La crisis económica, el aumento de la inflación y la escasa cuantía, en general, de las pensiones, ha hecho que en Alicante, al igual que en muchas provincias española aumente una práctica favorecida, también, por el aumento de la longevidad: la venta de la vivienda bajo la fórmula de la "nuda propiedad". Es decir, la posibilidad de que un propietario pueda vender su casa, cobrar la cantidad en un solo pago o de forma prorrateada y seguir viviendo hasta que se muera, cuando la casa pasará al comprador (nudo propietario) Con una población cada vez más envejecida, se están multiplicando las ofertas a personas mayores que les permiten tener ingresos extras a cambio de vender la propiedad de la vivienda con la opción de seguir viviendo en ella.

Por ejemplo, en el caso de una vivienda valorada en 282.000 euros en la provincia de Alicante con un único usufructuario, una persona de 65 años podría vender la "nuda propiedad" por una cantidad entre 126.500 y 217.000 euros, mientras que una persona de 95 años recibiría entre 220.400 y 269.600 euros. La cantidades varían en función de la edad en la que el propietario decide vender, y si la vivienda está ocupada por dos usuarios, según un informe de Tecnitasa, principal tasadora de España.

 El valor de la “nuda propiedad” depende de la temporalidad del usufructo, de la edad , del número de los usufructuarios, y de si la cantidad final se pretende recibir en su totalidad o si se distribuye en pagos mensuales Se puede percibir entre el 35% y el 95% del importe de tasación de la vivienda dependiendo del rango de edad. Frente a la actual crisis, con subida de tipos de interés, para personas jóvenes con hipoteca, un usufructo temporal de su vivienda podría ser una solución interesante, según el estudio.

Tanto la venta de la "nuda propiedad" como la hipoteca inversa, u otras posibilidades como el alquiler vitalicio (similar al usufructo a efectos prácticos aunque diferente en cuanto a sus efectos legales), son opciones que pueden ser complejas, pero que empiezan a ser demandados cada vez más por personas en edad de jubilación, o incluso por cualquier propietario más joven, que en época de crisis optan por mantener el usufructo temporal y vender la propiedad, a la espera de futuras épocas más boyantes.

Cada vez se demandan más estos productos y existe mayor oferta por parte de entidades financieras que permiten obtener unos ingresos extras a cambio de poder vender la propiedad de la vivienda, pero con la opción de poder seguir viviendo en ella.

El informe calcula el importe que recibiría un propietario en caso de querer vender la nuda propiedad con carácter vitalicio de acuerdo a rangos de edad de 65 a 95 años. Estos datos se han estimado sobre tres supuestos de valor de viviendas.

Las diferencias en el importe final a percibir son más amplias dependiendo de la edad del contratante. Obviamente, a mayor edad, mayor importe se percibe, pero con la variable de, supuestamente, menor tiempo de disfrute del bien. Igualmente el importe disminuye si el número de usufructuarios se amplía y si el usufructo es temporal o vitalicio, hasta el fallecimiento del usufructuario.

Fernando García Marcos, director técnico de Tecnitasa subraya que “todo el mundo sabe lo que es la propiedad de un inmueble, pero la plena se puede dividir en diferentes derechos como el usufructo, que da derecho al uso del inmueble. Tanto a la hora de contratar una hipoteca inversa como a la de vender la nuda propiedad se puede optar por el pago de la totalidad en una única cantidad o en forma de renta mensual”.

Como elementos diferenciales más destacados, en el supuesto de la vivienda del rango de mayor valor con un único usufructuario, una persona con una edad entre 65 y 69 años podría vender por entre un 65% y un 75% aproximadamente de su valor. Sin embargo, con una edad cercana a los 95 años el importe a percibir estaría en torno al 95% del valor de tasación.

José María Basañez, presidente de la compañía, apunta que “no es sencillo hacer una estimación de por cuanto podría venderse una nuda propiedad y depende de múltiples factores. Si se quiere conocer el valor exacto, es necesario ponerse en manos de un experto en tasación de inmuebles y derechos incorporados a los mismos”.

Basañez añade que “lo más normal es que este tipo de productos financieros esté dirigido a ciudadanos en su etapa de jubilación, pero podría plantearse para cualquiera que esté pasando una etapa complicada por la crisis y busque un usufructo temporal de su vivienda como una solución para un periodo concreto”.

Las opciones son muy amplias en cuanto a valoración, pero cada vez más, tanto en hipoteca inversa como en venta de nuda propiedad, se está buscando por parte de propietarios vender su inmueble y recibir el pago en su totalidad o en forma de renta mensual, pero con la particularidad de que sólo se pierde por completo la propiedad de la vivienda en el futuro.

La situación de los pensionistas se ha complicado aún más al dispararse la inflación. Este año, además, se van a quedar sin la tradicional "paguilla" de enero en 2023. El aumento del importe de las pensiones recogido en los Presupuestos Generales del Estado será el "culpable" de que los pensionistas dejen de cobrar esta "paga extra" que recibían con el objetivo de paliar la pérdida de poder adquisitivo por la diferencia entre la subida del IPC y la previsión del Gobierno.

Un grupo de personas mayores charlando en la Rambla de Méndez Núñez de Alicante Pilar Cortés

Los cambios legislativos que se han introducido en el sistema de pensiones garantizan el poder adquisitivo de los pensionistas al vincularlas al Índice de Precios al Consumo (IPC), por lo que en 2023 los pensionistas ya no cobrarán la paguilla de enero. Tanto las pensiones contributivas como las no contributivas se actualizarán según el valor medio de los incrementos porcentuales interanuales del IPC entre diciembre de 2021 y noviembre de 2022.

El número de alicantinos que cobra algún tipo de pensión contributiva alcanza ya los 298.220, lo que supone 3.638 más que hace 12 meses. Durante el último año la provincia ha sumado diez pensionistas más cada día. Se trata de un incremento del 1,2% , muy superior al registrado en el conjunto de España, que fue del 0,7%, según el último balance de la Seguridad Social. se trata de un ritmo de crecimiento que se ha mantenido más o menos estable durante la última década, con la excepción de 2020, cuando se redujo a menos de la mitad por las consecuencias del covid. desde 2012 la provincia ha sumado 34.449 beneficiarios más.

La pensión media de jubilación alcanza los 1.257,9 euros mensuales, casi un 5,4% más que en el mismo mes del año pasado. En el Régimen General, la pensión media de jubilación ascendió a 1.405,9 euros mensuales, frente a los 837,3 euros al mes del Régimen de Autónomos. La cuantía media de las nuevas altas de jubilación ascendió en septiembre (último dato disponible) a 1.435,7 euros al mes.

En octubre, la pensión media de viudedad se situó en 780,6 euros al mes, con un crecimiento interanual del 5,2%, mientras que la pensión media del sistema, que comprende las distintas clases de pensión (jubilación, incapacidad permanente, viudedad, orfandad y a favor de familiares), aumentó un 5,4%, hasta situarse a 1 de octubre en 1.093,13 euros mensuales. La Seguridad Social destinó en octubre la cifra récord de 10.887 millones de euros al pago de pensiones contributivas, un 6,2% más que en el mismo mes de 2021. El aumento del gasto es del 4,5% interanual.

La pensión principal percibida es la de jubilación para 6,2 millones de personas; la de viudedad para 1,6 millones; la de incapacidad permanente para 943.539 pensionistas; la de orfandad para 323.925 personas, y la de favor de familiares para 43.766 pensionistas. Del total de pensionistas (9.022.989 a 1 de octubre), 4,6 millones son hombres y 4,4 millones, mujeres. La pensión principal percibida es la de jubilación para 6,2 millones de personas; la de viudedad para 1,6 millones de personas; la de incapacidad permanente para 943.539 pensionistas; la de orfandad para 323.925 personas, y la de favor de familiares para 43.766 pensionistas, según los datos del Ministerio.

Y al fondo el alquiler

Por otro lado, los ingresos familiares necesarios para alquilar una vivienda se incrementaron en el tercer trimestre de este año en España hasta el 29,4%, frente al 26,4% de un año antes, según un informe de Idealista en el que se destaca que el esfuerzo de los hogares para arrendar una vivienda creció en todas las provincias españolas en este periodo. En concreto, Barcelona es la provincia donde más ha aumentado la necesidad de ingresos familiares para alquilar un piso, al pasar de una tasa del 43% en el tercer trimestre de 2021 al 52,2% de este año. En Alicante, el incremento ha pasado del 24% al 30%.

Le siguen las subidas de Girona (del 33,3% al 40,8%), Cantabria (del 29% al 36%), Madrid (del 35% al 41,1%), Guipúzcoa (del 43,2% al 48,8%), Segovia y Baleares (ambas pasando del 26% al 31,6%).

El aumento de la esperanza de vida favorece operaciones de "nuda propiedad" Jose Navarro

En el lado opuesto, las menores subidas del esfuerzo para alquilar una vivienda se dieron en Ourense (del 21,5% al 22,4%), Jaén (del 19,8% al 21,2%) y Cáceres (del 21,3% al 22,9%). Por capitales, Barcelona es, con bastante diferencia, la capital en la que más ha crecido el esfuerzo necesario para alquiler una vivienda, ya que ha pasado del 36,1% de los ingresos familiares a un 58,4% en el último año.

Le sigue el incremento de Madrid (pasa del 33,7% al 42,1%) y después Valencia (del 27,2% al 34,8%), Málaga (del 26,5% al 33,2%), San Sebastián (del 33,9% al 40,4%), Alicante (del 24% al 30,1%) y Palma (del 24,4% al 29,8%).

Sólo tres capitales han recortado su esfuerzo para el alquiler de una vivienda en el último año: Melilla (pasando del 34,3% al 32,1%), Badajoz (del 23,9% al 23,5%) y Córdoba (del 28,2% al 28,1%).

Según idealista, ocho capitales exigen un esfuerzo superior a un tercio de los ingresos para pagar el alquiler. Barcelona, con el 58,4%, es la que más recursos familiares absorbe, seguida por Madrid (42,1%), Ceuta (41,9%), San Sebastián (40,4%), Bilbao (39%), Las Palmas de Gran Canaria (36%), Valencia (34,8%) y Vitoria (33,8%).

Por contra, las tasas de esfuerzo más bajas se encuentra en Cáceres (22,1%), Pontevedra (22,3%), Ourense (22,3%), Lugo (22,6%), Ciudad Real (23%) y Albacete (23,4%).