Más ingleses que nunca en Benidorm

Los británicos suponen ya el 50% de los turistas que llegan a la ciudad y están por encima del total de nacionales | La hostelería destaca el mayor poder adquisitivo de una parte de los viajeros de Reino Unido que gastan una media de 25 euros por persona

Turistas ingleses con las letras de Benidorm de fondo.

Turistas ingleses con las letras de Benidorm de fondo. / David Revenga

Benidorm es uno de los destinos preferidos por los británicos. En la agenda de una parte de estos ciudadanos ingleses está la de pasar unos días de vacaciones en la capital turística donde tienen su pequeño Reino Unido en el Rincón de Loix. La llegada de viajeros de este país no para de crecer y suponen ya para la ciudad casi el 50% de los turistas que recibe al mes por encima de los nacionales.

El municipio está estos días a reventar. La llegada de turistas nacionales con el puente del Pilar ha "rematado" unas cifras de ocupación que la copan en su mayor parte turistas británicos. Un mercado que es muy fiel a Benidorm y que cada vez es mayor. Así, según datos de la patronal hotelera Hosbec, el 47% de los viajeros que eligieron la ciudad en septiembre eran procedentes del Reino Unido frente a un 37% de españoles, una cifra que podría repetirse o aumentar este mes. La secretaria general de la entidad, Mayte García, explicó que "en septiembre ha sido un mercado muy relevante". Y, ¿cuál es la previsión para terminar octubre? Pues que lo sea aún más porque "es el mes por excelencia de llegada de británicos". Y no es el único destino que nota su presencia. En Calp supusieron el 31,8% del total frente al 33,6% de nacionales.

El reflejo de estas cifras está en las calles. En la conocida como "zona guiri" en el Rincón de Loix la estampa apenas cambia respecto a otros años. Vías como Gerona se llenan cada día de miles de británicos que pasan sus vacaciones en la ciudad. Terrazas, tiendas u hoteles tienen aire inglés cada día. Pero caminar por otras zonas de Benidorm es ver también cómo estos viajeros empiezan a conocer otros lugares del municipio. Y lo mismo pasa en otras ciudades como la calpina.

Una de las terrazas de la zona inglesa de Benidorm.

Una de las terrazas de la zona inglesa de Benidorm. / David Revenga

Así, El Castell de Benidorm o las calles más típicas del casco histórico son espacios donde también han encontrado su sitio. Lo corrobora Alex Fratini, vicepresidente de Abreca (Asociación de Bares, Restaurantes, Cafeterías y Ocio Nocturno): "Ya no solo se ubican en la zona inglesa sino que recorren otras zonas de la ciudad como donde se ubican los bares de tapas vascos". Allí el cliente era prácticamente nacional y ahora también extranjero. El empresario apuntó a que la presencia de ingleses crece en esta temporada.

El hostelero explica que, aunque se mantiene el tipo de turista de siempre, el que viaja en grupo o con touroperadores, sí han notado un cambio de perfil en los últimos tiempos: "Estamos viendo diferencias y ahora hay otro tipo de cliente con mayor poder adquisitivo. Son los que viajaban a otros lugares como Grecia que ahora vienen aquí porque está más cerca o encuentran mejores precios".

Y, ¿qué supone esto para la hostelería? Que el gasto por viajero suba. "Los británicos consumen diferente al turista nacional o al francés o italiano", explicó. Son de pedir más en las mesas, tanto bebida como comida: "No suelen compartir platos sino que piden de forma individual varios platos para cada uno. El precio final de un ticket es más alto", indicó. Así supone una media de entre 20 y 30 euros por personas en una comida o cena.

Turistas británicos en Benidorm.

Turistas británicos en Benidorm. / David Revenga

El turista inglés también come en horario diferente: "Ellos se sientan a las 12 a comer y se levantan a la hora que llega el turno de los turistas nacionales. Y por la tarde arrancan las cenas a las 18 horas". Eso hace que los turnos en los restaurante se alarguen "y no se solapen", lo que también es positivo. "Se dan situaciones que hay gente por la tarde con un gofre merendando y al lado británicos cenando ya", apuntó como ejemplo.

Octubre, mes preferido

El mes de octubre es uno de los preferidos por los británicos para viajar a destinos como Benidorm. Así lo corrobora García quien indicó que "hay mucho turismo familiar y mucho movimiento de viajeros con paquetes de touroperadores" pero también "turistas senior que vienen a disfrutar de toda la ciudad, no solo ya de una zona". Además, este mes es en el que los niños británicos tienen vacaciones en los colegios, lo que también favorece el movimiento aunque, según la empresaria inglesa, Karen Maling Cowles, los precios elevados hace que muchos decidan no viajar y lo hagan antes de esas fechas.

Aunque aún llegan muchas familias, Cowles indicó que también hay una tendencia de cambio: "El turismo familiar está bajando dejando paso a más parejas o solteros que buscan conocer Benidorm, no solo la parte de fiesta, sino la ciudad". De ahí que ahora se desplacen a otros espacios donde antes apenas lo hacían. Con todo, aseguró que "los negocios están funcionando muy bien" y que "pensábamos que iban a ser años duros, pero no está siendo así" después de la pandemia.

Turistas con maletas en la zona inglesa de Benidorm.

Turistas con maletas en la zona inglesa de Benidorm. / David Revenga

Porque muchos británicos están buscando trabajo en la ciudad en el sector servicios: "Hay una parte que quiere venir a vivir y a trabajar pero, desde el Brexit, todo es más complicado" para poder conseguir los permisos necesarios. Y se une otro problema: la falta de vivienda para aquellos que trabajan en el municipio, lo que se extiende a todos los profesionales del sector que se quieren desplazar a la capital turística.

La llegada de viajeros británicos se alargará hasta entrado noviembre. De hecho, el "fin de fiesta" para muchos viajeros ingleses hay una cita ineludible: la Fancy Dress Party, una fiesta de disfraces que reúne en las calles del Rincón de Loix a miles de británicos cada año. Cowles confirma este hecho: "Es como el final de temporada para ellos".