La huelga dura ya seis meses y afecta a los autobuses interurbanos que conectan Alicante con los municipios de El Campello, Sant Joan, Mutxamel y San Vicente del Raspeig y en especial a sus líneas nocturnas, las principales afectadas por la huelga. También a los diurnas, tanto en las líneas 21, 23 y 24 como en otras interurbanas y en la C-6 que conecta Alicante y el Aeropuerto. La situación está enquistada: los trabajadores exigen una mejora en sus horarios y otras condiciones laborales, pero no llegan a un acuerdo con la empresa ni con Conselleria, que es quien administra el consorcio al ser varios los ayuntamientos implicados.

Los tres ayuntamientos con cabecera en las rutas de los autobuses —San Vicente, El Campello y Mutxamel—, entienden las reivindicaciones pero exigen una solución a un problema que les afecta directamente, al perjudicar a los ciudadanos de sus municipios. Los trabajadores plantean la huelga general antes de las elecciones autonómicas y municipales, una situación que los gobiernos locales quieren evitar a toda costa.

Reacción de los ayuntamientos

Juan Antonio Perona, concejal de Transportes del Ayuntamiento de San Vicente, adelanta que tratará de acercar posturas: "La línea 24 nos afecta de manera muy directa aunque no es competencia del Ayuntamiento. Nosotros no tenemos ningún convenio con la empresa. Nuestra posición es la de ponernos en marcha y establecer una ronda de contactos para pedir una solución. Tenemos una población estudiantil flotante muy alta y la mejor manera de desplazarse es el autobús". Perona califica el problema como "bastante importante" ya que les afecta de manera directa: "Vamos a ver qué fórmulas hay para que esa huelga general no llegue a producirse".

"Vamos a ver qué fórmulas hay para que esa huelga general no llegue a producirse"

Juan Antonio Perona - Concejal de San Vicente del Raspeig

En la misma línea se pronuncia Rafael Galvañ, concejal de Transportes de El Campello: "Apelamos a ambas partes a llegar aún entendimiento a través del diálogo y la adopción de acuerdos. Una huelga nunca beneficia a nadie, y por el contrario perjudica, mucho, a los usuarios que utilizan esas líneas de autobús que enlazan El Campello con la capital, muchísimos de ellos por motivos laborales".

"Una huelga nunca beneficia a nadie, y por el contrario perjudica, mucho, a los usuarios"

Rafael Galvañ - Concejal de El Campello

Rafael Pastor, su homónimo en Mutxamel, va más allá, e insta a la Conselleria de Territorio y Movilidad a que medie en las negociaciones: "Reivindicamos que se sienten a negociar empresa, trabajadores y Conselleria porque es la competente en el transporte interurbano. Estamos de acuerdo con las reclamaciones de los trabajadores, pero somos los más perjudicados al no tener tranvía". Pastor añade que la Conselleria no puede "quedarse de lado diciendo que es una cuestión de la empresa y los trabajadores, tiene que mediar.

"Reivindicamos que se sienten a negociar empresa, trabajadores y Conselleria porque es la competente"

Rafael Pastor - Concejal de Mutxamel

¿Qué piden los conductores?

Los trabajadores mantienen que sus condiciones laborales ponen en riesgo la salud de los pasajeros: "Tenemos una jornada de nueve horas, unos horarios imposibles de cumplir y en esas horas no hay tiempo de descanso ni aseos en las cabeceras", señala Iván Sessé, portavoz de CGT, el sindicato mayoritario.

Sessé añade que los trabajadores, que han sufrido dos ERTE en los últimos diez años, han "arrimado el hombro" en la crisis: "Hemos tenido subidas salariales ínfimas, del 0,5% en 2019 y del 1% en 2021, pero lo más grave son las condiciones laborales. El índice de bajas laborales es del 20%, algo que no ha ocurrido en la historia". El portavoz sindical valora que esta situación perjudica directamente a los usuarios: "El servicio es de pésima calidad para el usuario, el número de unidades y los horarios son los de hace diez años pese a que ha aumentado la población. La empresa dice que si Conselleria no modifica el contrato al alza no puede ofrecer más".

Puesto en contacto este medio con la empresa concesionaria, no ha querido pronunciarse.

En la plantilla de los autobuses interurbanos hay 149 personas, de los que 122 son conductores, que manejan los coches que conectan Alicante y los municipios de la comarca pero también la 26, 30, 35, 38 y la C-6 que une Alicante y el Aeropuerto: "Para que se pudieran cumplir las frecuencias en las líneas 21, 23 y 24 pensamos que harían falta unos cuatro coches más por línea, lo que supone unos tres conductores más. Al final, lo que ocurre es que la gente en las paradas ve pasar a dos o tres autobuses y no puede subir porque van llenos", apunta Sessé.

El portavoz sindical añade que desde Conselleria se fomenta la gratuidad del servicio público pero es prioritario que este sea de calidad: "Somos partidarios de que la movilidad sea gratis, pero primero debe de haber un servicio de calidad y, sobre todo, unas condiciones laborales dignas".

Fuentes de la Conselleria consideran que se trata de un conflicto laboral entre una empresa y sus trabajadores, quienes "tienen evidentemente su derecho constitucional a hacer huelga", pero desde la Conselleria apuntan que hay "poco margen de maniobra" porque no se puede interferir en ese derecho. Sí señalan que mantienen "conversaciones" al tratarse de un servicio que se presta a través de concesión con la Conselleria y esperan "que se resuelva pronto para que los usuarios se vean afectados lo mínimo posible".