Quién miente y quién dice la verdad. Esa es la difícil cuestión a la que se enfrentan los nueve miembros del jurado que enjuician desde hace nueve sesiones y 14 días a María Jesús M. C. y a Salvador R. L. por el asesinato del marido de ella en la plaza de garaje que la pareja tenía alquilada en la calle Calamocha de València. Y hoy es el día en que esos jurados escucharán, por boca de los dos inculpados, las versiones que los mantienen enfrentados desde noviembre de 2018, diez meses después de que ambos fueran encarcelados como coautores del brutal crimen.

Nada más ser detenidos, ya ante el grupo de Homicidios y asistidos por sus abogadas de oficio, las mismas que los siguen representando -a la defensa de Maje se incorporaría enseguida el prestigioso penalista Javier Boix contratado por la familia de la acusada-, tanto Salva como Maje asumieron que los dos «se concertaron para planificar y ejecutar la muerte de Antonio Navarro». Dos días después, tras haberles permitido hablar con sus abogadas y ya ante el juez, Salva asumió en solitario la comisión del crimen y eximió a Maje, con la que llevaba dos años y medio de relación sentimental y sexual. Ella siguió el mismo guión y situó el asesinato de su marido en la esfera de la obsesión que, dijo, sentía Salva por ella.

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Última actualización 19:49

🔴 ÚLTIMA HORA: Maje y Salva, culpables de asesinato

Culpable del asesinato de su marido. El jurado popular ha dictado su veredicto y ha considerado probado que María Jesús M. C., más conocida como Maje, planeó junto a su amante, Salvador R. L., acabar con la vida de Antonio Navarro, asesinado de ocho cuchilladas el 16 de agosto de 2017 tras ser sorprendido a traición en un sótano del garaje de la calle Calamocha de València donde habitualmente guardaba ella el coche. Los miembros del jurado, compuesto por cinco mujeres y cuatro hombres, han resuelto como hecho probado que Maje facilitó la llave de acceso al citado garaje para que Salva, autor confeso del asesinato, consumara el crimen.

ÚLTIMA HORA: El jurado declara culpables a Maje y Salva. Hay unanimidad en que planificaron el asesinato. No hay indultos para ninguno de los dos ni remisión de penas por unanimidad.

Hoy se va a saber el veredicto de un crimen que tuvo dos relatos: El de ella, exculpatorio para sí misma, y el de él, inculpatorio para ambos. La capacidad comunicativa tanto de Salva y Maje ha sido fundamental y, en principio, ha beneficiado a quien diga la verdad, ya que es más fácil caer en contradicciones cuando se miente.

El juicio llega a su final: los dos inculpados están enfrentados desde noviembre de 2018, diez meses después de que ambos fueran encarcelados como coautores del brutal crimen al marido de ella por ocho puñaladas

Los nueve miembros del jurado que han tomado la decisión se ha reunido en la sala Tirant lo Blanch de la Ciudad de la Justicia de València, donde se han desarrollado las once sesiones del juicio.

Los nueve miembros del jurado del caso Maje están a punto de anunciar el veredicto: ¿Serán María Jesús M. C. y de Salvador R. L. culpables del asesinato del marido de ella, el ingeniero noveldense Antonio Navarro Cerdán, muerto tras recibir ocho cuchilladas en el garaje de su casa? En unos minutos lo sabremos.

El juez explica que mañana se hace la entrega del objeto del veredicto al jurado, una vez esté confeccionado.

Y dan por concluida la sesión de hoy.

Recordamos a los lectores que mañana no habrá directo narrado puesto que las actuaciones se llevarán a cabo a puerta cerrada.

La próxima cita será previsiblemente cuando el jurado popular tenga el veredicto. Probablemente el lunes.

Por supuesto, les seguiremos informando de cualquier novedad que tenga lugar.

Muchas gracias por seguirnos.

Maje también quiere hablar y sube al estrado:

"Ante todo de nuevo mi arrepentimiento y perdón a la familia de Antonio. Mi egoísmo y cobardía a la hora de no acudir a la policía cuando Salva me contó lo que había hecho. Solo pensé en mí y lo que me podía acarrear. Lo siento mucho"

Salvador habla:

"Confirmo todo lo que he dicho y quiero expresar mi profundo arrepentimiento de los hechos"

El magistrado anuncia que los acusados tienen derecho a la última Palabra.

Salva va a hacer uso y sube al estrado.

Es por eso que pido la libre absolución y no admitimos encubrimiento, porque no encaja en el delito.

Termina Boix

Boix concluye con unas ideas:

1- Nunca hablan ni oirán una conversación entre Salva y Maje decir que han planeado el crimen (no hay que olvidar que salva declara que se concretó en su terreno de Riba-roja)

2- No hay móvil

3- No tiene sentido planificar un crimen y que Salva vaya a casa de la hermana de Maje para contarlo, lo lógico es no verse. No encaja

4- No tiene sentido que esta mujer "fría y calculadora" rompa con Salvador sabiendo que él se le volverá en contra. Por qué se juega veintitantos años de cárcel por no seguir con un contacto.

Sobre la conversación del centro comercial, la audición es complicada, "ya lo sabíamos". Maje está preocupada y es humanamente comprensible, "está encubriendo a quien ha matado a su marido" .

Y cuando hablan de las llaves "claro que le preocupa que se malinterprete"

Que no lo denunciara, claro "pero eso no acredita que lo matase"

En las cartas de prisión se le enviaban de Salva a Martina, les ruego que vean que insiste en varias de ellas "me escucharán decir la verdad"

Un detalle interesante: ustedes creeen que si Maje hubiera propuesto a Tomas acabar con Antonio, ella motu propio le diría a la policía de motu propio que tiene una relación con Tomás?

Un informe que se basa en testigos que no están en la causa no se puede valorar. Se basa en hechos y declaraciones de gente que no ha estado aquí

Con respecto a la declaración de los peritos de la defensa de Salva, Boix considera que uno de ellos tenía relación con una empresa de marketing "algo muy honesto" y la otra es psicóloga "cuya tesis tiene que ver con los delincuentes viales, nada que ver con homicidios y asesinatos"

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Sin embargo, diez meses después, Salvador pidió hablar con el juez y contar no sólo que fue su examante quien le convenció para que matara a Antonio, sino, además, que jamás habría podido cometer ese crimen sin la cooperación de ella facilitándole los horarios de la víctima y la llave para entrar al garaje, y que nunca habría podido sorprenderlo en el garaje de no haber sido porque ella convenció a su marido de que aparcase dentro ese día concreto y le avisó de ello.

Y eso es lo que van a escuchar hoy los jurados: un crimen y dos relatos, el de ella, exculpatorio para sí misma, y el de él, inculpatorio para ambos. La capacidad comunicativa será fundamental y, en principio, beneficiará a quien diga la verdad, ya que es más fácil caer en contradicciones cuando se miente.

En todo caso, los jurados llegan a las declaraciones de ellos tras haber escuchado a decenas de testigos y peritos, y aún podrán completar su visión con la escucha de las conversaciones y la lectura de los WhatAapps en la sesión del día siguiente, la del miércoles.