La subida del agua por la desaladora pone en peligro el tripartito de El Campello

Cs, que gestiona el área de Servicios, vota en contra de aumentar la tarifa en 0,90 euros al mes y evidencia la fractura con PP y Vox - Los populares advierten que rechazar la medida en el pleno del Ayuntamiento puede tener consecuencias penales

El portavoz de Cs, Julio Oca, -izquierda- y el alcalde, Juanjo Berenguer, en un acto reciente.

El portavoz de Cs, Julio Oca, -izquierda- y el alcalde, Juanjo Berenguer, en un acto reciente. / INFORMACIÓN

Tripartito en peligro. La subida de la tarifa del agua que debe aprobar El Campello para abastecerse de la desalinizadora de Mutxamel pone en jaque el futuro del ejecutivo que Cs comparte con PP y Vox. La comisión informativa en la que se abordaba tanto esta medida, que es obligatoria para el Ayuntamiento para cumplir con el convenio firmado en 2006 con Acuamed, como otras relacionadas con esta infraestructura, evidenciaron el lunes la fractura entre la formación naranja y los populares, cuyas consecuencias son imprevisibles. Y el pleno de la próxima semana donde se debe aprobar la subida podría ser un punto de inflexión en el tripartito, donde PP y Vox podrían quedar en minoría, ya que ningún grupo de la oposición apoyó en la comisión esta medida, aunque falta por ver su posicionamiento definitivo en el pleno.

Julio Oca, portavoz de Cs, primer teniente de alcalde y edil de Servicios, área de la que depende el abastecimiento de agua potable, votó en contra este lunes, junto con sus otros dos ediles, de esta subida en una comisión donde tuvo un duro enfrentamiento con el alcalde Juanjo Berenguer (PP), por este tema y otros abordados en la misma. Aunque esta votación es solo un dictamen y lo que importa es lo que se haga en el pleno ordinario del jueves 25 de marzo, la relación entre ambas formaciones se ha erosionado mucho en los últimos meses y el distanciamiento ha ido aumentando, al margen de la fractura a nivel nacional originada en Murcia entre PP y Cs la pasada semana.

El tema de fondo es además de calado, aunque en un principio de obligado cumplimiento para el Consistorio en virtud del citado convenio. Y es que el municipio debe empezar a recibir agua de la desalinizadora, cuya planta se ubica en Mutxamel y la infraestructura para captar el agua del mar y verter la salmuera está en El Campello, en la desembocadura del río Seco. Y esta conexión conlleva un aumento de la tarifa para que la localidad haga frente a la parte de le corresponde de la inversión millonaria que se ha realizado.

El municipio debe empezar a sufragar una parte de la inversión de la instalación de desalinización

Desde el PP se limitaron a explicar que esta subida sería de solo 0,90 euros mensuales para el 70% de los abonados, que son lo que consumen menos de 30 m3. Y que es de obligado cumplimiento para el Ayuntamiento, ya que de votar en contra podría acarrear «responsabilidades administrativas con probables consecuencias penales». Y no quisieron entrar a valorar las repercusiones que podría tener este tema en el seno del tripartito. Desde Cs, que se abstuvo en otros dos puntos referentes al convenio del agua, también declinaron hacer declaraciones.

Del mismo modo en la comisión también se trató la salida a concurso del contrato de espectáculos pirotécnicos para 2022, lo que también ha generado un enfrentamiento entre PP, que impulsa esta medida, y Cs.

Precedentes

Estas tensiones entre PP y Cs no son nuevas. Desde el inicio del mandato la formación naranja no respalda en junta de gobierno los temas de Urbanismo, al considerar que no tiene toda la información. Del mismo modo Cs, que ostenta también el área de Medio Ambiente, se vio desautorizado hace tres meses por el alcalde en una polémica por el vertedero, a cuenta del retraso en el pago del canon al Ayuntamiento y la exigencia de Oca de que el Consorcio abone intereses de demora. Y la formación naranja también ha votado con la oposición en algunas mociones, rompiendo la unidad del tripartito.

El Ayuntamiento reactiva la apertura de la piscina

Lleva el plan de explotación a pleno y sacará a licitación la gestión cuando se levante el estado de alarma

En las comisiones informativas celebradas este lunes también se llevaron a dictamen las alegaciones de Esquerra Unida al proyecto de gestión de la piscina climatizada, terminada y sin inaugurar desde 2017. De esta forma el Ayuntamiento reactiva este proceso, que tuvo que ser aparcado el pasado septiembre por la incertidumbre generada por el covid. El edil de Deportes, Cristian Palomares (PP), explicó ayer que este es el penúltimo paso, que se llevará a pleno la próxima semana, y que se está trabajando en el pliego de condiciones para el concurso de licitación de la gestión de la instalación. El objetivo es que todo esté preparado para que en el momento que se levante el estado de alarma por la pandemia, previsto para mayo si no hay prórroga, el Consistorio inicie de inmediato el proceso de licitación. En cuanto a plazos, Palomares no quiso adelantar fechas, más aún con la situación actual de pandemia, aunque su apertura del complejo podría ser una realidad a lo largo de 2022.

Informe

En cuanto a las existencia que alerta EU de un informe técnico que aconseja no aprobar ahora el proyecto, al estar este basado en condicionantes previos a la pandemia, que podrían verse afectados por las consecuencias de la misma por reducción de aforos u otras razones, el edil señaló que es por ello que van a esperar a que se levante el estado de alarma y se recupere la normalidad para iniciar la licitación. La piscina ha costado cinco millones de euros aportados por la Generalitat y permanece acabada, llena de agua y sin inaugurar desde 2017. Y supone todos los meses el abono de 5.000 euros en mantenimiento. Además, tiene nueve pistas anexas que también permanecen cerradas: seis pistas de pádel, dos pistas de tenis y una pista polideportiva. Hay que recordar que en 2019 el primer concurso ya quedó desierto, aunque en este caso no por falta de ofertas -hubo cuatro- sino por deficiencias en ellas, siendo el Tribunal de Recursos Contractuales el que dictaminó que no había ninguna propuesta que cumpliera con los requisitos del pliego.

Por su parte desde Esquerra Unida siguen reclamando una gestión pública y directa para poder abrir cuanto antes la instalación.

Suscríbete para seguir leyendo