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El trabajo del verano: la demanda de socorristas crece en la provincia

Las ofertas de trabajo se suceden aún en agosto en un sector en el que aumentan las empresas especializadas y las de formación | Jóvenes de entre 18 y 25 años, el perfil mayoritario de profesionales

Un socorrista en la piscina de un hotel de Alicante. Juani Ruz

“Busco un socorrista con disponibilidad inmediata para la zona Alicante. Preferiblemente con experiencia. Persona seria y responsable. Imprescindible tener titulo oficial”. Los anuncios que buscan profesionales para piscinas se repiten en la red y, en pleno agosto, aún se pueden ver ofertas de puestos para cubrir vacantes en la provincia. El trabajo de salvamento en piscinas públicas, de urbanizaciones, hoteles, campings o apartamentos es uno de los más solicitados en verano y este año ha crecido la demanda, junto con las empresas especializadas en ofrecer este tipo de servicio.

Trabajar de socorrista es casi una costumbre veraniega entre muchos jóvenes en algunos municipios de la provincia. Sobre todo, en las zonas turísticas donde los grandes edificios se llenan de visitantes que acuden a sus segundas residencias o a pisos en alquiler para pasar el verano. La provincia cuenta con unas 7.000 urbanizaciones con piscina, según las fuentes consultadas, la mayoría de ellas en Torrevieja, Santa Pola, Elche, Alicante, Benidorm o Dénia.

Precisamente, en ciudades como la capital turística benidormense, además de este tipo de alojamientos, la numerosa planta hotelera o la existencia de parques acuáticos o de ocio hace que la demanda de personal cualificado de salvamento sea alta. Así lo corroboran las empresas del sector que cada año, cuando se inicia la temporada de baño, ven como las peticiones de profesionales aumentan. Un mercado que ha hecho que cada vez existan más empresas que ofrecen personal especializado en salvamento. Y, como consecuencia, más ofertas de formación.

Pero, ¿qué perfil de trabajador es el más habitual? Normalmente son jóvenes de 18 a 25 años que buscan un empleo para el verano que les sirva para ingresar dinero con el que poder seguir estudiando en invierno, por ejemplo en la universidad. Aunque también hay quien con 16 años ve en dedicarse al salvamento la posibilidad de tener el primer trabajo y disponer de unos ingresos para su día a día. "El perfil de la mayoría que se saca el título es de 18 a 25 años. Incluso con 16 recién cumplidos se apuntan", explicó a este diario Francisco Juan Martínez, director del CdT Domingo Devesa de Benidorm. En este centro se ofrecen cursos cada año de socorrismo y específicos para parques acuáticos.

Una socorrista vigila en una piscina de un camping de Santa Pola. Tony Sevilla

"También tenemos para salvamento en las playas. Se les da la formación necesaria y la cualificación que necesitan", añadió. Cada año la demanda es mayor: "Hacemos todos los años este tipo de cursos y este año hemos notado mucha más demanda debido a que ya se ha vuelto a la normalidad" tras la pandemia, aseguró. El CdT además tiene en cuenta ese perfil de gente joven: "Hacemos tres cursos con distintos turnos, incluso con intensivos el fin de semana, para facilitarles la asistencia". Además se dan cursos de reciclaje para actualizar a los socorristas.

No solo las administraciones ofrecen este tipo de cursos. Son innumerables las empresas que se pueden encontrar en la red que ofrecen la formación específica y también se oferta desde, por ejemplo, la Federación de Socorrismo de la Comunidad Valenciana. Algunas fuentes indicaron que tener el título oficial es un requisito indispensable a la hora de contratar a un profesional de este tipo ya que "no hay que jugársela" cuando se trata de seguridad, sobre todo, en una piscina.

La formación suele darse antes de iniciarse la temporada estival, aunque existen cursos que también están en marcha en pleno verano. Y, aunque se piense que al llegar junio prácticamente las ofertas de puestos de socorrista están cubiertas, nada más lejos de la realidad. Hacer una búsqueda rápida en la red es encontrar empresas o particulares que buscan personas para el salvamento en piscinas en pleno agosto a pesar de que es una fecha en la que el uso de estas instalaciones está a pleno rendimiento. "A veces ocurre que a mitad verano, algunos se lo dejan", indicó a este diario Fredy Ramos, gerente de una empresa de socorrismo, Socorristas Alicante. "La gente joven que empieza el verano algunas veces decide no acabarlo. Siempre tenemos cambios que hay que sustituir", añadió.

El responsable de la mercantil, que cubre ahora mismo el salvamento de 12 piscinas de urbanizaciones, hoteles y campings desde Torrevieja a Benidorm con una plantilla de unos 15 profesionales, indicó que el 80% de sus trabajadores son gente joven aunque "tengo empleados más mayores que tenían el título" y han vuelto al oficio. Así explicó que él accede a los profesionales a través de las empresas de formación.

Socorristas en la piscina municipal de Alcoy Juani Ruz

"Estoy teniendo más trabajo que el año pasado", entre otras razones, según apuntó, porque "también hay un cierto descontento con algunas empresas" y la demanda se reparte. Ramos realizó una radiografía del sector: "En la zona de Alicante las empresas están ofreciendo precios a la baja, lo que repercute al final en que el trabajo de los socorristas en piscina sea más precario". Así, un empleado de este tipo puede cobrar una media de 5,5 euros por hora con horarios que se alargan hasta las ocho horas o más de trabajo en las piscinas.

Los más jóvenes, que ven en ser socorrista una oportunidad para tener un trabajo en verano, son los que sufren las consecuencias. Según el testimonio de un joven de 20 años de la provincia que trabaja en una urbanización de Alicante "algunas empresas no cumplen con lo estipulado". Él, como muchos otros, aceptaron una oferta para este verano para "sacar un poco de dinero para los estudios" y hacer frente a sus gastos y se han encontrado con jornadas de más de ocho horas diarias, seis días a la semana de trabajo, sin que se paguen horas extra y con "medios escasos" en algunas piscinas.

El joven asegura que "me tuve que comprar yo mismo la ropa". Así sí indicó que el título oficial es un requisito indispensable para trabajar y describió la tarea como "muy dura" y "estresante porque es un control continuo de toda la gente que hay en la piscina, sobre todo de los más pequeños". Así que, como ocurre en muchos sectores, no es oro todo lo que reduce y la precariedad también se da en este ámbito.

Socorrista obligatorio en piscinas grandes

En la provincia existen 126.135 piscinas en exterior, según los datos actualizados del Catastro; a las que se suman las cubiertas. En esa cifra se incluyen tanto las de viviendas privadas como chalés o casas unifamiliares como las de edificios de viviendas o cualquier tipo de piscina que este organismo haya registrado. Así, municipios como Alicante ciudad, Benissa, Calp, Elche, Orihuela, Rojales, Teulada o Torrevieja son los que copan la lista al estar por encima de las 4.000 instalaciones de este tipo. Xábia es el que más tiene con 9,097, según los mismos datos.

Contar con salvamento en una piscina es obligatorio cuando tienen más de 200 metros de lámina de agua. Hasta 500 metros de lámina se debe contar con un profesional; dos si es más grande. Así lo recoge la normativa de la Generalitat Valenciana para garantizar la seguridad y recoge que el baño debe hacerse siempre bajo la vigilancia de un profesional. Las multas pueden oscilar entre 300 y 30.000 euros, más si se produce un accidente. Con todo, un nuevo decreto regulará esta actividad; en él se crea un registro de socorristas donde se podrán inscribir los profesionales. Además, define los cursos de formación que han sido acreditados por la Generalitat, entre otras cuestiones.

Pero, ¿qué ocurre con las más pequeñas? Pues según explicó a este diario la presidenta del Colegio de Administradores de Fincas de Alicante (Coafa), María del Mar Rodríguez, "las que no están obligadas pueden contratarlo de manera voluntaria". El coste de contar con salvamento en una piscina es "elevado" y supone muchas veces "un incremento en el gasto de la comunidad" pero lo primero es "cumplir la legalidad y los administradores informamos a nuestras comunidades de esa obligación y se cumple de forme rigurosa", añadió.

Aunque siempre hay quien hace trampa, sobre todo, porque no hay inspecciones tan frecuentemente por parte de la administración a no ser que haya una denuncia previa o se produzca un accidente. Pero además, según algunas fuentes, las piscinas ya se construyen por debajo de esa medida que obliga a tener socorrista, así no es necesario, solo voluntario.

Desde las empresas de socorrismo también se pone el acento en la seguridad. "Algunas comunidades no le dan la importancia que deberían de tener un socorrista. Por mucho que sea un gasto, es más una inversión en seguridad de los pequeños y mayores", indicó el gerente de una de las empresas Fredy Ramos. Así indicó que se reducen horarios y eso "repercute en la seguridad"; y además se suele hacer "en horas que hay poca gente en la piscina y es ahí cuando la vigilancia es más importante si pasara algo".

Con todo, las seguridad en las piscinas se ha vuelto indispensable en lugares como los hoteles. Aunque el tamaño de la piscina no haga obligatorio contar con esta vigilancia, la figura del socorrista es habitual en la gran mayoría de ellos. "El cliente se siente más seguro y es un servicio que damos. Da más tranquilidad en plena temporada alta", indicaron desde uno de los hoteles de Alicante y lo corroboraron desde la patronal hotelera Hosbec. "En los hoteles de la Comunidad Valenciana no se han registrado ninguna incidencia en los últimos 20 años", indicó la secretaria general de Hosbec, Nuria Montes, quien apuntó a que también se cumplen otras medidas como la seguridad para las piscinas de los más pequeños.

Las piscinas es uno de los lugares más visitados en estos días de verano; más con olas de calor que no acaban de dar un respiro. De hecho, las comunidades de propietarios han notado como el uso de las mismas ha crecido este año. "Está siendo un verano muy caluroso. Algunos edificios están alargando el horario de uso de las piscinas e, incluso, se está dejando bañar de noche", indicó Rodríguez. Aún queda verano por delante, por tanto, muchos baños que darse en las piscinas donde no solo hay que tener en cuenta si hay socorrista o no, sino que la seguridad es responsabilidad también de cada uno.

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