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Segunda RFEF | Jornada 33

Bochornoso final feliz

►El Hércules empata ante el defenestrado Toledo con un gol en el descuento que le asegura la clasificación para la promoción de ascenso ►Una pésima salida del portero permite a Diego Jiménez igualar en la última acción de un partido de claro dominio local

Bikoro prueba suerte con un remate de chilena que se marcha por encima de la portería de Roberto en el Salto del Caballo. LOF

La vida sin certezas. En condicional. Abocados al y si... Al imagina que... Al igual un día... Siempre en manos de la providencia, comidos por la angustia, perdiendo identidad, crédito a raudales, años de vida. El Hércules decrece con el paso de los meses. Solo es reconocible en el despropósito, en el desorden, en los errores individuales exagerados, en los gestos de impotencia que dejan retratados por turnos a los futbolistas de atrás. A los de arriba, ni eso, porque no llegan a tiempo de salir en la foto. Pero la suerte es casi tan cursi como caprichosa, no entiende de desatinos ni de dinámicas caníbales, se mofa de todos, se parte de risa en tu cara y, si le place, te premia justo el día que menos lo mereces. Carpe diem.

El Hércules estará en la fase de ascenso. No se lo ganó en Toledo, pero lo consiguió allí. Nadie podrá bajarle de la quinta plaza en la jornada definitiva, aunque llegará a ella con tantas carencias futbolísticas que ahora cuesta vislumbrar un camino amable hasta la Primera RFEF partiendo desde donde se parte. Cuatro meses sin ganar fuera de casa, solo dos puntos más que su rival de ayer en toda la segunda vuelta y desprovisto del armazón defensivo que le mantuvo a flote en la primera porque la producción con balón, no nos engañemos, siempre ha surgido con cuentagotas y a cámara lenta.

Con 1-0 en el marcador, el trasiego de sombras blanquiazules corriendo sin fe detrás de la pelota mientras los jugadores del Toledo –colistas, descendidos desde hace dos semanas– se la pasaban entre ellos tranquilos, gustándose, aparentando ser muy superiores, apuntaba a desenlace trágico, inevitable, casi obligatorio. Sin César Moreno, la endeblez y la incapacidad destructora se multiplicó. El resto, lo de siempre últimamente. Juego a trompicones, sin presencia de los interiores, buscando el área generalmente por la misma vía: el centro lateral sin opción de remate porque Aketxe, desacompasado, juega a menos velocidad que el resto de la franquicia.

El colegiado anuló un tanto a los castellanos, que pudieron sentenciar después con un mano a mano muy claro de Cédric tras otro error garrafal de Tano

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El Hércules se ha vuelto tan previsible como un cuento infantil para todos sus rivales. Esconderse detrás de la ingenuidad de la categoría estaría feo el día que un equipo desahuciado te demuestra que se puede jugar a ganar sin despreciar el dominio del balón, teniéndolo, moviéndolo, haciéndoselo llegar a quienes mejor lo tratan y más corren. 

El Toledo mantuvo a distancia al Hércules, tapó a Bikoro y a Borja Díaz y le obligó a moverse por fuera, con Tano y Diego sacudiéndose de encima el cuero con desplazamientos largos, imprecisos, generalmente. El mediocentro africano, en el delirio táctico alicantino, volvió a demostrarse inservible si nadie le nutre, si las pide todas al pie, a evidenciar que su valor añadido, el diferencial, lo tiene que demostrar por delante, viendo de cerca al portero del otro equipo. Cuando se aleja de ese escenario, es uno más... uno de tantos, uno cualquiera.

 A pesar del desequilibrio, en mitad del desvarío ofensivo, Raúl Ruiz acertó a inventar una asistencia para Pau Miguélez antes del descanso que el «sustituto» de Pedro Sánchez, bien situado, quiso resolver con una semivolea que se marchó fuera por poco. Antes, una conexión, la única entre Bikoro y Galán, de primeras, al hueco, murió en las botas del zurdo, que se quedó sin campo mientras esperaba la incorporación del «nueve», que echó a correr a la misma vez que el extremo, pero fue perdiendo velocidad en cada metro ganado.

Elliot Gomes se queda en el suelo tras perder la pelota delante del jugador del Toledo Mario Gómez. LOF

La derrota del Real Murcia en Mancha Real (2-0, tras los primeros 45 minutos) hacía bueno el empate para un vestuario que se ha acostumbrado a la exposición de mínimos, a conformarse, a deformar la realidad para amoldarla a su antojo. No cambió nada en la reanudación, al revés. Fue a peor. En otro saque de banda defendido sin tensión, solo con los ojos, Alberto centró sin oposición al núcleo del área y allí apareció su único rematador, Kike Pina, para cabecear a placer mientras José Fernández se sorprendía de la presencia del delantero del Toledo y pedía explicaciones a Adrián, que miró lacónico a su lateral como queriéndole decir, «en serio, Jose, ¿me vas a culpar a mí?».

EL DATO

Cuatro meses exactos lleva el Hércules sin ganar a domicilio

►El equipo de Sergio Mora terminará la fase segunda fase sin haber ganado a domicilio. Además, contando solo sus números en este segundo tramo de la competición, los blanquiazules serían undécimos en la clasificación general con 21 puntos, únicamente dos más que el Toledo (19), descendido hace un mes. 

LO MEJOR

La clasificación para el «play-off» y para la Copa del Rey  

►El resultado, a pesar de cómo se ha obtenido, no solo garantiza la presencia del Hércules en la promoción, también le devuelve al torneo del KO después de haberse quedado sin poder disputarlo en la última edición por su descenso a la 4ª categoría.

LO PEOR

La endeblez defensiva y la ausencia de plan para retener el balón  

►El Hércules estuvo a merced del descendido Toledo casi todo el encuentro. Tras el descanso, los castellanos escondieron la pelota al equipo de Mora, que fue incapaz de robar y se mostró muy inferior a su rival y sin ideas.

El Hércules, que ya se salvó de un lío formidable siete días atrás, de este tenía difícil escapatoria. El conjunto verdiblanco no se guarneció y fue a por el segundo. Cuando no tienes nada que perder, lo menos arriesgado siempre es ir a ganar. Tres cambios a la vez de Mora para revertir la inercia: Bikoro, Aketxe y Miguélez, fuera justo después de que Pau enviase el cuero a la madera en la ocasión más clara del partido. 

Por increíble que resulte, la rotación agudizó las penurias del Hércules, que con Pedro Sánchez, Acuña y Chuli siguió sin dar con una fórmula para adueñarse del balón, ni siquiera para tratar de patearlo en una posición cercana a la frontal del área. Cuando el árbitro anuló un tanto a Andriu por supuesto fuera de juego en otro remate a un metro de Adrián, hundido bajo palos, empezaron confabularse las hadas. 

QUINTA AMARILLA

Bikoro no podrá jugar contra el Marchamalo

►El mediocentro del Hércules vio una tarjeta en la segunda parte y se perderá el último encuentro de la fase regular por acumulación de amonestaciones. Es el segundo ciclo de tarjetas amarillas que completa el internacional ecuatoguineano. Bikoro es el único de los cuatro apercibidos que vio una amarilla en Toledo.

Justo después –con el enésimo error de cálculo y colocación de Tano en un despeje– Cédric sorteó al internacional dominicano y corrió poderoso desde su propio campo hasta quedarse mano a mano con el meta blanquiazul. Ahí los astros se alinearon y se unieron la quimera. Los agarrones frustrados del defensa herculano mientras el hispanocamerunés galopaba hacia la portería le salvaron a él de la expulsión y al equipo de la sentencia porque el delantero llegó cansado y algo escorado y el cancerbero le cerró muy bien.

El baile del colista al aspirante al ascenso, bochornoso en varios tramos, provocó tres ocasiones claras más para los locales. Pero la realidad lo es por algo. Como tantas otras veces este curso, y con el tiempo ya vencido, a la desesperada, un centro de Raúl Ruiz, cambiado de banda en la vorágine final, se le escapó de las manos al guardameta Roberto en un tímido contacto con Borja Díaz y quedó muerto sobre el césped para que Diego Jiménez alcanzara la mayor cifra de goles de toda su carrera: cuatro. Promoción garantizada y confirmación de que no todo puede salir mal eternamente, que a veces los dioses también se aburren y te vienen a buscar... Benditos.

Celebración del gol de Diego Jiménez en el tiempo de descuento. LOF

LA FICHA TÉCNICA

TOLEDO: Roberto, Gomis, Adrián, Rodri (Mario, 74’), Kike Pina (Miguel García, 64’), Cambil, Andriu, Alberto, Cédric, Herrera y Víctor Andrés.

HÉRCULES: AdriÁn López, José Fernández, Tano, Diego Jiménez, Álex Martínez, Bikoro (Elliot, 70’), Pau Miguélez (Chuli, 55’), Borja Díaz, Borja Galán (Pedro Sánchez, 55’), Raúl Ruiz y Aketxe (Acuña, 55’).

GOLES: 1-0, Min. 47: Kike Pina. 1-1, Min. 93: Diego Jiménez.

ÁRBITRO: Eder Mallo Fernández (Castilla y León). T. Amarillas: a Andriu, por el Toledo, y a José Fernández, Tano y Bikoro, del Hércules.. ►INCIDENCIAS: Penúltima jornada de la fase regular en el grupo 5 de Segunda RFEF disputado ayer en el Salto del Caballo de Toledo con 600 espectadores en la grada, medio centenar de ellos, aficionados del Hércules. Se guardó un respetuoso minuto de silencio antes del comienzo del partido en memoria de el exdelantero del Hércules Antón Arieta, fallecido el pasado sábado a los 76 años.

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