Irene Villa: "Lo importante no es qué te pasa, sino cómo lo afrontas"

La comunicadora presentó este jueves en Alcoy su libro "Los ochomiles de la vida", en el que aborda las claves para enfrentarse a los retos que a cualquier persona le depara el día a día.

Un acto organizado por la concejalía de Igualdad dentro de los actos conmemorativos del 8M.

Irene Villa este jueves en Alcoy, junto al cartel conmemorativo del 8M, antes de su conferencia.

Irene Villa este jueves en Alcoy, junto al cartel conmemorativo del 8M, antes de su conferencia. / Juani Ruz

El libro habla de superar "ochomiles" en el día a día. ¿Podría decirse que es una obra de autoayuda?

Es un compartir experiencias, aventuras, dificultades, cómo las he afrontado en primera persona. Al final tiene bastante de autoayuda, porque al final lo que funciona es la psicología positiva, la sociabilidad, el sentido del humor, la gratitud, la resiliencia, el fluir con lo que pasa, el no pelearte con la vida... Pero a través de aventuras y experiencias propias;creo que la gente puede conectar más con eso que con un libro de pura teoría. 

Experiencias que pueden servir de modelo o de referente a otras personas, ¿no? 

Así es. Dicen las estadísticas que cada persona vamos a vivir tres episodios dramáticos a lo largo de nuestra vida. Yo estoy bastante por encima de la media [ríe]; no me refiero al atentado, que eso por suerte no le ocurre a un porcentaje representativo de la sociedad, sino a cosas que le han pasado a más gente. He perdido a alguien por un cáncer y por el covid, he perdido un embarazo, he tenido un divorcio...

A veces nos encontramos contratiempos que nos parecen "ochomiles", pero que vistos desde fuera son más nimios. ¿Esto quiere decir que "nos falta vida", o es algo en lo que influyen muchas circunstancias?

Cuando estás ahí, es tu vida y es lo que más te importa, y lo ves como un «ochomil» porque está condicionando tu vida totalmente. Por eso este libro ayuda; me ha pasado, por ejemplo, que me digan que gracias a mí han llevado mejor un divorcio, o se lo toman de otra forma. En esto siempre abogo por la comprensión y por el diálogo, y por la mediación si es necesario, poniendo a los hijos por delante para que ellos no vean el "ochomil" que para los padres es. 

Irene Villa en el transcurso de la entrevista.

Irene Villa en el transcurso de la entrevista. / Juani Ruz

Para una persona que ha pasado por una experiencia traumática, ver que otro se queja por algo aparentemente menor, ¿da la sensación de que ese alguien se queja por nada, o es preferible ponerse siempre en el lugar del otro para entender todo el contexto?

Siempre hay que ponerse en el lugar del otro, porque al final no es qué te ocurre, sino cómo lo afrontas y cuánta motivación tienes. No se trata de que te compares conmigo, porque a ti te pasa algo que, en tu contexto, te condiciona, te paraliza, te genera malestar emocional. Sí que me gusta que, después de mis conferencias, la gente relativiza; eso me pasa a mí también con otras personas. Al final todo radica en los miedos: qué es lo que no consigo aceptar y qué miedo no consigo superar. Y ahí vas a saber qué difícil es tu «ochomil», cuando aprendes abrazar la incertidumbre, y a decir «este miedo no me va a paralizar, lo voy a vencer».  

Acaban de cumplirse 20 años de los atentados del 11M. Un herido en aquellos hechos comentaba estos días, en una intervención en televisión, que prefería definirse como "superviviente", más que como víctima. ¿Qué le parece a usted?

¡Ah, a mí también! Es que es mucho mejor... Lo de víctima nunca me ha gustado. Yo digo que no somos víctimas, ni culpables, sino responsables: de nuestro futuro, de nuestra vida y de nuestro presente. El pasado, pasado está, y lo que se ha perdido ya no va a volver; sin embargo, tú estás aquí y eres un superviviente, igual que un superviviente de cáncer o de cualquier otra enfermedad. Tenemos que dar gracias a la vida y saber que nos da siempre otra oportunidad, y que un 10% es lo que nos pasa y un 90% cómo interpretamos lo que nos pasa. Puedes decir: "Estoy aquí, qué milagro" o "Qué desgraciada soy". Elige.