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Artistas

Britney Spears, la máquina de hacer dinero del siglo XXI

La lucha de la estrella del pop por recuperar su patrimonio y dejar de ser explotada por su padre se hizo realidad el pasado mes de agosto

La cantante Britney Spears.

Fue un éxito mundial. Por primera vez, una cantante mujer dejaba de lado a las entonces famosísimas 'boy bands' para abrirse paso a un mundo repleto de hombres exitosos que cortaban el paso musicalmente a cualquiera que se les presentara. Fue Britney Spears quien rompió esta tradición en su adolescencia, que desbancó a estas bandas y los superó ranking tras ranking. De hecho, tenía tan solo 16 años cuando lanzó 'Baby One More Time'que la llevó a lo más alto convirtiéndose en el álbum más vendido de una solista adolescente. Y así fue cómo la joven se convirtió en la principal fuente de ingresos de toda la familia Spears.

Este hit cambió la historia del pop, de su vida y de muchas otras cantantes. Britney abrió así el camino a otras mujeres solistas, hasta ahora eclipsadas por las 'boy bands'aunque lo hizo a través de la mirada de todo el mundo, para entonces menos acostumbrado a tal nivel de éxito y de espontaneidad de una mujer en la industria musical, que exigía a la artista el mismo nivel de inocencia que de sexualidad. Se trataba de una adolescente que se movía, vestía y maquillaba de una manera bastante novedosa por aquel entonces, hecho que le obligó a vivir momentos tan incómodos como que en las entrevistas le preguntaran por sus tetas o su virginidad.

Fans de Britney Spears durante una concentración a favor de los derechos de la cantante. EP

Fue protagonista también durante muchos años de la prensa amarilla por sus relaciones sentimentales. Su primera ruptura fue en el 2002 con el conocido cantante Justin Timberlake y la acusaron sin pruebas en repetidas ocasiones de haberle sido infiel. El escándalo fue tal que se llegaron a premiar con unos 150.000 dólares por una fotografía de Britney que la dejara en mal lugar o la perjudicara de cualquier forma. Después, dos años más tarde, se casó con uno de sus bailarines, Kevin Federline, con quien tuvo a sus dos hijos y rompieron dos años después. Fue en este momento cuando Spears dio un vuelco a su vida y empezó a comportarse de una manera que a la prensa amarilla le venía muy bien para publicar noticias y fotografías de la cabeza rapada de la cantante o golpeando con un paraguas el coche de un fotógrafo.

Britney atravesaba una crisis que la hizo ingresar en un centro psiquiátrico; una oportunidad que su padre, James Spears, aprovechó para quedarse con la tutela de su hija. En Estados Unidos, un adulto puede quedarse con la tutela de otro en caso de vejez, limitaciones físicas o mentales. Con esto, asumir el control de las finanzas y del patrimonio de otra persona era legal. Lo llamaban la muerte civil. Pero en el caso de Britney, no se entendía este acaparamiento de todos sus bienes porque la cantante seguía escribiendo canciones y publicando discos, actuando y viviendo sin ningún tipo de discapacidad.

Aquí comenzó el infierno de Britney Spears, quien estuvo sometida a un acoso constante por parte de su padre. No solo controlaba las finanzas de la estrella, sino que vigilaba en cada momento con quién hablaba, qué hacía, cómo se comportaba. No la dejaba quedarse embarazada ni conducir su coche. Mientras tanto, la mujer bailaba, cantaba, trabajaba y actuaba como si nada pasara, sin que nadie supiera que su padre se estaba embolsando 16.000 dólares a la semana y el 1,5% de los ingresos de su hija. Con esto, la artista recibía la mitad de dinero que él y no disponía de los 60 millones de euros de su patrimonio.

Tres documentales y millones de fans

El pasado febrero, The New York Times produjo para FX y Hulu el primer documental sobre la vida de la artista: 'Framing Britney Spears'. Con este film, se descubrió a la opinión pública los abusos de poder que James Spears ejercía sobre su hija. No solo aumentaba su trabajo hasta el límite, sino que pagaba a los psicólogos y psiquiatras para que le diagnosticaran demencia, una enfermedad que no tenía, puesto que era todo estrés. Se explica también cómo fue obligada a introducirse un DIU para no quedarse embarazada, y cómo el patriarca controlaba sus tarjetas de crédito y tenía controlados, además, a sus amigos por si pudieran convertirse en una amenaza en el futuro.

A partir de ahí, muchos fans de Britney se sumaron al movimiento 'Free Britney'que estalló en las redes sociales y que sigue todavía muy vigente. Estos adeptos reclamaban que la dejaran tomar sus propias decisiones respecto a su vida y a su dinero. Estas decenas de miles de personas reclamaron su libertad aún con más fuerza cuando se emitió la segunda parte del documental, Controlling Britney Spears, estrenado el pasado 24 de septiembre. En él, se relata de manera mucho más clara las presiones a las que ha sido sometida. Por ejemplo, hay un testimonio que declara tener acceso a todos los mensajes y llamadas procedentes del móvil de Britney, que se los enviaba a su padre. Otra vez, se muestra cómo la artista vivió durante 13 años espiada en contra de su voluntad, fiscalizada y sin derecho a su propia intimidad. Hay un tercer documental que se puede visualizar en Netflix actualmente llamado Britney vs. Spears, menos completo que los dos anteriores pero suficiente para tener una visión amplia de todo lo sucedido.

La guerra la ha ganado Britney

La cantante reconoció públicamente estar triste, enfadada y deprimida. Explicó que no había hablado antes por miedo a que no la creyeran: "Señoría, mi padre y todos los involucrados en esta custodia, incluida mi manager, que tuvo un papel clave en mi castigo deberían estar en prisión". Finalmente, tras muchos años de juicios y peleas legales, el pasado 13 de agosto James Spears renunciaba a la tutela legal de la cantante delante del Tribunal Superior de Los Ángeles, poniendo fin así a 13 años de un continuo martirio sufrido por Britney. Esto pasó un mes después de que consiguiera elegir a su propio abogado, Mathew Rosengart, pues hasta ahora también tenía prohibida esta elección.

La jueza dictaminó que se trataba de una "situación insostenible" y reemplazó a su padre por un contable transitorio como guardián de las finanzas y estableció el próximo juicio el 12 de noviembre, donde se espera que la cantante quede 100% liberada y en todo el patrimonio en sus manos.

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