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Cocentaina honra a la Mareta

La villa condal vuelve a rendir homenaje a su patrona en la calle como de costumbre, con cientos de personas siguiendo el traslado de la imagen desde el monasterio y la pronunciación de la Súplica a la puerta de la iglesia de Santa María

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Cocentaina honra a la Mareta Juani Ruz

Cocentaina ha honrado este martes a la Mareta como sabe hacerlo, con una muestra de enaltecido fervor en la calle , de la misma forma que antes de la pandemia de coronavirus. La mejora de las circunstancias sanitarias han hecho posible que la villa condal vuelva a vivir esta característica y multitudinaria celebración religiosa como es costumbre, con un público totalmente entregado, haciendo una muestra de absoluta devoción tanto en el monasterio donde se guarda la imagen de la Virgen del Milagro como en su traslado hasta la iglesia de Santa María, así como en el exterior de este templo a su llegada.

La excepcionalidad de los dos años anteriores ha quedado atrás, como quedó demostrado ayer. El retablo de la patrona de Cocentaina salió del monasterio entre loas y vítores de «¡Mareta, Mareta!» por parte de los cientos de personas que lo abarrotaban. Muy numerosa era también la presencia de público a lo largo de todo el recorrido hasta la iglesia, donde el repique de campanas anunciaba la inminente llegada de la Mare de Déu. Aunque era en la plaza, ante el templo parroquial, donde se concentraba más gente, expectante por vivir un instante que resume de manera gráfica la pasión de los contestanos por la Virgen del Milagro.

La Mareta ha hecho su entrada en la plaza abarrotada en torno a las 11 de la mañana, con la plaza absolutamente abarrotada, en medio de atronadores aplausos, al tiempo que la banda de música iba tocando el himno de España. Algunas personas lanzaron flores, o ramos enteros, anticipándose en cierta forma a la ofrenda que tendría lugar después. Los vítores aún se intensificaron más cuando la imagen fue colocada en la puerta del templo, donde minutos después se produciría el momento quizá más esperado, el de la pronunciación de la Súplica. El año pasado pudo hacerse, pero tuvo que ser dentro de la iglesia y sin más público que el aforo del templo. En esta ocasión, en cambio, no solo se ha podido llevar a cabo en la calle, sino que el tiempo ha acompañado. El joven contestano Vicent Gisbert ha sido este año el encargado de enunciar esta petición de amparo que se realiza a la Virgen del Milagro.

Cocentaina honra a la Mareta

Cocentaina honra a la Mareta Juani Ruz

"Faro que alumbra, madre que guía"

En la oración, Gisbert se ha dirigido directamente a la Mareta, como se hace habitualmente en la Súplica, recordándole que «bien sabéis que la villa os venera como madre celestial», y definiéndola como «faro que alumbra, madre que guía por la senda del amor», rememorando también que se cumplen 502 años del milagro que da nombre a esta advocación mariana. El joven devoto se ha referido también a las flores ofrecidas por los fieles, las cuales «de oro querríamos que resultaron, para adornar tu altar». Pero además, ha recordado a la Virgen del Milagro que «los corazones de tus contestanos» son otra de las ofrendas que se le brindan cada 19 de abril.

Ya la final de la Súplica, el orador ha pedido a la patrona de Cocentaina «que nos ampares en la vida y en la hora de la muerte». Poco después, el retablo fue conducido ya al interior de la iglesia parroquial, mientras volvían los fuertes y cálidos aplausos y los vítores a la Virgen del Milagro. Después ha tenido lugar la ofrenda de flores. La jornada se completa esta tarde con la procesión. La imagen volverá a su monasterio este jueves.

El acto ha contado también con una nutrida presencia institucional, encabezada por la alcaldesa de Cocentaina, Mireia Estepa, y la concejal de Tradiciones, Paqui Ruiz, ambas ataviadas con la indumentaria típica. Asimismo, otro aspecto que este año ha puesto de manifiesto el regreso de una normalidad prácticamente absoluta en la celebración de esta manifestación de religiosidad colectiva es que anoche también tuvo lugar el encendido de las 27 hogueras con las que se rinden homenaje a otras tantas lágrimas que afloraron del rostro de la Mare de Déu en abril de 1520. Este emotivo acto se obtuvo, como es habitual, ante el anexo al Palau Comtal, y con la magnífica acogida de público de siempre.

Asistencia de Reig Pla

Entre las asistencias a la conmemoración de la festividad de la Virgen del Milagro de Cocentaina ha estado también la del obispo de Alcalá de Henares, Juan Antonio Reig Pla, natural de la villa condal. El prelado, tan controvertido en algunas ocasiones por sus manifestaciones públicas, acude de manera habitual a la localidad para celebrar con sus paisanos el día de la Mareta. Reig Pla ha tenido un papel destacado en el momento de depositar, en el monasterio, el retablo de la Mare de Déu en el altar en el que sería conducido hasta la iglesia.

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