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Las obras de reastaltado de la CV-905 entre Torrevieja y Rojales por tramos se prolongarán 11 de meses

La Generalitat destina 1,1 millones a la primera renovación del pavimiento en dos décadas que está provocando retenciones/ La actuación contempla actuar en los cuatro carriles a lo largo de siete kilómetros

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El primer reasfaltado de la CV-905 en veinte años provoca retenciones en Torrevieja TONY SEVILLA

El reasfaltado de la CV-905, la principal vía de acceso y salida a Torrevieja, está provocando retenciones de tráfico diarias. Como avanzó INFORMACIÓN, la Generalitat adjudicó a Pavasal por 1.164.000 euros (IVA incluido) este asfaltado de casi siete kilómetros de los cuatro carriles. Se trata de la primera actuación de mantenimiento de envergadura desde que se duplicó su capacidad con una doble calzada en 1997.

El plazo de ejecución es de 12 meses, por lo que los trabajos -por tramos- se podrían prolongar hasta finales del año que viene, aunque la empresa avanza a buen ritmo y podría acortarlo.El objetivo es renovar a lo largo de casi 7.000 metros liniales el pavimento de esta carretera entre Rojales y Torrevieja. Un firme que soporta un tráfico medio diario en algunos puntos de más de 30.000 vehículos. La actuación abarca desde la glorieta de Ciudad Quesada en Rojales hasta las inmediaciones de San Luis y la entrada al casco urbano de Torrevieja. Es decir, el tramo más cercano al casco urbano de Torrevieja no va a estrenar firme.

La CV-905 formaba parte de la extinta carretera comarcal C-3321 que fue desdoblada para construir el subtramo Crevillente-Torrevieja de la AP-7. La actual carretera, con 12 kilómetros, nace en la salida 745 de la AP-7. Desde allí se dirige hacia el sur hacia Torrevieja jalonada por docenas de urbanizaciones residenciales a las que da acceso a través de rotondas, además con pasos de peatones y paradas de autobús. Da acceso además a Los Montesinos y la N-332 y Guardamar a través de la carretera del Campico. En el periodo estival, y al margen de la actual obra, sufre bastantes retenciones, según recoge el propio proyecto de ejecución. Del carácter urbano del vial da cuenta que la Generalitat decidió a finales de 2018 rebajar el límite de velocidad de 80 a 50 kilómetros por hora en el tramo más próximo a Torrevieja para mejorar la seguridad y reducir la contaminación acústica. Es conocida por los conductores por la gran cantidad de rotondas que hay que superar para evitar los cruces con las urbanizaciones: ocho entre Torrevieja y Rojales.

Aunque la variante de la N-332 soporta más tráfico -hasta 40.000 vehículos diarios- la CV-905, es la principal vía de acceso a la ciudad del turismo nacional desde la meseta: es el camino directo entre Torrevieja y la Comunidad de Madrid sin dejar la doble calzada en ningún momento.

La carretera cuenta con un ancho medio de 20 metros con una mediana ajardinada de aproximadamente 2,40 y dos calzadas con carriles de 3,25, arcén interior de 0,80 y exterior de 1,20, además de un carril bici. La Generalitat adoptó medidas para evitar el impacto ambiental en el tramo que atraviesa el ámbito de las lagunas con barreras vegetales de tarays y otras especies autóctonas.

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