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El Consell trata de frenar los ERTE en el turismo asegurando que no habrá más restricciones

El propio Puig ha trasladado a Sanidad y al sector que, salvo catástrofe, los cierres perimetrales están descartados - La ocupación se hunde y el Imserso admite que no habrá turistas hasta enero

Turistas abandonan un hotel de Benidorm este mes de noviembre. | DAVID REVENGA

El presidente de la Generalitat, Ximo Puig, ha trasladado al sector turístico de la Costa Blanca, a través de sus interlocutores Francesc Colomer y Herick Campos, que, salvo descalabro por el covid, el Consell ha optado por que ciudadanos y turistas convivan con el virus y no haya nuevas medidas de control estricto como sucedió en la primera mitad de este año. Es decir, ni cierres perimetrales, ni limitaciones a la hostelería. El mismo mensaje lo han recibido los propios expertos de la Conselleria de Sanidad, que aconsejan a Presidencia sobre las medidas de control a tomar. Puig trata de paliar así el efecto demoledor que tuvo la comunicación de la incidencia del covid en Benidorm en vísperas del puente de Todos los Santos, que hundió la ocupación un 20%, porcentaje que no se ha recuperado. Las reservas se han caído de golpe, solo hay ocupación asegurada hasta el 20 de noviembre, y después seguirá un mes prácticamente en blanco, lo que ha hecho que hoteles y hosteleros hayan vuelto a enviar a muchos trabajadores a los ERTE temporales. A la falta del Imserso se suma, además, que también han desparecido los grupos de jubilados que viajaban con el «programa paralelo» montado por los turoperadores.

La noticias sobre el aumento de la incidencia del covid en la Comunidad Valenciana, irreal en algunos municipios turísticos como Benidorm al no contemplarse el total de la población, como admitieron hace dos semanas los propios expertos de Sanidad, ha parado en seco las reservas, tanto nacionales como británicas e, incluso, cancelado buena parte de las que ya había. El invierno, según apuntan fuentes del sector, va a ser duro. Algunos hoteles, además, no han vuelto a abrir sus puertas desde marzo de 2020 y otros se han incorporado al grupo de establecimientos que cierran por temporada debido a que el covid y la mala gestión de la información han acabado con lo que había logrado el sector tras años de trabajo, la desestacionalización o, lo que es lo mismo, contar con turistas todo el año.

A esta coyuntura se suma el que este jueves el propio Imserso -válvula de escape para 65 hoteles de la Comunidad Valenciana en invierno- admitió de forma oficial que los primeros turistas no llegarán hasta enero, algo ya anunciado hace semanas por los hoteleros. El programa de viajes no llegará a las agencias hasta el próximo día 14 de diciembre. Antes, los más de 3,5 millones de personas que han solicitado participar en estos viajes recibirán por correo postal, en sus domicilios, la carta de acreditación, en la que se indicará la fecha y el destino que pueden reservar.

Tras la adjudicación definitiva firmada el pasado 2 de noviembre, el Programa de Turismo Social se encuentra en la fase de trámites preceptivos para la formalización de los contratos, siempre y cuando no se interpongan recursos ante el Tribunal Administrativo Central de Recursos Contractuales, algo que se conocerá el 25 de noviembre.

De esta forma, los viajes han entrado ya en su fase de acreditación, oferta y comercialización dirigida a las personas beneficiarias, pero con la incógnita de saber si el turoperador Turismo Social, el gran perjudicado, decide presentar recurso. El Imserso ha iniciado esta semana el proceso de coordinación con los previsibles adjudicatarios de un contrato que, prorrogable hasta la temporada 2023-2024, cumple los requisitos de calidad, introduciendo medidas de seguridad respecto al covid y manteniendo unos precios que garantizan la oportunidad de viajar a los solicitantes.

Por otro lado, Tanto Aena como la patronal de las líneas aéreas que operan en el aeropuerto de Alicante-Elche mantienen que, pese a la gran recuperación del mes pasado, será difícil que el tráfico aéreo recupere completamente la normalidad en hasta 2024, aunque no descartan que pueda haber una recuperación más rápida a tenor de los últimos datos, siempre vinculados a la evolución de la pandemia. El aeropuerto de Alicante-Elche/Miguel Hernández tiene programados hasta el próximo 26 de marzo un total de 27.800 vuelos y la previsión de atender a cinco millones de pasajeros. El aeropuerto ha logrado mantener, prácticamente, la programación de la temporada baja del mejor año de la historia, el 2019, y espectacular en relación al invierno pasado, cuando la terminal tuvo jornadas sin apenas vuelos y estos fueron de repatriación de los turistas o enlaces de emergencia.

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