Suscríbete

Información

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

Siete de cada diez jóvenes sufren ansiedad pero solo el 20% acudiría a una terapia

El estigma, la incomprensión de los adultos y el coste son obstáculos para pedir ayuda

Ansiedad Pixabay

La «revolución de las emociones y los sentimientos». Esa es la que están llevando a cabo los jóvenes. Porque la salud mental en este segmento social (y en toda la sociedad) está, «se ha de visibilizar y hablar sobre ello para ponerlo en el centro de las políticas y los servicios públicos».

En estos términos se expresó ayer la presidenta del Consell Valencià de la Joventut (CVJ), Cristina Martínez, en la presentación del informe «Estado de la salud mental de la juventud valenciana», que se hizo público ayer en el Centre del Carme de Cultura Contemporània (CCCC) y que ha elaborado la entidad con la colaboración del Institut Valencià de la Joventut (IVAJ).

El documento arroja la siguiente conclusión: el 81% de los jóvenes dice haber sufrido estrés en su vida y más del 73% ansiedad. Sin embargo, menos del 20% pediría ayuda. La razón: el tabú, el estigma y la vergüenza. Pero ocultarlo no hace que esta realidad sea más real. Tanto que se ha agravado significativamente tras la pandemia de la covid que ha afectado, especialmente, a las personas jóvenes.

La presentación del informe del estado de la salud mental en los jóvenes, en València.

Ansiedad, autoestima y TCA

El estrés, la ansiedad, la depresión, la baja autoestima, los trastornos de la conducta alimentaria (TCA) y las adicciones a sustancias estupefacientes, alcohol y el juego online son los problemas que más sufren los jóvenes, según desvela el informe presentado.

Pero ¿cuáles son las principales causas? La fundamental se llama inestabilidad. Económica y laboral. Pero coexisten otras causas como la imposibilidad de alcanzar los cánones de belleza (que se manifiestan cada día en las redes sociales y en los medios de comunicación) y un ideal de proyecto de vida. Además, la pérdida de seres queridos, las rupturas amorosas o la falta de habilidades y competencias emocionales para gestionar los sentimientos, se erigen como otras razones que catapultan a los jóvenes a tener problemas de salud mental. Por eso, desde el CVJ piden integrar de forma transversal la gestión de las emociones en la educación formal y no formal.

El objetivo del estudio es «mostrar un mapa que permita diseñar políticas adecuadas para la juventud». El aumento de los suicidios en las personas menores de treinta años hace urgente un plan de atención específico. «Con esta fotografía del estado de la cuestión, podemos empezar a diseñar respuestas», dijo ayer Martínez. «¿Cómo puedes tener ansiedad siendo tan joven?, aún te queda mucha vida».

Esta es una de las frases que los jóvenes escuchan a diario y que preocupan a la hora de gestionar el malestar. La infravaloración e incomprensión de las generaciones mayores sobre la situación de los jóvenes, el «adultocentrismo» impera. Además, el estigma social y la incertidumbre sobre el futuro son obstáculos con los que se encuentran las personas jóvenes a la hora de poner solución a un problema de salud mental.

El documento pone de relieve que la atención psicológica es «cara y complicada» y observa un acceso desigual a ella por cuestión de clase y la «sobremedicalización» debido a la falta de recursos. Algo que, según adelantó ayer el conseller de Sanidad, Miguel Mínguez, está en la agenda política. El titular de la cartera sanitaria anunció en su primera comparecencia como gestor que creará tres hospitales de día de salud mental para niños y adolescentes, uno por provincia, que estarán en funcionamiento antes de final de año y aumentará las plazas en salud mental.

Lo último en INF+

Compartir el artículo

stats