El jabón Beltrán se ha convertido en uno de los básicos dentro de los productos de limpieza que usamos habitualmente. Las personas que no lo han probado y se hacen con un bote de este jabón natural, repiten. 

Y es que, a pesar de que tiene un olor muy característico que no a todo el mundo le gusta, es un producto natural y que tiene muchísimas funciones dentro de casa. El jabón Beltrán te sirve para limpiar el suelo, la campana de la cocina y el horno, para acabar con la suciedad de tus ollas y sartenes, para limpiar tus zapatillas de tela blancas e incluso para la limpieza de tus brochas de maquillaje. Son muchas sus utilidades pero quizá la más famosa es como quitamanchas.

La principal ventaja del jabón Beltrán cuando lo usamos para quitar una mancha es que al tratarse de un producto elaborado con aceites vegetales de origen natural no daña los tejidos. Puedes eliminar manchas de ropa de color o ropa blanca ya que ataca directamente donde lo necesita.

En esta ocasión queremos hablar de cómo eliminar una de las manchas más temidas: las de sangre. Es difícil acabar con una mancha de sangre y más si han pasado varios días, pero con el jabón Beltrán te será un poco más fácil.

Trucos de limpieza | El jabón Beltrán tiene múltiples usos para lmpiar Mercadona

Cómo quitar una mancha de sangre con jabón Beltrán

En primer lugar tienes dos formas de aplicar el jabón Beltrán. Puedes cogerlo directamente del bote con una espátula o cuchara y colocarlo encima de la mancha, pero nosotros te aconsejamos que en primer lugar te hagas un quitamanchas líquido con el jabón.

Sólo tienes que poner en una olla 300 ml de agua a hervir y añadir dos cucharadas del producto. Cuando el agua rompa a hervir bájale el fuego y remueve durante 10 minutos para que desaparezcan todos los grumos y la mezcla quede totalmente limpia. Cuando la tengas, déjala enfriar y pásala a un pulverizador.

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Rocía la mancha de sangre con el dosificador y espera entre 15 y 20 minutos. Verás que la mancha empieza a deshacerse. Aclara la prenda bajo el agua para retirar el exceso de producto y si todavía queda algún rodal puedes intentar quitarlo con un poco de detergente. Frota bien o usa un cepillo y vuelve a aclarar. A continuación pon la prenda en la lavadora y realiza tu lavado habitual. ¡Voilà! La mancha de sangre habrá desaparecido.