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Las terrazas de la provincia de Alicante tiran de la hostelería provincial al crecer más de un 200% en dos años

Más de la mitad de las reservas en bares y restaurantes son para comer al aire libre incluso en invierno - Negocios céntricos se trasladan a zonas de expansión con más espacio para mesas y sillas y alquileres más baratos

Los clientes de la hostelería prefieren sentarse al aire libre, como en esta terraza de Benidorm. David Revenga

El covid está cambiando el modelo de negocio de la hostelería en la provincia en favor de las terrazas por las circunstancias sanitarias que marcan la actividad económica y social. El miedo al virus que se acentúa con cada ola ha provocado un aumento de clientes que demandan poder estar al exterior hasta en invierno y los empresarios del sector, pese a que defienden que los interiores son seguros con las actuales medidas higiénicas y de ventilación, han visto un nicho de negocio que se traduce en una transformación del habitual patrón de pequeños bares y restaurantes sin mesas y sillas en la calle hacia otro nuevo con amplios espacios para ubicar veladores; y un auge de quienes optan por cerrar en su ubicación tradicional y se trasladan a barrios en expansión donde pueden encontrar sitio para tener terraza y a un menor coste de alquiler en el caso de las ciudades de mayor tamaño.

Terrazas en el PAU 5, donde los negocios invierten en climatización y terrazas semiabiertas. | JOSE NAVARRO

Según un estudio sectorial, los locales con terraza en la provincia han aumentado un 231% desde 2019. Alicante es el tercer territorio donde más crecen este tipo de instalaciones tras Tarragona y Las Palmas. Cuando se produjo la primera desescalada en la pandemia y se permitió reabrir solo a las terrazas, tres de cada diez negocios de restauración no pudieron retomar su actividad al carecer de espacios donde sentarse al aire libre ya que la Generalitat solo permitía la actividad hostelera en exteriores.

Veladores en la glorieta de Sergio Cardell, en Alicante. | JOSE NAVARRO

Si la clientela ya quería terrazas en una provincia con buen clima, ahora más, y las reservas en este tipo de formato han crecido entre el 50% y el 100% según las zonas. Son datos que recoge un informe de la plataforma The Fork y que confirman las asociaciones sectoriales, que destacan que más de la mitad de las reservas incluso en invierno son para comer al aire libre. Los hosteleros coinciden en que detrás de estos cambios está también el que los ayuntamientos permitan más espacios para veladores por el covid, medidas especiales que se siguen prorrogando, como es el caso de Alicante, que va por la octava ampliación. Los representantes del sector reclaman al Ayuntamiento una nueva ordenanza que regule estos espacios para los que auguran un mayor crecimiento en los próximos años a pesar de ser conscientes de la oposición vecinal que van a hallar.

El PAU 2, otra de las áreas de expansión de Alicante donde crece el número de terrazas. | RAFA ARJONES

Es tendencia el traslado de bares y restaurantes del centro a áreas de expansión. En Alicante cada vez más establecimientos que no cuentan con terraza optan por irse a los PAUs de San Blas y al 5 de la Playa de San Juan para poder contar con más espacio e instalar mesas y sillas en un intento de garantizar su supervivencia, en un momento en que «las cosas están bastante mal, o no hay nada de trabajo. Las Navidades de por sí no han sido buenas con tanta cancelación y ahora aún se nota más», apunta Mar Valera, presidente de la Federación Empresarial de Hostelería Provincia de Alicante (FEHPA). Su gerente, Emi Ortiz, señala al respecto que trasladar negocios para poder montar terrazas son decisiones que toma cada empresa, aunque admite que «hay personas que quieren estar fuera y con el tiempo que tenemos en Alicante apetece terraza hasta en enero». Ortiz defiende la seguridad de los interiores y señala que la situación nada tiene que ver con la del principio de la pandemia. «No hay que tener miedo a los interiores, se pide el pasaporte covid, y restaurantes, cafeterías y bares son zona segura. La inmensa mayoría cumple las normas, con protocolo e higiene, con extrema ventilación, y formación de los trabajadores. Además, la población está vacunada».

César Anca, presidente de la Asociación de Restaurantes de Alicante (ARA), admite que el covid ha disparado la demanda de terrazas entre los clientes. «Los negocios que no tienen posibilidad de montar terraza son los que peor lo van a pasar en este tiempo. Por eso era tan importante la prórroga de veladores», señala sobre el caso de Alicante, para la que reclama una nueva ordenanza que cuide la armonía en estas instalaciones «y que no sean pegotes. Es una realidad que tenemos y que habrá que integrar en la trama urbana», ante la búsqueda creciente de espacios para instalar terraza». «Es una demanda que existe. No todos los locales van a poder disponer de ella pero los que no tengan esa posibilidad lo van a pasar mal. El miedo ha ayudado a que se despierte esa necesidad, y con las temperaturas de esta zona se agradece comer fuera. La pandemia ha permitido volver a descubrir las terrazas de Alicante».

En la zona de ampliación de la Playa de San Juan han abierto cerca de 300 nuevos negocios hosteleros en un año. «Uno de los factores que contribuye es que el 100% de los nuevos locales tienen terraza en la vía pública o en superficies que, aún siendo de la comunidad de propietarios, tienen derecho a terraza por las propias normas de la urbanización», apunta Javier Galdeano, presidente de la Asociación de Locales de Ocio y Restauración (Alroa). «La gente ve posibilidades de negocio en zonas residenciales nuevas donde además viven familias jóvenes con niños. No tienen necesidad de moverse para disfrutar de la restauración y el ocio, y empresarios con visión están desplazándose a esas áreas. Son operaciones comerciales contrastadas tras hacer los estudios correspondientes».

Ventilación

Es el caso de Guille Guarc, que optó por dejar el restaurante que tenía en el Casco Antiguo de Alicante por abrir en el PAU 5 uno nuevo en un local que alquiló hace un año. Lleva semana y media en este negocio, «y todos los días la terraza está llena», señala sobre su restaurante Candela. «Cuando aún estaba en Alicante y llegó el covid, la gente reclamaba espacios abiertos. En el PAU han abierto 17 restaurantes nuevos en poco tiempo, todos con terraza, y no quedan casi locales». Los alquileres, que estaban a 600 euros hace un año, han duplicado su coste. Guarc explica que ha realizado una importante inversión para adaptar su negocio a la situación sanitaria. «Lo más caro es el sistema de ventilación, cada hora se renueva el aire con cambio de filtros. Tiene terraza acristalada pero es semiabierto. La gente reclama aire libre. Pese al frío, cualquier día hay 40 personas sentadas a comer». También hay restaurantes interesados en instalarse en Panoramis, actualmente en obras. Hay enseñas hosteleras que quieren ubicarse en esta zona del Puerto para tener terrazas más amplias.

Los hosteleros de Benidorm , que también disfrutan de exención de tasas de veladores, están a expensas de mantener una reunión con el Ayuntamiento para prolongar hasta Semana Santa la instalación de terrazas en espacios habitualmente no autorizados. Javier del Castillo presidente de la Asociación de Bares, Restaurantes y Cafeterías, destaca sobre la situación actual que «hay muchos locales que han cerrado temporalmente por la falta de clientes y hasta San José no reabrirán». Indica que los hosteleros prefieren de momento estar en la zona más turística con terraza limitada que trasladarse para tener más mesas y sillas, aunque los alquileres no sean tan caros. «La gente quiere el centro y la primera línea de playa. Benidorm en ese aspecto es muy singular».

«Los locales con terraza son los que están funcionando mejor en la pandemia, los que no la tienen están pasándolo mal», señala también José María San-Matías, secretario general de Hostelería Elche y vocal de la asociación provincial, quien apunta que el virus y el frío restan clientela, aunque «peor era en enero del año pasado cuando estábamos cerrados. Se agradece el esfuerzo del Ayuntamiento de no cobrar la tasa de terrazas, están teniendo bastante sensibilidad». En este sentido, recalca como principal problema actual las bajas por covid de empleados que, en empresas hosteleras familiares como son la mayoría en la provincia, supone pagar un doble sueldo; al que está en casa enfermo y al que se contrata en su lugar, en una época con escasos ingresos.

Alicante prorroga los veladores, y a la espera en Benidorm

Un total de 420 establecimientos de restauración de Alicante cuentan con instalaciones provisionales de veladores autorizadas por el Ayuntamiento, que acaba de aprobar la octava prórroga del decreto que permite colocar estos espacios hasta marzo. De los 420, en aceras están 225, y 195 en calzada. Además hay 60 solicitudes en tramitación o pendientes de subsanación, según informa la Concejalía de Ocupación de Vía Pública. El Campello, por ejemplo, también ha prorrogado, y los hosteleros de Benidorm reclaman al alcalde un nuevo plazo.

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