Las cabañuelas auguran un otoño lluvioso y un año que estará caracterizado por precipitaciones abundantes, granizo y tormentas, dejando paso a un verano poco caluroso en la provincia de Alicante.

Así se desprende del tradicional estudio que realiza cada año hidrológico el cabañuelo Pepe Buitrago basándose en la información que le brindan los animales, las plantas y el cielo, tras concluir San Agustín el pasado día 28 de agosto, que pone cierre a las cabañuelas. Y es que, recuerda, "está escrito en el cielo todo lo que pasará en el suelo".

El mes de septiembre comenzó lluvioso, con el cielo cubierto y chubascos acompañados de viento y este lunes se espera la misma previsión.

Tras el inicio lluvioso del mes, Septiembre dará paso a un otoño que estará marcado por "fenómenos adversos, será distinto al de años anteriores, con lluvias torrenciales y tormentas de granizo abundante". Comenzará con viento y en su segunda semana con tormentas para continuar con lluvias generosas.

Noviembre, dice este experto, será un mes "desapacible", ya que habrá de todo, "lluvia, viento e incluso llegarán las primeras nevadas a finales de mes".

El invierno será una estación "lluviosa, puntualmente podrían haber tormentas y precipitaciones de carácter torrencial". Diciembre entrará con frío, lluvias con tormentas a mediados y finalizará con temperaturas muy bajas y heladas en las zonas del interior.

En enero se prevé que "aparezcan las nevadas de verdad por zonas incluso bajas" y febrero estará caracterizado por "viento muy fuerte de norte y frío severo, algunas lloviznas de poca importancia a principio pasando a ser más generosas en la segunda quincena". "Si truene en diciembre buen año el que viene", dice el refrán según el cabañuelo.

La primavera, expone, será lluviosa también, con precipitaciones "más prolongadas en el tiempo y puntualmente fuertes, con granizadas y mucho aparato eléctrico, siendo el granizo de un tamaño poco común".

El verano de 2022 será poco caluroso, prevé Buitrago, que vaticina que "no hayan más de dos olas de calor", finaliza.

¿Qué son las cabañuelas?

Llegados a este punto, y una vez conocidas las previsiones del experto, son muchos los legos en la materia que se están preguntando qué son exactamente las cabañuelas. Pues bien, se trata de un método tradicional de predicción del tiempo que desde muy antiguo vienen utilizando los agricultores de determinadas zonas. Se basa en la observación del clima durante los primeros 24 días de agosto y, a partir de ahí, extrapolar las condiciones climatológicas de los próximos doce meses.

La RAE define las cabañuelas como el "cálculo popular basado en la observación de los cambios atmosféricos en los 12,18 o 24 primeros días de enero o de agosto, para pronosticar el tiempo durante cada uno de los meses del mismo año o del siguiente. A día de hoy, con la existencia de los satélites meteorológicos, esta ancestral forma de vaticinar el clima se ha quedado relegada a ámbitos más rurales y tradicionales. Sin embargo, para las gentes del campo, mirar al cielo y ver escrito en él lo que les deparará el tiempo en los próximos meses sigue siendo tan fiable como el discurso del mejor meteorólogo.