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Controvertido Pleno en el Ayuntamiento de Alicante

Barcala saca adelante la ordenanza de mendicidad entre reproches de la izquierda y el silencio de Ciudadanos

La Corporación, con los votos del bipartito y Vox, aprueba el documento criticado por entidades sociales como Cáritas, mientras se ve incapaz de impulsar una declaración institucional por el 25-N

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Pleno del Ayuntamiento de Alicante del 25 noviembre 2021

Balance del 25-N en Alicante. Por un lado, el Pleno aprobó la ordenanza de mendicidad y prostitución, ahora de Convivencia Cívica, un texto impulsado por el PP, exigido por Vox y aceptado por Ciudadanos (pese a que, hace un año, lo paralizó con la misma redacción), frente al rechazo de toda la izquierda y de más de cuarenta entidades sociales, incluida Cáritas, por «injusta» y por «criminalizar» a las personas más vulnerables, con multas de 3.000 euros. Por otro lado, el Pleno finalizó la sesión de este jueves siendo incapaz de aprobar una declaración institucional con motivo del Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra las Mujeres, ante el rechazo a las propuestas registradas, incluida la «institucional» del bipartito y la promovida por la izquierda. Al término del debate, el alcalde Barcala tiró de ironía ante el fracaso de la Corporación en un día señalado en el calendario: «Enhorabuena a todos. Un éxito no ponernos de acuerdo en lo mínimo». Consecuencias de una ordenanza que también centró los focos de la concentración por el 25-N de la Montañeta, en la que se gritó «Barcala, dimisión». No fue la única protesta del día contra el alcalde. Más de 150 funcionarios municipales también se concentraron en la plaza del Ayuntamiento ante las promesas electorales del popular incumplidas desde 2019.

La sesión plenaria del mes de noviembre arrancó con el debate y votación del polémico punto, aunque la ordenanza fue protagonista ya en la previa, debido a que los grupos progresistas se negaron a participar en el acto del Ayuntamiento por el 25-N, organizado minutos antes del inicio del pleno municipal. Representantes de los dos socios del ejecutivo, con el alcalde al frente, colgaron en solitario en el balcón del Consistorio la pancarta con motivo del Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra las Mujeres, con el lema «Contra las violencias machistas». Allí, en ese acto, tampoco estuvo Vox. Abajo, en el centro de la plaza, se concentraron representantes de los tres grupos progresistas (PSOE, Unidas Podemos y Compromís), con carteles de «no a la ordenanza machista de la vergüenza».

Ya en el Salón de Plenos, el PP de Barcala, aunque con un año de retraso, consiguió sacar adelante su proyecto de ordenanza, que ahora se expondrá al público, abriéndose el plazo de alegaciones, en el que supuestamente Cs registrará (se espera que ya en tiempo y en forma) sus propuestas de cambio, para darle una visión menos antisocial, incluyendo la intervención social y rebajando las multas para las prostitutas.

Protesta de funcionarios municipales contra Barcala por incumplir promesas electorales. | ALEX DOMÍNGUEZ c.pascual

Cinco voces (de seis)

En el debate, el concejal de Seguridad, José Ramón González (PP), fue el encargado de defender el documento por parte del equipo de gobierno. Ciudadanos guardó silencio. Ni la portavoz y vicealcaldesa, Mari Carmen Sánchez; ni el portavoz adjunto, José Luis Berenguer; ni la concejala de Igualdad, María Conejero, ni siquiera el portavoz del equipo de gobierno y concejal de Cultura, Antonio Manresa, hablaron sobre las declaradas intenciones de Cs de «mejorar» el texto en la fase de alegaciones. Barcala tampoco defendió el texto, pese a su prerrogativa para intervenir fuera de los turnos reglados. «Traemos una buena ordenanza para mejorar la convivencia y luchar contra la mendicidad. Queremos actuar sobre las actitudes de acoso, cuidar de los espacios públicos... No podemos mirar hacia otro lado como hizo el tripartito. Y lo vamos a hacer de la mano de los servicios sociales, estudiando cada caso a través del Plan de Inclusión Social. Les pido que salgan en defensa de los intereses de sus vecinos. Esta normativa va a ser buena para su ciudad», aseguró el concejal del PP.

También en el «sí», el portavoz de Vox, Mario Ortolá, lamentó la tardanza en votar la ordenanza, que reclaman desde el inicio del mandato. «Lleva un año encima de la mesa por los complejos del gobierno ante las acusaciones de la izquierda. Es un texto que piden los vecinos. Se dice que busca perseguir a personas, pero pretende castigar los actos incívicos. Es necesaria, todas las ciudades deberían tener una aprobada», añadió Ortolá, quien advirtió de que su grupo político se replanteará el voto en la aprobación definitiva (previsiblemente, a principios de 2022) si se incluyen cambios que la «descafeínen», en alusión a las propuestas anunciadas por Cs y, a priori, aceptadas por los socios del PP.

Por su parte, desde la bancada de la izquierda evidenciaron su rechazo frontal a la ordenanza, que se inspira en el borrador de la Federación Española de Municipios y Provincias, aunque eliminando, por ahora, todo artículo de carácter social. La socialista Llanos Cano defendió que «a las personas vulnerables no se les puede multar, se deben elaborar planes de intervención». A su vez criticó que la derecha impulse un texto «cruel, inhumano y sancionador», sobre el que «hasta los votantes del PP dicen que no, como Cáritas».

El portavoz de Unidas Podemos, Xavier López, aseguró, por su parte, que aprobar la ordenanza se trata de un «error histórico, una mancha para la imagen de la ciudad de Alicante». El texto, para la coalición morada, es «insolidario, injusto, antisocial y retrógrado, hecho desde los postulados de la ultraderecha». Por último, el portavoz de Compromís, Natxo Bellido, lamentó que no había un «día menos indicado» para aprobar la ordenanza que el 25 de noviembre, Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra las Mujeres. «Acaban de colgar una pancarta y ahora golpean desde la violencia institucional a las mujeres víctimas de la prostitución. Es una chapuza, cruel e inútil. Así es la ordenanza que trae el PP y Vox y sus comparsas de Cs». Desde la izquierda, al margen de las críticas, lanzaron dos mensajes, uno sin éxito y otro sin fecha: intentar convencer, a la desesperada, a la formación naranja para que se desmarcara de un texto que rechazó hace un año y anunciar que derogarán la ordenanza si alcanzan el gobierno municipal tras las elecciones de mayo de 2023.

Mientras tanto, el documento proseguirá su tramitación municipal. A partir de ahora se expondrá al público treinta días, abriéndose el plazo de alegaciones, que presuntamente utilizará Cs para «suavizar» el documento. La aprobación definitiva, paso previo a su entrada en vigor, se espera para principios de 2022.

Desunión en el 25-N en el Ayuntamiento de Alicante

Desunión en el 25-N La izquierda se «baja» del balcón


Los tres grupos municipales de la izquierda (PSOE, Unidas Podemos y Compromís) rechazaron este jueves participar en el acto protocolario de colgar la pancarta del 25-N en el balcón principal del Ayuntamiento de Alicante, ya que minutos después el bipartito defendía la aprobación de la ordenanza contra la mendicidad y la prostitución. Arriba se reunieron representantes del equipo de gobierno y abajo, en la plaza, los progresistas. Aunque hubo equívocos. El portavoz del bipartito, Antonio Manresa (Cs), y sobre todo el adjunto, Manuel Villar (PP), se unieron por un instante, sin querer, a la protesta contra la ordenanza. Tras comprobar el error, subieron enseguida al balcón.


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