Las ITV cerrarán el año con un beneficio de 17 millones tras no ejecutar las inversiones

Innovación responsabiliza a los anteriores dirigentes de la empresa gestora de dejarse 8 millones sin gastar y traslada las actuaciones a 2024. Una nueva línea de servicio en la estación de Benidorm es el único proyecto previsto en la provincia

Dos vehículos pasando la inspección en la estación de ITV de Benidorm.

Dos vehículos pasando la inspección en la estación de ITV de Benidorm. / David Revenga

M. Vilaplana

M. Vilaplana

Una auténtica patata caliente. Eso es lo que se ha encontrado el nuevo Gobierno autonómico en la empresa pública Sitval, encargada de la gestión de las ITV de la Comunidad Valenciana. Primero fue el colapso del servicio en la época estival, después el conflicto laboral con los trabajadores y, lo último, un beneficio de 17 millones de euros a final de año, pero con trampa. Y es que gran parte de culpa de esta elevada cifra la tiene el hecho de que no se han ejecutado 8 millones de euros en inversiones, algo de lo que la Conselleria de Innovación, Comercio, Industria y Turismo responsabiliza a los anteriores dirigentes de la empresa. Con este panorama, estas inversiones se van a trasladar al próximo año, siendo la creación de una nueva línea de servicio en la estación de Benidorm el único proyecto previsto para la provincia de Alicante. De hecho, el grueso de las actuaciones se va a desarrollar en las provincias tanto de Valencia como de Castellón.

Fue el anterior Gobierno del Botànic el que decidió recuperar la gestión pública de las ITV, después de 25 años de privatización, con la finalidad, entre otras cuestiones, de abaratar las tarifas a los usuarios. La fórmula elegida a tal efecto fue la de crear una sociedad pública, Sitval, que el pasado mes de febrero empezó a prestar el servicio en toda la Comunidad Valenciana, no sin antes mantener un duro enfrentamiento con las empresas a las que les caducaban las concesiones, las cuales aspiraban a haberlas renovado.

Pues bien, después llegaron las elecciones autonómicas y, con ellas, el cambio de Ejecutivo, que se encontró con un panorama más que complicado en la empresa pública y el servicio que se estaba prestando. El primer asunto con el que tuvo que lidiar fue el de las largas listas de espera para pasar la inspección técnica de vehículos en la mayor parte de las estaciones, circunstancia que obligó a reforzar el personal durante los meses estivales, que es cuando se registra una mayor demanda del servicio.

Y casi a renglón seguido irrumpió el conflicto laboral, toda vez que, según se denunció desde la Conselleria de Innovación, Industria, Comercio y Turismo, el pacto al que había llegado el anterior Gobierno para la equiparación de los salarios en todas las estaciones no contaba con los informes preceptivos de los diferentes departamentos implicados. Eso obligó a emprender una nueva negociación con los sindicatos, en un contexto en el que incluso se puso encima de la mesa una convocatoria de huelga. Las conversaciones, con todo, llegaron a buen puerto, con un acuerdo que beneficiará de manera especial a los casi 400 trabajadores de la provincia de Alicante, que eran los que tenían las retribuciones más bajas.

Pero ahí no acabaron las sorpresas. Y es que, con motivo de la confección del borrador de los presupuestos autonómicos para el próximo año, se ha podido conocer que Sitval va a cerrar el ejercicio actual con unos beneficios de 17,3 millones de euros, lo que supone casi el doble de lo previsto. 

¿La razón? Fuentes de la propia conselleria atribuyen esta cifra tan elevada al hecho de que a lo largo de este 2023 no se ha procedido a ejecutar los alrededor de 8 millones de euros que se habían programado en materia de inversiones, lo que ha impedido abordar la mejora de estaciones e, incluso, iniciar la construcción de otras nuevas. Desde el departamento autonómico responsabilizan de este hecho a los anteriores gestores, al igual que del resto de las dificultades a las que se ha tenido que hacer frente a lo largo de estos últimos meses.

El objetivo, con todo, es ejecutar estas inversiones durante el próximo año, con un programa de actuaciones que se centra, básicamente, en la provincia de Valencia, con la construcción de nuevas estaciones en Torrent, Mercavalència y Riba-roja de Túria, siempre y cuando en este último caso sea posible llevar a cabo las obras, teniendo en cuenta que los terrenos en los que estaba previsto ubicar las instalaciones han cambiado de manos. La empresa pública también se ha previsto una nueva estación en el municipio castellonense de Alcalà de Xivert.

El único proyecto programado en la provincia de Alicante es la habilitación de una nueva línea de servicio en la estación de Benidorm, que de esta forma pasará a contar con cuatro. El objetivo es reducir la saturación que vienen registrando las instalaciones.

Sitval tendrá el próximo año un presupuesto de 73,6 millones de euros, y la previsión es terminar el ejercicio con unos beneficios también de 17 millones, teniendo en cuenta que las inversiones van a salir del ejercicio anterior.

Refuerzos de personal para agilizar la cita previa

Refuerzos de personal para agilizar la cita previa

Reducir las listas de espera para la cita previa en las ITV de la Comunidad Valenciana continúa siendo uno de los caballos de batalla de la empresa Sitval, motivo por el que está previsto doblar el personal que se ocupa de la atención telefónica, de manera que pase de los once operadores actuales a un total de 22.

Así lo han anunciado en la Conselleria de Innovación, Industria, Comercio y Turismo, desde donde explican que, aparte de la página web, hay un servicio telefónico que en la actualidad no puede funcionar de manera más eficiente debido a lo limitado de la plantilla de operadores.

También se están estudiando fórmulas para desatascar las citas en la web, teniendo en cuenta que hay algunas estaciones, como la de Benidorm, en la que en la actualidad resulta imposible conseguir cita en los próximos dos meses. Según aseguran las mismas fuentes, esto obedece, en parte, a que hay talleres que reservan horarios en bloque para pasar la revisión de los vehículos de sus clientes y después no acuden a la estación debido a que se han excedido en sus previsiones. Este es el motivo por el que se está tratando de aplicar algún tipo de mecanismo que impida que este tipo de prácticas puedan seguir repitiéndose en el futuro.