El Ayuntamiento de Benidorm tiene previsto licitar en breve un nuevo contrato del servicio de residuos sólidos urbanos y limpieza viaria. Un contrato con el que Benidorm va a dar un salto cualitativo, cuantitativo y tecnológico en la prestación de ambos servicios, y que está adaptado a la complejidad y especiales características de una ciudad activa las 24 horas del día y que es, además, destino turístico referente.

El concejal de Limpieza Viaria, José Ramón González de Zárate, ha explicado que “este contrato cubrirá las necesidades del Benidorm de hoy y del futuro” y “está hecho a la medida de lo que demanda la ciudad y de lo que merecen residentes, tejido productivo y también quienes nos visitan”.

Para ello, “se ha impulsado una Consulta Preliminar de Mercado, una fórmula ampliamente participativa en la que ciudadanía y agentes sociales trasladaron qué necesita y qué quiere Benidorm en lo relativo a la limpieza viaria y recogida de basura; y en la que empresas del sector expusieron las diferentes opciones que hay en el mercado para definir un modelo de servicios vanguardista y tecnológicamente avanzado, que cumpla con los principios de eficiencia y eficacia técnica y económica, que atienda los objetivos medioambientales y la demanda, y que se adapte a la nueva normativa”.

El contrato está hecho a la medida de lo que demanda la ciudad y de lo que merecen los residentes, tejido productivo y turistas

Este último aspecto es, ciertamente, capital. Así, el nuevo contrato “contempla medidas eficaces para cumplir con los objetivos contenidos en el Plan de Acción de Economía Circular de la Unión Europea, basado en las 5R –Reducir, Reciclar, Reutilizar, Recuperar y Repasar-, y también con los fijados en las leyes de residuos nacional y autonómica aprobadas el pasado año”.

A esos objetivos “se suman los que nos autoimponemos desde Benidorm, porque somos ambiciosos, porque la sostenibilidad forma parte de nuestra esencia y porque siempre queremos proyectar al mundo la mejor imagen”.

Para cumplir con todos los objetivos marcados es indispensable la implicación de todos: Ayuntamiento, futura empresa concesionaria, tejido productivo y ciudadanía. “Solo desde la corresponsabilidad lograremos que los servicios que se han diseñado para el Benidorm de ahora y el de las próximas décadas sea un éxito completo y que consigamos los objetivos medioambientales que nos reclama Europa y el sentido común”, ha apuntado el edil. “El Ayuntamiento va a poner toda la carne en el asador para cumplir su parte y para implicar en esta tarea a agentes sociales, empresas y ciudadanía”, ha remarcado.

Favorecer la separación y reducción de residuos y fomento del reciclaje y la limpieza

El proyecto municipal que se plasma en el nuevo contrato contempla medidas y soluciones para favorecer la reducción de residuos, facilitar su separación y fomentar el reciclaje y la limpieza. Así, por ejemplo, quien quiera separar sus residuos, lo va a tener muy fácil y muy cómodo, gracias al impulso de “medidas de proximidad”, como la implantación de forma mayoritaria de la recogida puerta a puerta, que ya existía en Benidorm hace 25 años. También se recoge el llamado “pago por generación”, que consiste en bonificar a los usuarios que segreguen sus residuos.

“Ambas medidas, la facilidad y la bonificación, motivarán no solo a los residentes, sino también a gran parte de nuestros visitantes, que podrán beneficiarse de ello durante el tiempo que permanezcan con nosotros”, ha expuesto González de Zárate.

Entre los aspectos recogidos en el nuevo contrato se encuentran la renovación de todos los equipos, incorporando maquinaria más eficiente y menos contaminante; la implantación de sistemas de sensorización de contenedores y de gestión de flotas y equipos; la integración de todos los trabajos de limpieza y gestión de residuos de la ciudad; que la empresa recoja la basura de forma selectiva conforme a las exigencias europeas y que sea responsable de la limpieza de toda la ciudad.

Quien quiera separar sus residuos, lo va a tener muy fácil y cómodo gracias al impulso de medidas de proximidad.

Pero el proyecto del Ayuntamiento es “aún más ambicioso” y “favorece no sólo la sostenibilidad ambiental, sino también la económica y social”. Y es que, además de la recogida separada de múltiples fracciones de residuos, el nuevo contrato plantea la recogida de alimentos en establecimientos adheridos para su redistribución en colectivos desfavorecidos; la reducción de residuos orgánicos mediante el compostaje individual, comunitario, empresarial y municipal, con una supervisión técnica que garantice los mejores resultados; la reparación y recuperación de residuos que puedan tener una segunda vida y un destino social; desarrollar talleres de bricolaje para que las personas puedan reparar en lugar de tirar; y un largo etcétera de medidas complementarias, que llevarán implícita una importante evolución tecnológica del servicio y de incorporación de herramientas digitales que velarán por su eficiencia.

“Somos conscientes de que no va a ser fácil, ni barato, pero el cuidado del planeta no es una opción, sino algo que nos afecta a todos y no podemos mirar a otro lado o esperar que alguien haga lo que nosotros no hagamos y, hay que tener en cuenta que, o nos aplicamos al máximo o tendremos que afrontar las penalizaciones económicas que nos lleguen desde Europa y desde los gobiernos central y autonómico por no cumplir los objetivos”, ha concluido González de Zárate.