En el año 1604 las tallas de La Salud y El Cristo llegaron a Elda procedentes de Cerdeña en el barco San Eduardo tras el misterioso envío de dos peregrinos. Han pasado 418 años y la ciudad sigue festejando el Buen Suceso. Ayer, al anochecer, las calles por las que transcurre la procesión volvieron a llenarse de miles de eldenses como muestra del fervor que sienten por su santo patrón y comparten con la Virgen.

 La luz de los farolillos de las andas y de las velas iluminaron el paso de la imagen que costaleras y costaleros llevaron a hombros con trajes negros y guantes blancos. Un año más, y tras dos de paréntesis por la pandemia, Elda ha vuelto a rememorar la historia del Cristo con la simbólica recreación del barco San Eduardo, junto a un grupo de niñas y niños vestidos de marineros, peregrinos y ángeles.

Los fieles han participado en la procesión del Cristo con velas. Áxel Álvarez

Traje de gala para participar en la procesión del patrón de Elda. Áxel Álvarez

Los músicos de la bicentenaria banda Santa Cecilia interpretaban la marcha «Cristo del Buen Suceso» cuando la imagen fue recibida con fuegos artificiales a su llegada al barrio El Progreso. Y con el estruendo de la pólvora, vítores y alabanzas acabó la procesión.

Pero la primera parte del día fue lúdica y muy participativa. Los eldenses volvieron a divertirse con la Carrera de la Traca y soltaron al cielo los globos aerostáticos de la Cofradía de los Santos Patronos. Y este año con el obispo José Ignacio Munilla como invitado, que se sumó a los festejos populares tras la Solemne Concelebración de la Eucaristía que presidió por la mañana en la iglesia de Santa Ana.