Pantalones, chaquetas y bolsos tienen en elemento común: la cremallera. Este artilugio tan utilizado en multitud de prendas de vestir es muy cómodo pero en ocasiones puede romperse y suponernos un buen disgusto si se rompe cuando estamos fuera de casa.

Y es que seguro que tú también te has quedado alguna vez con el cursor de la cremallera en la mano. Si te ocurre de nuevo, no tires la prenda inmediatamente ni salgas a comprar una cremallera nueva. Tenemos un truco perfecto para que el cursor vuelva a su sitio. Para hacerlo solo necesitarás un tenedor. Sí, así de simple. Vamos a ver cómo hacerlo.

Cómo arreglar una cremallera con un tenedor

La técnica para volver a introducir el cursor o cierre en la cremallera es muy sencillo. Coloca el cursor entre las púas del tenedor. Una vez en esa posición, agarra los bordes de la cinta de la cremallera e introdúcelos por el cursor, despacio y sin forzar, para evitar que se pueda atrancar. De este modo, el cursor se incorporará de nuevo al recorrido de los dientes de la cremallera.

Te puede interesar:

Si la cremallera se ha atascado puede deberse a que le falta lubricación o que ha pillado algo de tela. En el caso de que la cremallera no pueda subir ni bajar porque se necesite engrasar el mecanismo, el arreglo es muy simple, solo hay que aplicar sobre los dientes un producto de efecto lubricante para que deslice bien.

Cuando el fallo se debe a que la tela próxima a la cremallera ha quedado atrapada lo que tendrás que hacer es, con mucho cuidado, tirar de la cremallera hacia un sentido y de la tela hacia el contrario.