotor ha enviado una nueva versión preliminar (memoria y planos), así como varios estudios (de inundabilidad y afecciones al dominio público hidráulico, tráfico, hidrología y drenaje, acústico, recursos hídricos, ambiental y territorial, impacto patrimonial, paleontológico, sostenibilidad económica, integración paisajística y reservas de equipamiento docente). Todos estos documentos son los que saldrán ahora a exposición pública.

Con todo, también consta en el expediente un informe jurídico con propuesta de resolución emitido por el director del área de Urbanismo, Juan Ramón Mancheño, el pasado 7 de noviembre, por el que se da potestad al concejal para resolver, en base a la delegación de competencias que se acordó en la primera junta de gobierno local tras la moción de censura que desalojó del poder al PP y posibilitó un nuevo bipartito conformado por el PSOE y Ciudadanos. Por ello, sin que el expediente pase por junta de gobierno, Aix es el que firma el decreto resolviendo que salga de nuevo a exposición pública.

El plan contempla 2.385 nuevos habitantes, con una ocupación del 20% de viviendas permanente y el 80% estacional. La nueva zona urbanizada necesitará además 183.000 metros cúbicos de agua potable al año. Un reciente informe de Hidraqua, la empresa concesionaria del servicio, advertía que las 21.314 nuevas viviendas previstas en Orihuela Costa no tienen garantizada el agua potable. La empresa calcula un déficit de 10.329 metros cúbicos al día para cubrir la demanda de 43 sectores urbanísticos, que cuando concluyan alcanzarán las 77.899 casas.

Este mismo sector está ligado a uno de las actuaciones urbanísticas más polémicas de las que se han llevado a cabo en Orihuela Costa. Justo en su franja litoral se construyeron a mediados de los años 80 varios bloques en primera línea que ocupaban el dominio público marítimo terrestre justo al mismo tiempo que se estrenaba la Ley de Costas. El Ayuntamiento permitió acabar prácticamente toda la actuación, y después tramitó la modificación puntual número 68 del Plan General para «ordenar esta porción consolidada por edificación (B-1b)».