Xixona se ha puesto de moda como uno de los destinos favoritos para pasar un día -o varios- de desconexión, rodeados de naturaleza, historia y una variada y rica gastronomía tradicional. Además de sus evidentes atractivos, la localidad cuenta con la ventaja de estar situada prácticamente en el centro de la provincia de Alicante, lo que hace que sea muy cómodo ir desde cualquiera de nuestros pueblos y ciudades.

Las abundantes lluvias de estas semanas han dejado paisajes preciosos a lo largo y ancho de los valles de Xixona, con la flora autóctona coloreando unas vistas dignas de fotografiar y compartir en redes sociales. Naturaleza, historia, gastronomía… Xixona nos ofrece muchas opciones para disfrutar durante todos los meses del año. Desde la primavera hasta el invierno.

Ruta “Senda de los almendros en flor”

La primera de las rutas recomendadas es la denominada senda de los almendros en flor. Esta ruta es un verdadero tesoro para los amantes de la fotografía natural, ya que durante el recorrido, que empieza en la ermita de Sant Antoni y culmina en lo más alto de la sierra de la Carrasqueta, siguiendo parte del sendero PR-CV-270, se pueden contemplar los almendros en su fase de floración, que se produce entre finales de enero y principios de febrero.

En la época en la que nos encontramos ya no tienen flores pero están repletos de almendras -todavía verdes- que se recogerán a principios de otoño y servirán para elaborar el turrón. Una postal típica del paisaje mediterráneo que muestra la fase inicial del proceso de elaboración de este preciado dulce del que Xixona es la mayor productora mundial.

“Ruta del Turrón”

Otro de los itinerarios recomendados es la “Ruta del Turrón”, una propuesta que ensalza el rico patrimonio industrial relacionado con su elaboración. El recorrido pasa por algunas de las fábricas más emblemáticas de turrón que hay repartidas por todo el término municipal, y en las que se explica todo el proceso de producción, desde la recolección y tratamiento de la materia prima hasta el envasado del producto final.

Elaboración del turrón

Para conocer en profundidad todo el proceso, la ruta incluye una visita al Museo del Turrón, donde se exponen de forma didáctica todos los elementos tecnológicos relacionados con esta industria, tales como la maquinaria y los utensilios que se usan en la fabricación del turrón.

La mejor manera de completar la “Ruta del Turrón” es disfrutar de la gastronomía tradicional y de vanguardia que ofrecen los restaurantes jijonencos e ir de compras por los establecimientos del núcleo urbano, en los cuales se pueden adquirir no solo turrones, sino todo tipo de productos.

“Tapeando con Turrón por Jijona”

La tercera ruta que recomendamos para disfrutar del lugar más dulce del mundo se desarrolla habitualmente en este mes de mayo, aunque la pandemia ha obligado a retrasarla hasta finales de año. Se trata del certamen “Tapeando con Turrón por Jijona”, un concurso en el que participan los restaurantes, bares y heladerías, que preparan suculentas tapas con el turrón como ingrediente.

Concurso de tapas

Un jurado profesional se encarga de elegir la mejor tapa de turrón de entre todas las propuestas. Los clientes, además de degustarlas a precios económicos, también podrán elegir la mejor mediante votación popular a cambio de cuantiosos premios.

Patrimonio histórico y arquitectónico

Junto al turrón con Indicación Geográfica Protegida, el patrimonio histórico y arquitectónico es otra de las señas de identidad del pueblo de Xixona. El mejor ejemplo lo encontramos en el castillo, que está incluido en la ruta de los castillos de montaña de la provincia de Alicante. Este recorrido está recomendado tanto para los amantes de la historia como de la naturaleza, ya que les da la oportunidad de conocer estas grandes construcciones, envueltas en entornos con un gran valor ecológico, que han resistido el paso del tiempo.

Castillo de Xixona

El castillo de Xixona, de origen almohade, fue construido entre los siglos XII y XIII. Tras la última reforma se pueden visitar la alcazaba y la Torre Grossa, las partes más altas de la fortaleza, desde las cuales se puede disfrutar de unas espectaculares vistas de toda la comarca del mar Mediterráneo.