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CAMBIO CLIMÁTICO Fernando Maestre Investigador y experto en ecología

Fernando Maestre: «Es inviable frenar el aumento de la temperatura, ni aunque hoy mismo dejásemos de emitir gases»

Maestre considera que es un evento importante, pero se muestra escéptico con los resultados, ya que «en la práctica pocas cosas cambian».

Fernando Maestre, en unas jornadas sobre cambio climático.

Desde el 31 de octubre se está celebrando en Glasgow la Cumbre del Clima 2021 con el principal objetivo de limitar el calentamiento global a 1,5 grados.

Se está hablando estos días en la Cumbre del Clima que es la última oportunidad para salvar el planeta. ¿Qué opina?

Esta cumbre es muy importante porque se nos acaba el tiempo si queremos limitar el calentamiento global a los 1,5 grados, o un máximo de 2, como venía recogido en el Acuerdo de París para luchar contra el cambio climático y que establece unas obligaciones y unos límites claros para evitar consecuencias catastróficas.

¿Cuáles son ahora mismo los principales retos?

El principal reto, y es algo muy difícil, es el de descarbonizar nuestra economía, es decir, el de reducir la emisión de gases de efecto invernadero. En este sentido, estamos viendo que pese a todos los avances, por ejemplo, en la implantación de energías renovables o en la descarbonización del transporte, a nivel global no estamos reduciendo la emisión de CO2. Por tanto, ese es el reto, mantener nuestro sistema socio-económico disminuyendo las emisiones.

¿Qué podemos hacer a nivel individual? ¿Y las administraciones más pequeñas como ayuntamientos, diputaciones o autonomías?

A nivel individual se pueden hacer muchas cosas para disminuir nuestra huella de carbono y contribuir a la lucha contra el cambio climático. Por ejemplo, utilizar menos el vehículo particular y más el transporte público o, si es posible, ir andando o en bicicleta, consumir productos de proximidad, menos carne y más verdura, más a granel, en vez de productos envasados, o reciclando. Y las administraciones pueden hacer muchas cosas también, como promover y dar incentivos para favorecer la implantación de las energías renovables, limitando el acceso al tráfico rodado a las ciudades, con recursos para mejorar el transporte público, plantando más árboles dentro de las ciudades o promoviendo carriles bici seguros.

También se habla de aumentar la inversión en el clima, de destinar más a países en vías de desarrollo.

Este es un tema muy importante. Somos los países desarrollados los principales responsables de este cambio climático, por consiguiente tenemos la responsabilidad de ayudar a los países en vías de desarrollo desde el punto de vista financiero y de transferencia de tecnología, porque además se da la paradoja de que son los que menos han contribuido al cambio climático y los que más van a sufrir las consecuencias, pensemos en países del África subsahariana, del norte de África o de América Latina, en los que se prevén aumentos importantes de la sequía, por ejemplo.

Organizaciones de todo tipo están pidiendo a los gobiernos que cumplan los compromisos. ¿Cree que esta cumbre marcará un antes y un después?

Yo soy un poco escéptico, porque si nos atenemos a las cumbres anteriores, se habla mucho, hay muchas buenas intenciones y buenos gestos, pero en la práctica pocas cosas cambian, en el sentido de que año tras año las emisiones de gases de efecto invernadero no paran de crecer.

Reino Unido ha anunciado que obligará a grandes empresas a diseñar planes para descarbonizarse. ¿Cómo lo ve? ¿Se está trabajando lo suficiente en España en esta línea?

Sí, la descarbonización de nuestra economía no se puede entender sin la descarbonización de nuestras empresas, sobre todo de sectores clave como la generación de energía o la producción del acero y del cemento. Por tanto, todo lo que ayude u obligue a las empresas a descarbonizarse es algo muy positivo y un paso en la buena dirección. En España se está avanzando, pero no con la velocidad necesaria y los pasos que están dando son positivos pero, hasta ahora, algo tibios.

Un informe de la ONU destaca los ejes verdes de Barcelona como ejemplo a seguir. ¿Cómo deben ser las ciudades?

Los ejes verde de Barcelona es una iniciativa muy importante que todas las ciudades deberían replicar. En el siglo XX las ciudades se han diseñado pensando en los automóviles más que en las personas y esto es algo que tenemos que revertir. Hay que quitar espacio al coche y dárselo a las personas y hacer nuestras ciudades más verdes.

¿Es posible frenar el aumento de temperatura? Hablan de conseguir que no sea superior a 1’5 grados...

Lamentablemente no. Llevamos emitiendo gases de efecto invernadero de manera continua desde la revolución industrial. Aunque dejásemos de emitir a día de hoy, y ya hemos visto que es inviable, la temperatura continuaría aumentando. No podemos parar el cambio climático, pero sí minimizar su magnitud.

Muchos países se están comprometiendo a alcanzar emisiones netas cero. ¿Qué son las emisiones netas cero?

Cuando hablamos de emisiones netas cero hablamos de que no se están emitiendo gases de efecto invernadero en la atmósfera. Eso tiene dos componentes: la descarbonización y compensar las emisiones que no podemos parar con, por ejemplo, plantación de árboles.

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