El diamante mandarín, también conocido como diamante cebra o pinzón cebra, es junto con los periquitos y los canarios, uno de los pájaros más comunes como mascota entre los amantes de las aves, así como los canarios, los periquitos o los agapornis. El pájaro diamante mandarín (Taeniopygia guttata) es un animal sociable, hermoso y fácil de cuidar, lo que lo convierte en un ave ideal como mascota para principiantes y para enseñar a los niños las responsabilidades que conlleva tener un animal de compañía. Por eso, hoy te vamos a contar todo lo que necesitas saber si quieres tener un diamante mandarín en casa: cuidados, esperanza de vida, cría y otras curiosidades.

Características del diamante mandarín

El diamante mandarían es una especie de ave paseriforme originaria de Australasia, perteneciente a los pinzones. El diamante mandarín australiano (Taeniopygia guttata castanotis) es la forma salvaje de nuestras aves domésticas actuales y se encuentra en casi toda Australia. A principios del siglo XX estaba establecida como una de las aves domésticas más frecuentes, aunque se desconoce cómo llegó el diamante mandarín a Europa.

Una de las principales características más destacables del diamante mandarín es que son pájaros extremadamente sociables, debido a que en estado salvaje vive en colonias o bandadas de gran tamaño. Por este motivo es recomendable que tu diamante mandarín tenga compañía si decides tenerlo como mascota.

¿Cómo es el diamante mandarín?

El diamante mandarín es un ave pequeña y compacta, suele medir unos 12 centímetros de largo y, generalmente, no supera los 14 gramos de peso. El pájaro diamante mandarín cuenta con pico fuerte de color anaranjado preparado para su alimentación a base de granos.

Sus ojos están dispuestos a los lados de la cabeza, esto le permite estar siempre alerta de los posibles depredadores en la naturaleza y puede procesar hasta 120 imágenes por segundo.

Se trata de un ave extremadamente rápida y ágil gracias sus alas cortas y angulosas con plumas negras, blancas y grises. El diamante mandarín tiene una raya en forma de lágrima bajo sus ojos y un dibujo parecido al de las cebras en el pecho que son, sin lugar a dudas, una de sus características principales a las que debe su nombre diamante cebra.

Taeniopygia guttata | El diamante mandarín: diferencias entre machos y hembras

¿Cómo saber si mi diamante mandarín es hembra o macho?

Existe una forma muy fácil de distinguir el sexo de los diamantes mandarines, esto se debe a que esta especie presenta un claro dimorfismo sexual, es decir, los machos y las hembras de diamante mandarín son diferentes. Aunque los ejemplares de diamante mandarín más jóvenes no muestran ninguna característica diferenciadora en un principio y tienen las plumas blancas y grises y el pico negro en su primera etapa de vida, tras la primera muda empiezan los cambios. El pico del diamante mandarín va tiñéndose de rojo durante sus cuatro primeros meses de vida y las plumas de los machos adquieren un color más intenso que las hembras. Además, el diamante mandarín macho cuenta con una mancha naranja en la mejilla como característica principal, mientras que las hembras carecen de ella.

Diamante mandarín: cría

Si alguna vez has tenido un diamante mandarín, seguramente no te sorprenderá saber que estos pájaros se reproducen con mucha frecuencia y facilidad. Los diamantes mandarines ponen, normalmente, entre 5 y 7 huevos cuyo periodo de incubación dura hasta 15 días. Para criar diamantes mandarines los expertos recomiendan tener varias hembras por macho, de forma que se puedan turnar a la hora de criar. Sin embargo, si no deseas que tus diamantes mandarines críen, lo mejor es tener solo hembras, ya que suelen llevarse bien entre ellas y esto facilita la convivencia.

El diamante mandarín alcanza la madurez sexual a los tres meses de vida, aunque los expertos recomiendan esperar hasta los seis meses para criar. Además, estos pájaros son excelentes constructoras de nidos, cuya forma es redonda para la que utilizan diferentes materiales. Los polluelos abandonan el nido normalmente a los 21 días de vida.

¿Qué come el diamante mandarín?

Como hemos dicho antes, los diamantes mandarines se alimentan de semillas y granos. Sin embargo, es recomendable que su alimentación sea variada con un aporte equilibrado de fibra y proteínas. Las semillas de las que pueden alimentarse los diamantes mandarines son: alpiste, linaza, mijo blanco y japonés, perilla y negrillo. Además, puedes ofrecerle a tu diamante mandarín algunas verduras y frutas, ya que estas le aportarán un extra de hidratación y vitaminas, algunos ejemplos recomendables son: pera, fresa, manzana, albahaca, pepino, naranja, rúcula, acelgas, espinacas o germinados de trigo. La lechuga, sin embargo, es uno de los alimentos prohibidos para los diamantes mandarines ya que puede provocarle diarreas.

¿Cuánto vive un diamante mandarín?

La esperanza de vida de los diamantes mandarines es de entre 2 y 5 años en libertad. La disponibilidad de recursos, así como los depredadores y las enfermedades que pueden sufrir los diamantes mandarines son los factores determinantes que reducen su tiempo de vida. Sin embargo, la esperanza de vida de un diamante mandarín en cautividad es bastante superior, llegando incluso a durar hasta 12 años.

Qué necesita un diamante mandarín: jaula, nido y otras comodidades

Los diamantes mandarines son aves que viven en colonias, por lo que necesitan tener compañía de su especie. Además, las parejas de diamantes mandarines suelen permanecer juntos prácticamente toda su vida. Por otra parte, debes saber que si adoptas un diamante mandarín adulto, este será asustadizo y desconfiado al principio aunque se adaptará rápidamente a ti. Estas aves alegres y cantoras necesitan disponer de un nido en su jaula o pajarera, ya que no les agrada dormir en ramas, por lo que se sentirán más seguros y protegidos en sus nidos. Además, debes asegurarte de que dispongan de materiales para construir y reparar los nidos. Otro de los elementos imprescindibles de las jaulas para diamantes mandarines es la bañera. A estos pájaros les encanta bañarse y darse chapuzones, sobre todo en verano, por lo que es importante que dispongan de agua para bañarse.

La jaula para tu diamante mandarín debe ser espaciosa, con un mínimo de 80 x 60 x 40 cm por pareja. Además, debe tener una cara cerrada con madera o pegada a la pared, para que sienta seguro y protegido. Estos animales están acostumbrados a vivir en temperaturas templadas, por lo que la temperatura ideal de los diamantes mandarines son los 15º. Por otra parte, debes tener en cuenta que a estos pequeños pájaros les encanta el sol y lo ideal es que tengan entre 12 y 14 horas de sol al día, por lo que en invierno debemos proporcionarles iluminación artificial especial para aves.