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Los médicos de familia aseguran que no se puede recuperar la atención presencial si no hay más personal

Critican que el aumento de las consultas en el mismo centro de salud que pretende Sanidad se vaya a acometer con 88 facultativos menos contratados por el covid y a los que no se renovará en junio

Pacientes esperan para acceder a un centro de salud en Alicante.

Pacientes esperan para acceder a un centro de salud en Alicante.

Hasta 15 días de espera para ser atendido por el médico de familia. La apertura desde este lunes de las agendas para que los pacientes puedan pedir cita presencial en el centro de salud no ha traído aparejada una reducción en los tiempos de espera que ya se acumulaban con las llamadas telefónicas. Algo que no se producirá, advierten tanto médicos a título personal como la Sociedad Valenciana de Medicina Familiar y Comunitaria (Sovamfyc), sin una dotación suficiente de personal en los centros de salud. Más personal para hacer frente al aumento de la demanda que se está registrando con el fin de la tercera ola y para poder suplir a los médicos que faltan, bien porque están enfermos, de vacaciones o librando una guardia.

«Cuando un médico no trabaja, generalmente se bloquea su agenda o sus citas se reparten en los cupos de los compañeros y eso es un motivo de retraso para el paciente y de sobrecarga de trabajo para los facultativos», advierte María Ángeles Medina, presidenta de Sovamfyc. En los centros de salud es habitual que cada día haya un profesional ausente, «por lo que sería necesario contar con una plantilla flotante de médicos para poder garantizar que están funcionando el cien por cien de las consultas».

Menos médicos

Además, a partir del próximo 1 de junio los centros de salud de la Comunidad Valenciana van a perder 88 médicos que fueron contratados como refuerzo por la pandemia y a los que la Conselleria de Sanidad no renovará sus contratos. Son menos de los previstos en las negociaciones iniciales con los sindicatos, pero en todo caso, se trata de un personal «indispensable», a juicio de un médico de familia de Alicante. «Estos refuerzos son los que están cubriendo en estos momentos las urgencias y los domicilios para que nosotros podamos centrarnos en la consulta. Si parte de estos profesionales se marchan, los que quedamos vamos a reventar entre unas cosas y otras», lamenta este profesional.

Y es que tras la tercera ola, la demanda está aumentando en los centros de salud, sobre todo por parte de pacientes que han ido retrasando analíticas y pruebas diagnósticas en los últimos meses y que ahora las reclaman a sus médicos. Más demanda que se traduce en más retraso. En un centro de salud de la ciudad de Alicante, por ejemplo, este martes las citas telefónicas tenían una demora de 15 días. «Sanidad quiere que en junio el 80% de las consultas sean presenciales y nosotros no podemos descitar a toda esta gente que tiene cita telefónica y tampoco podemos ver a diario a más de 35 pacientes. La carga de trabajo es enorme y los cambios se deberían haber hecho de forma más progresiva», lamenta un profesional de este centro de salud.

La Conselleria de Sanidad quiere dar un giro al funcionamiento de los centros de salud tras el parón impuesto por la pandemia de coronavirus. Al margen de ir recuperando las consultas presenciales hasta llegar al 80% a finales de mayo, el objetivo es mantener un volumen significativo de consultas telefónicas, ya que se ha visto durante la pandemia que son muy útiles para que el paciente pueda resolver determinados trámites. Los médicos señalan que, lejos de lo que pueda parecer, estas consultas telefónicas llevan más tiempo que una presencial, ya que no siempre se localiza a la primera al enfermo, cuesta más centrar la conversación por teléfono que de manera presencial y en muchas ocasiones llevan un trabajo de preparación previo mayor que cuando tienes al enfermo delante. El objetivo de la Conselleria de Sanidad es que este tipo de asistencia a través del teléfono se utilice más como seguimiento de pacientes que como una primera consulta.

Refuerzo de mostradores

Dentro del giro que Sanidad quiere dar a la asistencia en los centros de salud, los administrativos de los mostradores van a tener también una agenda propia para resolver trámites administrativos, como puede ser la petición de una ambulancia, la renovación de una receta o la solicitud de un informe de salud. Para que esta nueva agenda funcione de manera fluida, según la Sociedad Valenciana de Medicina Familiar, es indispensable que se refuercen estas plantillas de los mostradores, así como las centralitas telefónicas, que durante toda la pandemia han mostrado grandes limitaciones. Por último, a la luz de todos estos cambios, los médicos también piden tener más control sobre sus agendas. «El café para todos no sirve. No puede haber dos agendas médicas iguales y para eso debemos tener la flexibilidad de poder gestionarnos nuestra propia agenda», señala María Ángeles Medina. En estos momentos los coordinadores de los centros de salud son los únicos que pueden modificar estas agendas.

A la espera de los sistemas de triaje para pedir cita

La Conselleria de Sanidad está trabajando para cambiar la app por la que se pide cita, de manera que el paciente se encuentre con una serie de preguntas que le ayuden a centrar más el motivo de su consulta. También para quienes llamen por teléfono habrá un breve cuestionario. El objetivo es que los pacientes dispongan de citas presenciales y telefónicas tanto con el médico como con el enfermero del centro de salud y también la opción de pedir cita con el administrativo para resolver trámites de tipo burocrático.

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