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La mitad de los usuarios abandonan el tren de cercanías con la pandemia

Las líneas de corta distancia de Renfe de Alicante y Murcia perdieron el año pasado un 47% de pasajeros en relación a 2019, un desplome similar a la media nacional - La crisis sanitaria agrava la merma de viajeros que se arrastra desde 2013

Tren de cercanías y otro de media distancia en el apeadero de San Gabriel en Alicante

Prácticamente la mitad de los usuarios del tren de cercanías en la provincia han abandonado este medio de transporte como consecuencia de la pandemia de coronavirus. El Informe de Gestión de Renfe de 2020 revela que las líneas de corta distancia del entorno de Alicante y Murcia tuvieron el año pasado 1.819.600 viajeros en su conjunto, una cifra que dista mucho de los 3.461.800 que se registraron en 2019. El grueso de estos datos corresponde a la línea que une la capital con la comunidad vecina, y que discurre por Elche y Orihuela entre otras localidades de relevancia.

En términos relativos, el desplome de pasajeros alcanzó el 47,4%. La explicación fundamental a esta caída en el uso de los trenes de cercanías no es otra que la crisis sanitaria, ya que el fenómeno se reprodujo de manera generalizada en toda España. Así, la pérdida media de viajeros entre los 12 núcleos de cercanías de la red de ancho ibérico de Renfe fue del 42,56%. En València, la caída de pasajeros fue del 42,5%, y en Madrid del 45,9%. La cifra menos mala fue la de Santander, con un 29,8% menos de pasajeros aunque un número absoluto de usuarios bastante bajo. Tampoco San Sebastián, Bilbao y Asturias llegaron a superar la barrera del 40%.

La zona de Alicante-Murcia registró la carta mayor debacle de viajeros, por detrás de Málaga, Sevilla y Barcelona. En el entorno de la capital de la Costa del Sol el descenso alcanzó el 58,2%, mientras que las otras dos áreas se aproximaron más a lo ocurrido en la provincia, con un 49,4 y un 47,9%, respectivamente. El resultado al término del ejercicio, con todo, se atisbaba ya al acabar el verano de 2020 por parte de la propia compañía ferroviaria, tal y como publicó este periódico en el mes de septiembre. Entonces, fuentes de Renfe estimaron que la pérdida de viajeros en relación a 2019 podía rondar el 55%, aunque poco a poco las cifras iban remontando.

La recuperación de viajeros en los últimos meses de 2020 resultó ser finalmente exigua. Hay que tener en cuenta que la crisis sanitaria se recrudeció y que el empeoramiento de las cifras de contagios y fallecidos vino acompañado de nuevas restricciones. La situación, de esa forma, incidió nuevamente sobre el uso del tren: menos movilidad por motivos no laborales, un descenso de la actividad en general y recelo a utilizar el transporte público por miedo al contagio. Por todo ello, las cifras incluso pueden considerarse destacables en ese contexto negativo.

El problema, en todo caso, es que en lo que se refiere al núcleo de Alicante-Murcia la pandemia ha venido a ser un diluvio caído sobre un terreno ya mojado, porque los cercanías ya venían perdiendo viajeros de manera ininterrumpida desde 2013. El año anterior se alcanzó un máximo de 4.675.000 pasajeros entre las tres líneas (Alicante-Murcia, Murcia-Lorca-Águilas y Alicante-San Vicente del Raspeig), pero desde entonces el descenso ha sido un goteo continuo. De sobra conocidas son las limitaciones de este núcleo de cercanías, comenzando por su línea principal, en vía única y sin electrificar. A eso se une la antigüedad de los trenes, cercana ya a los 40 años, una cuestión que es en buena medida meramente estética pero que tiene efectos disuasorios, al dar una imagen de obsolescencia. Y tampoco contribuye a mejorar las cifras el hecho de que los servicios entre Alicante y Villena estrenados a finales de 2018 no hayan sido

LA CLAVE

EFECTO DE LA PANDEMIA

Menos movilidad, menos actividad y recelo al uso por miedo al contagio Las circunstancias han sido totalmente desfavorables para transporte público y el uso del tren ha caído de manera generalizada.


LAS CIFRAS

1,820 Millones de viajeros en los cercanías de Alicante y Murcia durante 2020

Los trenes perdieron el año pasado más del 47% de los usuarios de 2019.


42,5% - Descenso de pasajeros en el conjunto de núcleos de cercanías de España

Los cercanías de València registraron una merma similar a la media nacional.

Casi un 52% menos de pasajeros de media distancia

Ningún trayecto ha recuperado los servicios previos a la pandemia año y medio después

Si la pandemia de coronavirus ha hecho mella en el uso de los trenes de cercanías, en el caso de la media distancia el impacto ha sido aún mayor, según corroboran los pocos datos que hay al respecto en el Informe de Gestión de Renfe. El documento señala que las líneas sujetas a obligación de servicio público en la zona este de España -en los que se incluyen los que discurren por la provincia- fueron utilizados el año pasado por 1.672.300 personas, casi un 52% menos que en 2019. Hace unos meses, datos ofrecidos en respuesta parlamentaria por el Gobierno a Compromís ya apuntaban un porcentaje similar, con apenas 300.000 viajeros entre enero y noviembre de 2020 frente a los 634.000 de todo el año anterior. Las líneas de media distancia, como ya ha publicado este periódico en varias ocasiones en el último año y medio, sufren el agravante de que no se han repuesto todos los servicios existentes antes de la pandemia, lo que dificulta que pueda crecer la demanda, sin la cual, a su vez, se justifica el recorte. Entre Alicante y Villena hay siete trenes diarios por sentido, frente a los diez que había en febrero de 2020; entre Alcoy y València son tres, en lugar de los cuatro anteriores.

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