Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Secciones

Graduados sociales: los especialistas que acercan el Derecho del Trabajo a empresas y trabajadores

La colegiación es una garantía: acredita que el profesional que gestiona sus asuntos posee la titulación exigida, mantiene sus conocimientos actualizados y responde de su actuación

El graduado social colegiado es sinónimo de rigor, cercanía y seguridad jurídica.

El graduado social colegiado es sinónimo de rigor, cercanía y seguridad jurídica. / INFORMACIÓN

¿Ya nos sigues?Márcanos como medio preferente
Añádenos en Google

En un mercado laboral sometido a cambios normativos constantes, la figura del graduado social se ha consolidado como una pieza esencial para el buen funcionamiento de las relaciones laborales. El Colegio Oficial de Graduados Sociales de Alicante, corporación de derecho público que representa y ordena la profesión en la provincia, reivindica el papel de estos profesionales como expertos en Derecho del Trabajo y de la Seguridad Social, al servicio tanto del tejido empresarial como de las personas trabajadoras.

Su labor cotidiana abarca un amplio abanico de materias: contratación, nóminas y cotizaciones, despidos, expedientes de regulación de empleo, prestaciones, pensiones, incapacidades, prevención de riesgos laborales o negociación colectiva. Asesoran a pymes, autónomos y grandes compañías en el cumplimiento de sus obligaciones, y orientan a los trabajadores en la defensa de sus derechos. Esa doble vertiente les convierte en mediadores naturales, capaces de prevenir el conflicto antes de que llegue a los tribunales.

Cuando el litigio resulta inevitable, el graduado social está habilitado para actuar en sede judicial. La legislación procesal le reconoce la representación técnica ante los Juzgados de lo Social, donde puede interponer demandas y asumir la defensa de sus clientes, así como ante la Sala de lo Social del Tribunal Superior de Justicia, ante la que formaliza los recursos de suplicación. Viste toga en sala y ejerce, junto a jueces, fiscales, abogados y procuradores, como colaborador de la Administración de Justicia.

La complejidad de la materia explica la importancia de la colegiación. La normativa laboral y de Seguridad Social se modifica con una frecuencia difícil de seguir en solitario: reformas legales, reales decretos, órdenes de cotización, criterios de la Inspección de Trabajo y una jurisprudencia en permanente evolución. El Colegio ofrece a sus miembros formación continuada, jornadas técnicas, circulares informativas y canales de interlocución directa con la Tesorería General de la Seguridad Social, el Instituto Nacional de la Seguridad Social, el SEPE y los órganos judiciales.

Estar colegiado supone, además, ejercer bajo un código deontológico, contar con un seguro de responsabilidad civil y disponer del respaldo institucional de una corporación que vela por la calidad del servicio. Para el ciudadano y la empresa, la colegiación es una garantía: acredita que el profesional que gestiona sus asuntos posee la titulación exigida, mantiene sus conocimientos actualizados y responde de su actuación.

Desde la institución alicantina se anima a los titulados en Relaciones Laborales y Recursos Humanos, y a quienes ya ejercen, a integrarse en el Colegio y participar en su vida corporativa. En un ámbito en el que un plazo incumplido o una norma desconocida pueden tener consecuencias económicas relevantes, la actualización permanente no es una opción, sino una exigencia profesional. El graduado social colegiado es sinónimo de rigor, cercanía y seguridad jurídica.

TEMAS

Tracking Pixel Contents