El Ayuntamiento autoriza una segunda planta solar para Elche: en Saladas y durante 30 años

El portavoz municipal niega que haya "laxitud" a la hora de conceder licencias ante la campaña de protesta que tienen colectivos por la proliferación de las solicitudes de fotovoltaicas en Elche

Una planta solar de la provincia

Una planta solar de la provincia / AXEL ALVAREZ

El Ayuntamiento de Elche ha concedido licencia de obra para una segunda planta solar en el municipio. Estará en la pedanía de Saladas, (bajo el nombre de Polo Norte), durante 30 años, ocupará 74.000 metros cuadrados, tendrá 4,8 megavatios de potencia y supondrá el desembolso de unos dos millones de euros para su construcción. 

La primera infraestructura que autorizó el equipo de gobierno fue el pasado octubre en Perleta, de 3 megavatios y una inversión prevista de 1,2 millones de euros. Estas fotovoltaicas que han obtenido luz verde representan una mínima parte de la cantidad de proyectos que se están gestionando en el término municipal ilicitano (hay una treintena tramitándose), lo que ha desatado la preocupación de vecinos y ecologistas por su impacto sobre la población, el paisaje y la biodiversidad.

De hecho, hoy hay prevista una recogida de firmas en la Plaça de Baix para presionar al ejecutivo local a suspender las licencias de forma cautelar, después de que el alcalde, Carlos González, se comprometiera con los afectados a estudiar fórmulas para reducir el impacto visual de estas centrales. Sus impulsores prevén también presentarse en el próximo pleno para reclamar a los responsables municipales que se pongan limitaciones, que se respeten las zonas cultivadas y que se ordene el territorio con un plan parcial. 

"Están cayendo muchísimas"

Ante la inquietud que se está desatando entre una parte de la sociedad por el temor a los efectos negativos de esta portavoz de la junta de gobierno, Héctor Díez, justificó ayer la «necesaria transición energética desde el punto de vista medioambiental pero también social y económico ante la situación internacional que pone de relieve la dependencia energética a terceros».  

Es por esta razón por la que el ejecutivo local rechaza una situación de bloqueo absoluto a esas peticiones que están sobre la mesa en Elche. «No puede haber transición energética si no hay instalaciones de este tipo en el municipio No estaremos contribuyendo a esa transición energética», argumentó el edil socialista.

Díez reconoció la proliferación de solicitudes, pero se escudó en que «eso no significa que se vayan a autorizar todas» y descartó que exista «laxitud» a la hora de realizar concesiones. Es más, incidió en que se hay que cumplir con requisitos muy estrictos. Como ejemplos, puso la obtención de la declaración de impacto ambiental que tiene que autorizar la Generalitat Valenciana. 

«Esa es una primera criba donde puedo asegurar que están cayendo muchísimas», aseguró el portavoz municipal, quien recordó que la ley deja «muy claro que solo se puede ocupar un 3% de la parcela con las instalaciones fotovoltaicas». Además, el concejal socialista puso el acento en cumplir «escupulosamente» con las limitaciones ambientales y de distancia que se tienen que cumplir tal y como marca la ley.

En el caso de la planta solar que el Ayuntamiento acaba de autorizar en Saladas, según el equipo de gobierno, tiene todos los vistos buenos, la declaración de impacto ambiental, el permiso de Industria y todos los informes favorables autonómicos de ordenación del territorio.

Al cumplir con toda la legislación vigente, el Ayuntamiento se ampara en que tiene que conceder la licencia de obras porque «son actos reglados y no se trata de algo discrecional». No obstante, Díez rechazó que se estén concediendo permisos sin ningún tipo de control y quien insistió en que «la inmensa mayoría no está obteniendo la declaración de impacto ambiental y ni siquiera llega a los siguientes pasos municipales».

500 hectáreas

Las plantas solares proyectadas en Elche alcanzarían 500 hectáreas de terreno o lo que es lo mismo un 1,5% de la superficie de todo el término municipal. Es el alcance, que según la Asociación de Amigos de los Humedales del Sur de Alicante , tendrían, si se autorizaran todas, las 31 infraestructuras de energías renovables que ya hay tramitándose en el municipio.