La personalización de la enseñanza es una de las principales claves y novedades que la nueva ley educativa reitera a modo de mantra, pero llevarla a la práctica no es tarea fácil si antes no se cuenta con ejemplos reales y a pie de aula.

Para salvar ese escollo y, al mismo tiempo, cumplir con los cometidos legislativos lo antes posible, la Conselleria de Educación se ha propuesto lanzar el próximo curso, -en el que la nueva ley se generalizará en todos los cursos y etapas escolares-, un programa experimental con 6.000 alumnos con dificultades en el aprendizaje, del tipo que sea.

Pilotaje

Distribuidos en las tres provincias, los colegios e institutos que designe Educación destinarán parte de su plantilla a mentorizar o tutorizar de forma completamente individual, a alumnado de los cursos de quinto y sexto en Primaria,y de primero y segundo en Secundaria.

Los resultados globales de esta experiencia, cuyos pasos los marca el propio Ministerio de Educación, servirán para “extraer conclusiones reales para poder generalizarlas al conjunto del alumnado” posteriormente, como subrayó este viernes el secretario autonómico de Educación, Miguel Soler, ante el auditorio asistente a las XIII jornadas de directores y directoras de Secundaria clausuradas este viernes en el Marq de Alicante.

Asistentesa las jornadas de Secundaria celebradas en Alicante AXEL ALVAREZ

El programa piloto avanzado por Soler está dotado con 6 millones de euros que proceden de Seguridad Social, que junto al ministerio prefija los pasos a dar por el profesorado destinado a esta labor que han dado en denominar ProaPlus y dirigida en su primera fase al alumnado con dificultades en el aprendizaje y que no consigue cumplir las expectativas marcadas de modo global tanto en contenidos como en competencias.

Tutores en ESO

Soler mostró su convencimiento sobre la imprescindible labor que ejercen los enseñantes para garantizar que cada alumno llegue al máximo de sus posibilidades, lo que implica de hecho trabajar de forma mucho más personalizada.

Sabemos que la etapa de la ESO es la más complicada tanto por edad como por contenidos curriculares

Miguel Soler - Secretaro autonómico de Educación

Para, a su vez, dar respuesta a la proclamada educación inclusiva “y atender en condiciones al conjunto del alumnado”, el responsable educativo anunció que el programa PAM para la mejora del alumnado, que dota de forma extraordinaria de algunos profesores para profundizar entre los alumnos más rezagados, en realidad debería extenderse a la totalidad del alumnado, cada uno en sus singularidad, a la vez que a todos los profesores.

De hecho subrayó que en Infantil y Primaria están incorporados como plantilla ordinaria por ejemplo como tutores, y que en Secundaria, dijo, “hay que hacer la misma reflexión y que parte del PAM sea plantilla estructural del centro”.

Apostó por incrementar, no obstante, la dotación de PT o especialistas en pedagogía terapéutica, de orientadores y de educadores, pero no en forma de “plantillas tipo, sino en cada centro lo que necesite -aclaró- para que esa dotación permita rebajar el estrés” del profesorado, teniendo en cuenta que hay que atender al alumnado “en general” y no solo que presente dificultades “y sabemos que la etapa de la ESO es la más complicado tanto por edad como por contenidos curriculares”, aseveró.

No docentes

Por otro lado, y dado que todavía el personal no docente que trabaja en los centros educativos depende de Función Pública, el número dos de Educación arrancó aplausos entre los asistentes al expresar su interés por “convencer a Función Pública para que dependan de Educación” y en cuestión de sustituciones por bajas y contratos “lo hagamos igual de mal” -ironizó- “pero para todos, sin que estén dependiendo de otro departamento” valoró.