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El socorrista que rescató a la joven que se precipitó desde el Castell de Benidorm: "Solo pensaba en sacarla del agua"

Angustioso rescate en Benidorm. Actuaron rápido y con determinación para salvar la vida de la joven de 26 años que el martes se precipitó desde un acantilado del Castell. Sin embargo, las imágenes del rescate ponen la piel de gallina. Alejandro, el socorrista que luchó varios minutos contra un mar bravío para poder socorrer a la mujer, reconoce que no fue consciente del riesgo. «Pero lo volvería a hacer».

Alejandro Ortiz frente al acantilado de la Punta del Canfali desde el que cayó la joven y donde tuvo lugar el rescate. DAVID REVENGA

«Yo solo pensaba en sacarla del agua. Sácala, sácala... En ese momento no podía pensar en nada más». Alejandro Ortiz Montesinos, un joven de l’Alfàs del Pi de 22 años que desde hace cinco veranos vela por la seguridad de los bañistas de las playas de Benidorm, se ha convertido estos días en protagonista involuntario de abrazos y felicitaciones que lo tienen un poco abrumado. Fue el primer socorrista que acudió a rescatar a la joven de 26 años que el martes se precipitó al vacío desde el acantilado del Castell de Benidorm, tras haberse encaramado a una de las barandillas para sacarse un selfie. La mujer continúa en estado muy crítico en el Hospital General de Alicante.

Días después del incidente, comienza a asimilar la acción casi heroica que llevaron a cabo tanto él como sus otros tres compañeros: Adam Fernández, José Bautista y Daniel Jiménez, el patrón de la embarcación. «En el momento, lo único que se pasó por mi cabeza fue llegar lo antes posible a donde estaba la chica y poder sacarla. Ahora, cuando he visto las imágenes, me he dado cuenta del riesgo que corrimos y se me ponen los pelos de punta», relata este joven, que reconoce que el del martes fue el rescate más «gordo» y más arriesgado al que se ha enfrentado en sus cinco años de carrera. Pero asegura que lo volvería a hacer: «Lo bonito de este trabajo es salvar la vida de quien nos necesita».

El angustioso rescate de la joven que se cayó tras hacerse un selfie en Benidorm INFORMACIÓN

El suceso tuvo lugar pasadas las seis de la tarde, cuando el Castell, uno de los principales atractivos turísticos de Benidorm, se encontraba lleno de público. Entre todos ellos, dos chicas de Ucrania que habían venido a pasar unos días de vacaciones en la zona y se alojaban en un apartamento turístico de la Cala de La Vila. Como todos los turistas que visitan este lugar, decidieron hacerse una foto como recuerdo. Una de ellas se subió a la emblemática balaustrada, con la mala suerte de que, por causas impredecibles, perdió el equilibrio y acabó cayendo al vacío ante la atónita mirada de su amiga y el resto de viandantes. 

Inmediatamente, alguien llamó al 112. «Íbamos en la lancha por Levante, rumbo al puerto, cuando nos llegó el aviso», recuerda Alejandro. Sin saber muy bien qué había ocurrido, pusieron rumbo a la zona, pero el mar estaba bastante revuelto -había bandera roja- y no conseguían dar con el paradero de la mujer. «La gente desde el Castillo nos hacía señales para indicarnos, pero no la veíamos. Tuvimos que acercarnos bastante y, en el momento en que la pudimos ver, el patrón me dijo que al agua y yo me lancé a por ella».

El coordinador de los socorristas de RA Benidorm, la empresa que presta el servicio en la ciudad, junto a Alejandro. A la derecha, un momento del complicado rescate. David Revenga

Alejandro estuvo varios minutos forcejeando con la bravura del mar, que en repetidas ocasiones les arrastró a ambos contra las rocas. Muestra algunas magulladuras que aún tiene en el cuerpo por los golpes. «Las olas no me dejaban cogerla. Una de las veces se me escapó de las manos cuando ya la tenía, pero seguí intentándolo. Veía que mis compañeros venían nadando desde la playa para ayudarme y eso me dio fuerzas». Cuando lograron finalmente hacerse con ella, la subieron a la lancha e iniciaron las maniobras de reanimación, pues la joven no tenía constantes vitales. Finalmente, con el apoyo de otros compañeros y de los sanitarios del SAMU, lograron reanimarla antes de su traslado al Hospital, donde permanece en estado muy crítico. 

Ahora, Alejandro, que compagina su labor en las playas con trabajos de socorrismo en piscinas o en la hostelería durante el invierno y prepara unas oposiciones para el Ejército, reconoce tener sentimientos encontrados: satisfacción por lograr rescatar a la joven con éxito y preocupación por su evolución clínica. «Ojalá salga adelante». 

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