PP y PSPV chocan por la renovación de los órganos estatutarios

Los populares llaman a un pacto, pero se topan con la resistencia de los socialistas que recuerdan el bloqueo en el Poder Judicial y el rechazo de los de Mazón al final de la pasada legislatura

Mazón se reúne con Torró y España en el Palau de la Generalitat, la semana pasada.

Mazón se reúne con Torró y España en el Palau de la Generalitat, la semana pasada. / ANA ESCOBAR/EFE

Las efemérides recuerdan anomalías. El lunes el Consejo General del PoderJudicial cumplió cinco años con el mandato caducado entre peticiones del PSOE al PP de sentarse a negociarlo. En la Comunitat Valenciana el bloqueo no cuenta con dicha prolongación en ningún caso, pero hasta una decena de instituciones están a la espera de pactos para salir de la interinidad. Estos, igual que en el panorama estatal, no se vislumbran cercanos. La singularidad valenciana es que populares y socialistas se intercambian los papeles en la gestión de los tiempos y son los primeros los que muestran prisa frente a la contemporización de los segundos.

En la ronda de contactos que promovió el 'president' de la Generalitat, Carlos Mazón, para alcanzar "grandes acuerdos", los partidos que acudieron al encuentro en el Palau se encontraron una carpeta con todos los puntos susceptibles de pacto. Estaban asuntos de la agenda valenciana con los que hacer "presión" al Gobierno central como la financiación autonómica o el Puerto de València, pero también otros de ámbito exclusivamente autonómico, entre ellos, la renovación de órganos estatutarios como el Consell Jurídic Consultiu, el Síndic de Comptes o el Consell de Transparencia.

Las reuniones se cerraron sin ningún tipo de avance, pero evidencia la intención de Presidencia y del PPCV, ya que es un tema que ha de ir vía Corts, de reactivar esta negociación que encalló al final de la legislatura pasada. Fuentes de los populares admiten esta intención y aseguran que, más allá del encuentro en el Palau entre Mázon y los dos síndics socialistas, Rebeca Torró y Arcadi España (que ahora han dejado el grupo tras ser nombrados secretarios de Estado), ya había habido alguna toma de contacto anterior, pero sin resultados.

Los socialistas muestran menos prisas que el PPCV. Recuerdan que la negociación ya vivió un acelerón en marzo, con la legislatura en el filo, y que fue el PP el que se descolgó. En aquel momento la izquierda tenía la mayoría en las Corts, además de estar Ciudadanos que buscaba ahondar en un perfil centrista y que mostró la mano tendida al acuerdo. La composición parlamentaria de hoy es distinta, con mayoría de la derecha, y el pacto del PP con Vox aleja a los del puño y la rosa.

"Tener agenda propia"

Tampoco ayuda el bloqueo a nivel estatal del Poder Judicial, algo de lo que tratan de desmarcarse en el PPCV. "Queremos tener agenda propia", defienden los 'populares'. No obstante, son conscientes de que la interlocución con el PSPV no atraviesa su mejor momento. Los puentes entre ambas formaciones no es que estén rotos, pero tienen socavones y el tráfico es poco fluido. Por ejemplo, en el debate de enmiendas a la ley de Acompañamiento, socialistas y populares se cruzaron un rodillo en el que no se apoyaron ni una sola propuesta de cambio de las más de sesenta posibles. 

Sí que hubo acuerdo en una modificación planteada por Compromís para crear el Tribunal Administrativo Valenciano de Contratos Públicos. Los populares miran a los valencianistas como vía para desbloquear la situación. Pese a que ideológicamente pueda haber más distancias, Mazón siempre presume de haber logrado el voto afirmativo de la coalición a los presupuestos de la Diputación de Alicante. En junio ya pactó con Joan Baldoví un puesto en la Mesa de las Corts. Y los gestos del jefe del Consell hacia estos son constantes como se vio en la última sesión de control.

Es difícil imaginarse votando a los valencianistas solos con PP y Vox, pero acercarlos a la negociación podría presionar al PSPV. Los del puño y la rosa no tienen prisa. Sus votos no son del todo imprescindibles. Para la renovar la mayoría de estos organismos se requieren tres quintos del pleno, 60 votos, lo que requiere incluir al menos a uno de los dos partidos de la oposición pactando con los dos que conforman el Consell. Una gran coalición PP-PSPV también daría los números necesarios. 

Transparencia, Jurídic, Cultura...

El que más tiempo lleva en situación de interinidad es el Consell de Transparencia, con cambio de norma incluida que le ha llevado de cinco a tres miembros. Sus tres vocales, entre los que estaba el candidato de Vox el 28M, Carlos Flores, que dimitió de este ente, tienen su mandato caducado desde mayo de 2021, más de dos años y medio. Año y medio lleva caducada la Sindicatura de Comptes compuesta por tres síndics de los que ha de elegirse el Síndic Major, hoy, Vicent Cucarella, propuesto en su día por Compromís. Los tres representantes requieren de 60 votos de los que, posteriormente, en el mismo pleno de las Corts, se elige por mayoría absoluta al Síndic Major.

Pero donde descarriló el último acuerdo en marzo fue en el Consell Jurídic Consultiu. El Consell renovó el cargo de los dos que le correspondían directamente. Quedan cuatro con el mandato caducado desde octubre de 2023. Si el reparto, de nuevo con una votación que requiere de una mayoría reforzada, fuera de un representante por cada grupo, los consejeros propuestos por las formaciones de izquierda serían mayoría en el órgano.